lunes, 28 de enero de 2013

HABITACIÓN 1-0-1



HABITACIÓN 1-0-1


 Se trata el camino de enfrentar el miedo, la preocupación por sí mismo, de ver la muerte que hay dentro, y vencerla. Esto en la novela distópica de G. Orwell, “1984”, es lo que ocurre en la ‘habitación 1-0-1’, ahí el prisionero debe enfrentar su mayor miedo como punto final a todo un proceso de torturas y de reformas de pensamiento donde se lo ha destrozado, y donde ya no es capaz de reconocerse como persona.

 En el proceso de tortura, de reforma del pensamiento, entre los indecibles, indescriptibles tormentos, el prisionero, inconsciente luego de grandes torturas, confiesa su peor miedo, algo que no enfrentaría por motivo alguno, y es eso lo que justamente le presentan en el final, en la ‘habitación 1-0-1’.

 En el combate espiritual, ocurre lo mismo, luego de enfrentar largamente a todos los enemigos espirituales, nos toca por fin, enfrentarnos con nosotros mismos, con la muerte que tenemos adentro, el peor miedo, ese espíritu de amor propio que se ha formado en el interior y que se alza dispuesto a dominarnos, someternos, vencernos con el miedo y arrastrarnos a lo que se le ocurra, en definitiva, a la dirección que se le antoje disparar o salir corriendo.

 Es involuntario, tiene animación propia, es un espíritu surgido en el interior del alma, es una autodefensa, autoprotección, y es odio, violencia, dice y finge protegernos, defendernos, interesarse por nosotros, es como si se tratase de una madre sobreprotectora y no tiene piedad, compasión, ni misericordia, sino que es obtusa, cerrada, determinante, terminante, rígida, lo que dice o quiere es lo que será, sino, nada será, porque se encarga de destruir todo.

 Todos tenemos un miedo, una preocupación, algo que no estamos dispuestos a aceptar de ninguna manera, que no queremos que suceda, o de lo que huimos, escapamos, ese miedo que es distinto para todos, es lo que nos domina, enloquece y acaba determinado nuestra vida, imprime el rumbo, es en relación a eso que nos movemos, para evitarlo, esquivarlo, fingiendo no verlo o queriendo olvidar que existe siquiera como una posibilidad remota, pero, desde el fondo del alma, el mismo miedo nos domina, somete, impera, porque nos manipula y hace creer que, por lo que hacemos, lo evitamos.

 Es imposible, no lo evitamos, ni lo evitaremos, todos tenemos que enfrentarlo, porque de lo contrario, no seremos libres, sino que yaceremos esclavos en la propia tierra-corazón.

 Tanto los demonios, como el espíritu mismo de la muerte eterna, nos amenazan constantemente con eso, o nos lo representan o tratan de vencernos utilizándolo en contra nuestra, y a veces, hasta nos lo hacen pasar o enfrentar, y su objetivo es quebrarnos, vencernos, dominarnos, someternos, que cedamos, como el personaje de la novela, que elijamos odiar con tal de salvarnos, borrando ahí todo rasgo de humanidad, volviéndonos serviles, conformando a los que nos quieren dominar, someter y vencer.

 Esta es la razón por la que dijo El Señor que pidamos en la oración Que Él nos Enseñó, “No nos induzcas a prueba”, que normalmente se traduce como, ‘no nos dejes caer en tentación’.

 Dios permite el enfrentamiento, que seamos sometidos a eso por los enemigos espirituales, no por gusto, sino para que los derrotemos ahí, en lo que en el Apocalipsis se llama, ‘armaggedón’, porque todos los enemigos se hallan reunidos ahí en contra nuestra, es como el momento de la Crucifixión.

 Ahí tenemos que morir a nosotros, no odiar, no pelear, no querer vencer a Dios, ni a nadie, rendirnos, entregarnos totalmente a la Divina Voluntad, y comprender que aun Su Voluntad, se va a hacer sin nosotros, que no somos necesarios, imprescindibles, que Dios Es Omnipotente.

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domingo, 27 de enero de 2013

NOS FALTA VIDA-AMOR



NOS FALTA VIDA-AMOR


EMPEZAMOS MAL

 Despreciamos a Dios, la Verdad, la Revelación, lo rechazamos, repudiamos, o simplemente lo ignoramos, no queremos saber nada de Él, como no nos interesa saber nada de nada, ni de nadie, estamos absortos, hundidos, encerrados, abismados en nuestro delirio, no hacemos mas que pensar en nosotros, admirarnos, desear ser adorados, viviendo, o muriendo ajenos a la realidad, a la Verdad, y al final, a la vida misma.

 Nos hemos apropiado de la vida, estamos perdiendo el tiempo, haciendo lo que se nos viene en ganas, y encima, orgullosos, satisfechos de semejante soberbia, volviéndonos presuntuosos, unos delirantes soberbia, que resultan abominables, repulsivos, detestables, sin embargo, seguimos esforzándonos por caminar orgullosos, soberbios, engreídos y desafiantes sobre la faz de la tierra.

 Hacemos oídos sordos a la Verdad, repudiamos a Dios, lo rechazamos, porque estamos empeñados en adorarnos, admirarnos, queremos ser soberbios y engreídos, delirantes de orgullo, es que nos hemos mentido tato, que estamos convencidos, nos adoramos, admiramos, el narcisismo es moneda corriente en esos tiempos de desolación, tinieblas, donde el amor propio reina, impera, impregnando las almas de la inmundicia infernal, convirtiendo la faz de la tierra en un chiquero inmundo y deplorable.


SEGUIMOS PEOR

 El problema es que amamos la mentira, la adoramos, nos encanta que nos mientan, queremos creernos importantes, grandes, etc., y nos dedicamos a alimentar esa mentira, a construir una realidad fantasiosa, en definitiva, a volvernos delirantes conscientes, o sea, por voluntad propia.

 Queremos creer la mentira, porque en el fondo tenemos miedo, nos preocupamos por nosotros, tememos no ser amados, no ser tomados en cuenta, o ser despreciados, olvidados, aborrecidos, rechazados, etc., de ahí que nuestro empeño sea hacernos amar, adorar, aceptar, tomar en cuenta, algo que se vuelve obsesivo, preocupante, desesperante, de manera que acabamos en una completa dedicación a nosotros mismos, a esa imagen que queremos construir para obtener lo que buscamos, adoración y evitar rechazos.

 Esa es la forma en la que nos volvemos vanidosos, triviales, excéntricos, acabando en un inmundo culto a sí mismo, a la personalidad, egolatría, exagerándonos a nosotros mismos, volviéndonos completamente vacíos de Dios, amor, Verdad, Vida, unos muertos que caminan. De esta manera es que estamos encerrados en nosotros mismos, abismados en la nada, dedicados a cultivar la mentira y volvernos delirantes de orgullo, porque nos mentimos, y nos esforzamos por creerlo, por convencernos.


TERMINAMOS ARRUINADOS

 En el fondo sabemos que somos miseria y despreciables, pero, hacemos cualquier cosa para aparecer como adorables, y luego, nos convencemos de que lo somos, exigiendo a otros que nos adoren, tomen en cuenta, acepten y no nos rechacen. Esto es ‘doblepensar’, en la novela “1984”, de G. Orwell, o sea, sostener conscientemente dos pensamientos contrarios a la vez y esforzarse por imponerse uno, sabiendo que es mentira, siendo consciente de que lo es.

 Toda esta enfermiza y nefasta dedicación a sí mismo, surge como esta dicho desde el principio, de bajar la mirada-pensamiento, de dedicarse a mirarse a sí mismo, y desgraciadamente, no queremos hacer otra cosa mas que eso, no advirtiendo siquiera que a cada instante nos obsesiona y desespera mas y mas.


REMEDIO-SOLUCIÓN-SALVACIÓN

 ¿Solución?, ¿Remedio?, decir, simplemente, ‘¡Basta!’, levantar la cabeza como dijo El Señor, buscarlo a Él, pedirle que Vuelva-Venga a nosotros, no mirarse a sí mismo, no querer pensar, ni dedicarse mas a sí, sino salir, levantarse de entre los muertos, abandonar el sepulcro que es ese obsesivo y desesperante pensar en sí, para mirarlo-pensar en Él.

 Al elevar el pensamiento-mirada a Él, le permitimos que nos mire-piense en nosotros, las miradas se cruzan, comenzamos a conocernos-reconocernos, y es así como Su Espíritu-Amor, entra en nosotros, ahí empieza su Reino-Presencia, ahí comienza Su Vuelta en Gloria, con Espíritu y Poder, para devolvernos a la Vida, bendecirnos con la Paz, porque ahí buscamos la Verdad, Que Es Él, es ahí donde encontramos La Luz, y donde comienza El Amor, porque Dios Es Amor, y lo que nos falta es Dios, nos falta Amor, nos falta Vida, y lo que llamamos ‘vida’, es muerte, y ese es el peor engaño de la historia, es donde nos ejercitamos asiduamente en el doblepensar que nos lleva a la ruina eterna, a padecer como desgraciados ahora, y para siempre después.


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sábado, 26 de enero de 2013

SOBRE ALMAS, NACIONES Y MUNDO DOMINA EL ADVERSARIO



SOBRE ALMAS, NACIONES Y MUNDO DOMINA EL ADVERSARIO


SE HACE UNA REVOLUCIÓN PARA INSTAURAR UNA DICTADURA

 Dice el autor del libro, “1984”, que no se impone una dictadura para defender una revolución, sino que es al revés, se hace una revolución para imponer una dictadura, y eso es lo que ocurre en el interior de cada uno, en las organizaciones, asociaciones, instituciones, naciones y en el mundo.

 No es original el adversario, y mucho menos si algo le ha funcionado, Y como miedoso que es, busca lo seguro y conocido, así es que, tanto dentro de un alma, como dentro de una institución, de una nación y del mundo, siempre hace lo mismo, de manera que es fácil descubrir su obrar, al árbol se lo conoce por los frutos.

 Cuando quiere tomar un alma, lo que hace es provocar un miedo, levanta una amenaza, o hace temer a la persona algo, la perturba, asusta, y es así que capta su atención, le hace mirar eso obsesivamente, luego, le ofrece una salida o solución, y el alma, se dedica a eso, ahí es tomada por el adversario y se cree salvadora de sí misma y mientras hace lo que el adversario le sugiere, se siente-cree a salvo.

 Para completar su maniobra-trampa, añade sentimientos, transfunde miedo, su espíritu, preocupación por sí, a los pensamientos que va sembrando, las mentiras que va diciendo, logrando un engaño total. El alma que se venciera en sí misma, es fácilmente engañada y cae, el alma que ora, renuncia, se dirige al Señor como a Su Salvador, es liberada por Él, porque es Iluminada y Fortalecida, vence a los enemigos espirituales, pero, nadie puede hacerlo por sí mismo.

 Esto que hace con un alma lo hace con una nación, inventa una amenaza, levanta por ejemplo un grupo revolucionario, subversivo que se dice por la liberación, la igualdad, la fraternidad, etc., y por otro lado, levanta otro grupo que aparece como solución o salvador, que se dice defensor. A ambos grupos de almas los tiene engañados y convencidos de lo que son y hacen, pero, son dos caras de una misma moneda, dos partes de lo mismo, dos brazos de satanás, inventó la amenaza e inventó la solución, de manera que, por derecha y por izquierda, siempre está él.


NO DEFENDER EL ORGULLO, PORQUE ES LA MUERTE

 Eso mismo hace en toda organización, institución y siempre manipulando a las almas por su orgullo, amor propio, seduciéndolas haciéndoles creer que son salvadoras, defensoras, protectoras, que tienen la razón, etc., por ello es que antes de largarnos decididamente a pelear contra otros, tenemos que considerar lo que hacemos, ver que, aunque digamos obrar por Dios, la patria, el mundo, etc., podemos estar haciéndolo por cuenta propia, por orgullo y hasta podemos estar siendo instrumentalizados por el adversario que nos engaña y hace creer que somos defensores, protectores, salvadores, etc., de otros, de organizaciones, instituciones, o lo que sea, porque así es como nos manipula y luego, como manipula eso que decimos defender, proteger, salvar.

 El problema es siempre el mismo, no estar puros, no ser santos, no haber muerto-renunciado a sí mismo, no haberse consagrado al Señor, no haberse entregado a él, y andar buscando reconocimiento, aceptación, etc. es obrar-vivir con y por miedo, suponiendo que nos defendemos, protegemos o salvamos, y luego, que hacemos lo mismo con otros y con actividades, instituciones, organizaciones, naciones o el mundo.

 Quienes acceden a puestos de responsabilidad, deberían estar preparados, deberían haber muerto a sí, haber sido limpiados, purificados, haber entrado en comunión con Dios, sin embargo, por lo general, es absolutamente lo contrario, porque acceden al poder los ambiciosos, los perversos, los que hacen cualquier cosa por lograr lo que desean, convirtiéndose así en el camino en demonios, uniéndose con el adversario, y perteneciéndole junto con aquello que someten a su capricho, pues como reina el enemigo en sus vidas rebeldes, reina luego por esa misma voluntad rebelde en el mundo, en las organizaciones, naciones, instituciones, asociaciones, etc., y si a esto simple, común y generalizado, se le añade la acción de organizaciones como la sectas masónicas con su poderío económico en el mundo, todo se halla consagrado a satanás, puesto de cabeza, debido a que adoran a satanás y se excitan con el oro, dedicándose a conquistar el mundo para sí, y en su rebeldía, para su dios, satanás, el que les da satisfacción a sus ambiciones, caprichos y aspiraciones.

 Para no ser manipulados por el adversario y acabar creyendo que vivimos por y para nosotros, cuando en realidad lo hacemos por y para sus caprichos, debemos purgar la voluntad propia, porque es amor propio, miedo, preocupación por sí, es lo que nos somete al adversario, porque es su espíritu, porque es rebeldía a Dios, oposición a Él, desconocimiento de Él.


LA VOLUNTAD PROPIA, NO ES PROPIA

 Creemos que la voluntad propia es propia, pero, en realidad es del adversario, es su infiltración en nosotros para traicionarnos, dominarnos, someternos, esclavizarnos, y si la avivamos, fomentamos, dejamos creer, lo que crece y se genera es un espíritu de rebeldía que es el reino del adversario en nosotros, su presencia, que es la ausencia de Dios, la falta de amor a Él, el amor propio, la preocupación por sí, un abismo oscurísimo que nos devora, consume y hace padecer, y es lo que seremos eternamente si no lo remediamos ahora.

 Es esta la causa por la que quiere El Señor que confiemos en Él, y no en nosotros, por la que nos pide renuncia a nosotros mismos, por la que quiere desconfianza de sí, contrario a lo que se enseña en el satanismo generalizado en el mundo y en las religiones inclusive. Confianza en sí mismo, es desconfianza de Dios, es miedo, preocupación por sí, veneno, muerte, y solo genera mas muerte, mas miedo, mas hundirse-abismarse y perderse en el propio agujero-sepulcro y en las tinieblas eternas después.

 Debemos aprender a renunciar a nosotros para ser verdaderamente libres en el interior, aceptando la Voluntad de Dios, aprendiendo a discernirla, porque Él Es Nuestro Salvador, porque si no hacemos esto, acabamos renunciando a nosotros para imponernos la mentira, el orgullo, la voluntad del adversario que loase con engaños y con seducciones, o con fuerza y presiones.

 Imponerse la mentira y esforzarse por creerla, es hipocresía, es lo que nos vuelve mentirosos y arrastra a la perdición. Es lo que en la novela distópica de G. Orwell, “1984”, se llama ‘doblepensar’.

 Querer salir del engaño, nos deja en una minoría, renunciar a la mentira en la propia vida, nos confina a vivir a contramano del mundo que se ha asentado en la mentira, incluso podemos llegar a ser una minoría de uno solo, como dice el precitado autor.


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viernes, 25 de enero de 2013

VIDA-PARTIDO-IMAGEN-MUNDO, Parte II



VIDA-PARTIDO-IMAGEN-MUNDO,
Parte II


FARSA DEMOCRÁTICA

 El régimen de gobierno descrito en la novela distópica, “1984”, de G. Orwell, es similar a esto que hacemos en la vida personal, un invento, una imposición, una imagen, fachada, apariencia, un sistema opresivo, opresor, dominante que acaba existiendo para sí mismo, para auto-sustentarse, absorbiendo la vida de los habitantes.

 Se finge en favor, por protección y bienestar de los mismos habitantes, pero, en realidad, les quita la vida, los absorbe, consume, domina y esclaviza.

 Se puede comparar con la persona de existencia ideal que surge en una sociedad. Los miembros de existencia física que se reúnen y por contrato dan origen a la sociedad, una persona de existencia ideal diferente de los mismos miembros que le han dado origen, tiene nombre, patrimonio, origen y fin, así como objetivo.

 Sucede que, a veces, tal sociedad, transciende a los socios, se convierte en un fin en sí misma, y los mismos socios que le dieron origen, terminan siendo esclavos de ésta, lo que es como si hubiesen creado un monstruo que los acaba doblegando y obligando para que a enriquezcan, engrandezcan, la vuelvan poderosa.

 El partido dominante en la novela, es similar y lo que sucede con éste, también es igual, ya que es inventado por acuerdo, con nombre, patrimonio, (según la novela, todo es del partido), y además, tiene un objetivo. El partido es el encargado de llevar adelante un sistema en apariencia, democrático, pero, en realidad, tiránico, y como dice en la misma novela, el poder se ejerce contra los mismos habitantes.


VIDA-GOBIERNO-NUEVO ORDEN MUNDIAL

 Lo que sucede en la vida personal de cada uno, es similar a lo que sucede en una nación, y es similar a lo que sucede en el mundo entero, es así que, como en el propio corazón-vida somos esclavos de una ilusión, mentira miedosa dedicada  hacernos adorar, en el país también lo somos, y en el mundo también lo somos.

 En lo personal a esa mentira-ilusión-fantasía-delirio, la llamamos, ‘mi vida’; en la nación, lo llamamos, ‘democracia’, y en el mundo, a nivel ‘global’, se llama, ‘nuevo orden mundial’.

 En la novela distópica “1984”, el esfuerzo por creer la mentira, se llama, ‘dolepensar’, y es lo que hacemos en la vida personal, a nivel nacional, y a nivel global-mundial con la tan mentada gobernanza global.


SOBERBIA-PARTIDO

 El partido en el mundo de la novela, es el encargado de llevar adelante el régimen, la sostener la farsa-ilusión, en nuestra vida, es la soberbia quien se encarga de llevar adelante la ilusión, mentira, farsa, engaño. En el mundo, es la masonería con todo el cúmulo de organizaciones dependientes y relacionadas.

 En vano pretendemos ser libres en la nación y en el mundo de los opresores hipócritas, malditos, infernales, si no somos libres en el interior, en el corazón, en la vida personal.

 Considerar lo que ocurrió con el pueblo elegido con anterioridad, su orgullo nacional estaba herido al encontrarse bajo el dominio del imperio romano. Ellos querían librarse de su opresor externo, pero, en su misma nación sus autoridades eran corruptas, ocultistas y satánicas como las nuestras, adoradoras del oro, que excitaban y deliraban con el poder.

 Ellos querían un Salvador-Mesías que los liberara de la opresión extranjera, sin embargo, el Enviado de Dios, vino a librarlos de la opresión y esclavitud interior, luego, con el tiempo llegaría la libertad exterior, como fruto y efecto de la interior. Lo que ocurrió, no amerita mucha explicación, lo mataron, porque los decepcionó.

 La cuestión es que no hagamos lo mismo con El Señor-Mesías-Salvador Que Viene en éstos tiempos a liberarnos de la esclavitud de la mentira, hipocresía, orgullo, candid, amor propio, etc., que todos tenemos en el interior, luego, con el tiempo, llegará la liberación en cada nación y en el mundo.


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VIDA-PARTIDO-IMAGEN-MUNDO, Parte I



VIDA-PARTIDO-IMAGEN-MUNDO,
Parte I


ENGAÑO, MODO NORMAL DE VIDA

 Perdemos el tiempo auto-justificándonos, siempre estamos a la defensiva, suponiendo que somos y seremos acusados, juzgados y condenados, con temor, preocupación, casi como persiguiéndonos, y es así que nuestro diario caminar por el mundo se transforma en una entera, egoísta y soberbia dedicación a nosotros mismos, un querer ser aceptados, lo que demudamos, exigimos, imponemos, y si no lo conseguimos, odiamos.

 Acabamos haciendo lo mismo que no queremos que nos hagan, despreciamos,  menospreciamos, juzgamos, acusamos, aborrecemos, y es que estamos encerrados e nosotros, llenándonos de orgullo, amor propio, vanagloriándonos de la autosuficiencia, inventamos un mundo-vida del que estamos orgullosos, satisfechos el que queremos que sea admirado, reconocido y adorado como no doramos vanidosamente a nosotros mismos.

 Nos volvemos esclavos de ése régimen, sistema, costumbres, obligaciones, imperio de vanidades, orgullo y falsedades, llegamos a ser hipócritas aduladores de vanidades ajenas, y al final, hundidos en una angustiante preocupación egoísta por nosotros mismos, concebimos que esta bien ser orgullosos, sentirnos satisfechos de las hipocresías propias y que es justo aborrecer y condenar las ajenas.

 De esta manera nos encerramos, aislamos, hundimos, terminamos anegados en nosotros mismos diciendo que es verdad lo que en realidad es nuestro capricho, delirio, ambición, y que es mentira lo que es igual en otros, es decir, sus delirios, exageraciones caprichos, deformaciones.


ES HIPOCRESÍA


 Eso que hacemos, de lo que estamos orgullosos y satisfechos, llamándolo, ‘vida’, donde nos volvemos arrogantes y vanidosos, dedicándonos a la egolatría, es realmente una muerte en vida, porque es absolutamente nada, polvo y olvido, un cúmulo de vanidades de las que no queda nada.

 Con esfuerzo, sacrificio, como si fuésemos remando contra la corriente, construimos eso que hemos ddo en llamar, ‘vida’, que es orgullo, delirio, amor propio, fantasía, vanidades, es el mismo sistema opresivo, opresor, que nos aplasta, domina, esclaviza y somete.

 En el fondo, sentimos el vacío y la desolación, el río de arena recorriendo las entrañas, suponemos que algo no anda del todo bien, pero, nos esforzamos por mentirnos, convencernos, convencernos de que todo esta bien, y que, si bien no somos perfecto, somos adorables, pero, eso es lo que queremos creer llenos de miedo, preocupados y angustiados, dedicados a tratar de ser amados, tomados en cuenta, o al menos, no despreciados.

 Encerrados, hundidos, pensando solo en nosotros, hemos llegado a ser nuestra propia obsesión, no hacemos otra cosa mas que pensar en nosotros, nuestro orgullo, en el ídolo, en el ‘yo’, en como satisfacer el ego, y en como hacerlo ver-reconocer-aceptar y adorar por otros.


EL ‘YO’ DOMINADOR

 El ‘yo’, es eso que somos y hacemos, nuestro mundo-vida, lo que hemos inventado, construido, de lo que estamos satisfechos y orgullosos, lo que queremos que sea visto, adorado, reconocido, estimado, aprobado por el juicio ajeno.

 Desgraciadamente caemos en egolatría, terminamos por rendirnos culto a nosotros, a la propia vida-costumbres que nos damos, a esa imagen que construimos de nosotros, donde decimos con orgullo y satisfacción, ‘éste-esto, soy yo’.

 El problema es que esta imagen-vida-yo-costumbres-mundo, se vuelve un tirano opresor, debido que terminamos dedicados a construir y perfeccionar eso que no es mas que una imagen, fachada, máscara, un títere, porque no es lo que realmente somos, sino lo que queremos ser, o lo que podemos ser dentro de lo que queremos ser.


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martes, 15 de enero de 2013

CONFUSIÓN



CONFUSIÓN


ENFRENTAR EL MIEDO

 Para confundirnos, distraernos y lograr que perdamos el tiempo, el adversario nos señala que somos esclavos o estamos dominados y sometidos en algo sin importancia, para que nos dediquemos a embroncarnos, odiar o trabajar para ser libres en eso, para que nos llenamos de orgullo y soberbia, peleemos contra otros, etc., cuando en realidad la esclavitud grave es la del miedo, la preocupación por sí, el orgullo-amor propio.

 Todos tenemos algo que nos asusta, no nos agrada de ninguna manera y que no lo vamos a aceptar, un punto donde explotamos, saltamos como leche hervida, donde nos llenamos de miedo y obramos instintivamente, como animales. Ahí esta encerrada la raíz u origen de la preocupación por sí mismo, ese es nuestro fondo.

 En la novela distópica de G. Orwell, “1984”, eso se llama, “Habitación 1-0-1”, donde el personaje, luego de ser horrendamente torturado, destrozado psicológica y físicamente, era enfrenado a su peor miedo, donde la reacción buscada por los torturadores era que odiase a quien amaba, cayendo así su último rasgo de humanidad, eligiéndose egoístamente a sí mismo como si eso fuese la causa de salvación dado que se evitaba esa última tortura con esta condición, odiar a quien amaba y adorar a quien odiaba, el dominador, el gran hermano.

 Ahí se producía una desapropiación de sí, una esclavitud y sometimiento total, una pertenencia real y total al partido gobernante-dominante.

 Lo miso hace el adversario, nos dice que somos esclavos, nos enfrenta al peor miedo, para que nos rebelemos, hagamos cualquier cosa con tal de vernos libes, nos presenta a quién debemos odiar como culpables, todo muy rápido, perfecto e ideal, no hay que apurarse, sulfurarse, sino que, volviendo a la oración, perseverar buscando la Verdad, pidiéndole al Señor Que Venga, pues de lo contrario, podemos caer en las trapas del enemigo y suponer que obramos por nuestro bien, cuando en realidad lo hacemos por nuestro mal.

 Notar que el enemigo nos hace odiarnos a nosotros mismos, nuestra suerte, lo que somos, hacemos, etc., él en su orgullo aborrece a Dios, odia obedecer, por ello, todo lo que sea por amor, dice que esta mal, pues el amor se lo dedica a sí mismo, y para él, amar a toro, especialmente a Dios, siempre va a estar mal, es egoísta orgulloso, preocupado por sí mismo.

 Siempre quiere que dejemos de obedecer a Dios volviéndonos orgullosos, soberbios y preocupados por nosotros, pero, en su fingida revolución libertadora, donde dice defender nuestros derechos, intereses, nos vuelve esclavos suyos, dependientes de sus caprichos, nos impone su maldita voluntad y nos hace odiar, aborrecer, despreciar, llenarnos de orgullo, soberbia y nos inclina a que nos hagamos adorar, reconocer, diciendo que corresponde, es debido o que es tiempo.


ESCLAVITUD REAL ES LA DEL MIEDO

 Mentira sobre mentira, esclavitud real es la del miedo, la de dedicarse a sí mismo, la de andar reclamando ser amado, adorado, aceptado, tomado en cuenta. Libertad verdadera es el esfuerzo y sacrificio por confiar en Dios, creer en Él, en Su Amor y perseverar en ese Camino.

 Queremos lo que en el mundo es grande, importante, pues deseamos con miedo ser aceptado, reconocidos, amados, tomados en cuenta, así es como nos esforzamos por meternos en un mundo de tinieblas y por adquirir su espíritu, ahí es que sentimos en el interior la Llamada-advertencia del Señor, donde nos avisa que vamos por mal camino, y aunque parezca que es salvación y victoria lo que buscamos, es humillación y derrota, perjuicio, porque, nos presenta como salvación el adversario defender el orgullo y como derrota dejar que e aniquilado, por ello, no tenemos que dejarnos engañar, confundir, sino que hay que perseverar buscando al Señor, la Verdad, Su Revelación y dejándonos Guiar por Él, aprender la Verdad, a vivir y a amar al Padre, a Vivir de Vida Eterna, en El Reino.

 Domina el mundo el adversario promedio de los que lo adorna, es decir, aquellos adoran el becerro de oro y se excitan con el poder, impera en las sobras con la hipócrita apariencia de que vivimos en democracia, cuando se trata de una verdadera monarquía tiránica internacional, global, porque, las fachadas-máscaras, solo encubren la cleptocracia imperante.

 Tanto la realidad material, como espiritual, son así, estamos sometidos a tiranías, y encima, creemos que somos libres, de manera que en queremos buscar libertad, nos asentamos cómodamente en la misma indiferencia siquiera a nuestro propio bien, permitiendo que los demonios en lo espiritual, y los que son como ellos en el mundo, nos roben la vida, succionen vitalidad y nos sometan a la miseria, tanto material como espiritual, y es porque no buscamos la Verdad, no queremos convertirnos, no deseamos orar, adorar al Padre en Espíritu y Verdad, no queremos obedecer  a Dios, sino que seguimos preocupados por nuestro orgullo-prestigio-imagen, somos como los mismo que nos dominan, oprimen y esclavizan, imagen y falsedad es la única preocupación, interés, dedicación.

 Ni al adversario, ni a los suyos, les importa nuestro bien, solo se preocupan por ellos mismos, solo a Dios, de manera que debemos reconocer Quién Es el Que nos Ama, Solo Dios, entonces, a Él tenemos que obedecer, seguir, en Él tenemos que confiar, Que Se Abran los Ojos a La Verdad, porque Solo Él Es Dios, no los que dicen y pretenden serlo, esos falsos, farsantes, embusteros, son celosos de su orgullo, preocupados por sí mismos, desesperaos por saciarse en su orgullo, empeñados por hacerse adorar y llenos de miedo que solo saben y quieren preocuparse por sí, pensar en sí obsesiva y desesperadamente.

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domingo, 13 de enero de 2013

USAN LA TORTURA COMO MEDIO DE REFORMA DEL PENSAMIENTO



USAN LA TORTURA COMO MEDIO DE REFORMA DEL PENSAMIENTO


De la misma manera que el adversario y los suyos, queremos creer que todo depende de nosotros, porque nos parece seguro, y porque así no tenemos que esforzarnos por obedecer, sino que seguimos siendo rebeldes, seguimos haciendo lo que queremos, además de que engañarse y presumir de que tenemos el control de la propia vida y de todo y todos, es construir una falsa seguridad, la que al final, nos deja postrados en el miedo y nos somete a satanás y la muerte, pero, no lo queremos ver.

 Tenemos que darle libertad al Señor, capacidad a Él de decir, decidir, elegir, disponer, amarlo en Verdad, y esto es una verdadera confianza, esa confianza que alegra al Señor, la que lo hace sofreír, porque es donde verdaderamente se lo glorifica-reconoce, es decir, donde estamos diciendo con la propia vida, Que Él Es Dios, y Que Dios Es Amor, a pesar de las miles dificultades por las que atravesamos donde el enemigo por Él mismo, y por medio de otros en el mundo, a la fuerza quiere convencernos de que desistamos.

 Pasar por el mundo deseando tener Fe y Amar a Dios, es prepararse para la guerra, porque el enemigo impera por la fuerza y en colaboración de sus aduladores de turno, se empeñan en atormentarnos, someternos a durísimos interrogatorios, martirizarnos de todas las maneras posibles para hacernos desistir de la Fe, para imponernos su maldita voluntad caprichosa, odiosa y resentida, para hacer que no amemos a Dios ni a nadie, y para hacer que no tengamos Fe.

 La situación por la que nos hacen pasar constantemente, es como la que le ha ocurrido al personaje principal de la novela distópica, “1984”, de G. Orwell, un interrogatorio donde los cerdos infernales están absolutamente convencidos de ser dioses y quieren imponer por la fuerza que se los obedezca y adore como tales, utilizando para ello la tortura como medio de reforma del pensamiento-sentimiento, a lo que ellos llaman, ‘curar’, pues entienden que aquellos que no piensan como ellos, están enfermos, no viendo que los enfermos de soberbia, odio, maldad, son ellos.


VENCER EL MIEDO CON FE EN EL SEÑOR

 No debemos preocuparnos, temer, angustiarnos, desesperarnos, quieren los enemigos que tengamos miedo, y es porque ellos tienen miedo, de ahí que recurran a la violencia como medio de intimidación, acá es donde sin preocupación, debemos responder que vivos o muertos, pertenecemos al Señor y seguiremos perteneciéndole siempre, mientras que la suerte de ellos, será la de antipas epífanes, el que martirizó a los hermanos y a la madre que se halla en el antiguo testamento.

 El paso por el mundo es para amar a Dios, para aprender a amarlo, y ahí, también amar al prójimo y amarse a sí mismo, y en esto, tenemos un Maestro, Es El Señor, a Él debemos prestarle atención, hacerle caso, porque por cuenta propia no vamos a ningún lado, podemos suponer que hacemos bien, pero, si se trata de algo que tenemos que aprender, es evidente que nadie puede enseñarse a sí mismo lo que aun debe aprender.

 Todo pasa por la confianza, y ésta es puesta a prueba en los mas horrendos dolores, siendo perseguidos, torturados física, moral y espiritualmente, es decir, en los tres reinos de la persona, cosa que hacen los demonios y sus cerdos adoradores del mundo generosa y gratuitamente porque andan encerrados en su soberbia y orgullo, presumiendo de que son dioses y creyéndose por ello autorizados para odiar, maltratar, hacer padecer, demostrando su saña infernal, dado que odian porque sí, porque quieren, para alimentar su ego-orgullo.


NO TODO ES DE TODOS

 Ellos en su ego-orgullo quieren creer que todo depende de ellos y que todo les pertenece, por eso, se esfuerzan por construir esa realidad fantasiosa, y es en eso que también temen por sí, pues saben que es mentira y temen que se derrumbe, de manera que nos odian, aborrecen, quieren destruir, para evitar perder su dominio precario, injusto, propio de ladrones-depredadores-carroñeros que son.

 Mientras no elijamos a Dios, vamos a seguir estando bajo su yugo, van a poder comportarse cada vez con mayor severidad, pues teniendo miedo por ellos mismos, a mas violencia recurren. Nosotros debemos querer ser libres y debemos querer obedecer a Dios para Que Así Sea, El Señor nos hace libres.

 Tenemos que buscar, querer y colaborar con El Señor en que nos de independencia real, Verdadera Libertad, de lo contrario, no podremos salir del acoso del adversario y de la muerte, ni de los que les pertenecen en el mundo.

 El problema es que no hay separación, división, sino como un horrible socialismo donde en apariencia todo es de todos, donde nos hacen creer que todo es nuestro inclusive, pero, ellos deciden, ellos disponen y hacen o no según sus caprichos teniéndonos como esclavos d sus ambiciones, perversiones, etc.

 Debe haber pureza espiritual, purificación, conversión, tenemos que elegir pertenecer al Señor y esforzarnos por realizar una Verdadera consagración-entrega, que es amor, para salir de ese comunismo espiritual donde los demonios, la muerte y los que los adoran y les pertenecen, nos succionan vida, nos quitan vitalidad, dejándonos incluso sin voluntad de vivir, anulando la voluntad de querer ser libres, imponiéndonos que creamos que la esclavitud y el sometimiento a sus caprichos, es libertad, mientras que el amar y obedecer a Dios, es cosa mala o esclavitud.

 Ellos creen eso en su horrendo orgullo y en su asquerosa soberbia, porque no quieren obedecer, respetar, sino que son ladrones, depredadores, no solo desean todo lo material vejando a las personas, sino que quieren la vida lo espiritual, sometiéndonos a miserias espirituales donde no queda mas remedio que sufrir, padecer, ahora, y eternamente también.

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viernes, 11 de enero de 2013

ALMA PERDIDA COMBATE ORGULLO AJENO Y NO EL PROPIO



ALMA PERDIDA COMBATE ORGULLO AJENO Y NO EL PROPIO


EL ORGULLO IMPIDE EL AMOR A DIOS

 ‘¿Por qué no me ves?’, se queja nuestro orgullo ante Dios cuando nos esforzamos haciendo algo y esperamos ser felicitados, admirados, adorados o tomados en cuenta siquiera. La verdad es que no miramos nosotros a Dios y no lo vemos, por ello, estamos perdidos, anegados en neutras tinieblas, postrados haciendo lo que suponemos que es bueno, pero, que a La Luz de Dios, no lo es.

 Hubo un alma que era un simple fiel, un laico cualquiera, que dice lo mismo luego de insultar porque lo hemos llamado, ‘un laico cualquiera’, añadiendo, ‘Yo no fui un lacio cualquiera, cualquiera es tu madre, yo fui un celoso defensor de la fe, de la iglesia y de la religión, o fui uno mas del montón’, lleno de orgullo y presunción, defiende sus vanidades y se presenta como si fuese el mejor de todos.

 ‘¿No me ves?, ¿Por qué no me ves?, no lo entiendo, alguien que me lo explique por favor’, se queja cuando solo se lo escucha mientras se ve o percibe una nube gris. Añade luego, ‘Yo soy pablo de tarso, yo soy un celoso defensor ardiente de la religión y de la iglesia, de todo lo que es santo, no entiendo porque no me ves’.

 Acá interviene el Ángel de la Guarda que tiene mayor protagonismo en estos tiempos de tinieblas, y que siempre nos acompaña en la oración, así como nos asiste y sugiere la Verdad al oído, revelándonos su pensamiento, lo que dice es, ‘No se lo puede ver porque es nada, y aun menos que nada, una porción de nada, un poco de olvido de Dios, pues no basta con hablar de Dios, sino que hace falta amarlo en verdad para verlo, y el que nunca ha levantado la cabeza y nunca lo ha mirado, tampoco puede ser visto, ni siquiera en el infierno, como le ha ocurrido a satanás’.

 Esta alma fue un simple fiel, pero, lleno de orgullo y presunción, se dedicó a cualquier cosa, menos a lo que era simple y debido a todos, lo que esta al alcance de todos, amar a Dios y al prójimo, según él mismo lo dice, ‘yo estaba orgullos y satisfecho de lo que sabía, no quise ver que racionalismo no e religión, que conocimiento no es suficiente, y como le negué el amor a Dios, también se lo negué después al prójimo, así es que me dedique a hacer lo que es malo, critiqué, cuestioné, no supe mas que ver errores y defectos en todos, hasta en Dios, mientras que me creía a mí mismo irreprochable, no vi que estaba persiguiendo al Señor no quise entender que era como saulo, y no como Pablo, es decir, que era un fariseo orgulloso y desamorado lleno de odio y rabia’. Sobre la conversión de saulo a San Pablo, es recomendable leer las obras de María Valtorta, “El Poema del Hombre Dios”, y de la V. S. de Dios Sor María de Jesús de Ágreda, “Mística Ciudad de Dios”.


LA PAJA EN EL OJO AJENO Y  NO LA VIGA EN EL PROPIO

 ‘Tato me esforcé por ver defectos en otros que al final, no vi que yo tenia muchos, y el principal de todos, acusar a todos como si fuese justiciero no viento que me había convertido en un orgulloso y fiel discípulo de satanás, el primero en acusar a las almas como si él fuese inocente, perfecto o irreprochable’.

 En lo mismo caemos todos los que estamos en religión, solo vicios y corrupciones fermentan entre nosotros, no hay mas que rivalidades, y es porque los corazones están llenos de orgullo, no hay amor a Dios verdadero, sino que cada cual se ama a sí mismo y de esta manera, nadie soporta a nadie, sino que los orgullosos chocan, entran expugna y no hay mas que guerras en las religiones, y después, entre las religiones mismas hay un inmundo empeño por hundir a otros y exaltarse ofreciéndose como mejor religioso, piadoso o sabio, mientras el amor a Dios se le sigue negando.

 ‘Al final, me perdí, porque no tuve otra cosa mas que orgullo, amor propio, odio, acusaciones, maldad, nunca reconocí un error en mí, ni tampoco amé, tuve oportunidad, pues pude haber conocido y no quise a esa que llamaban Luisa La Santa, de la que se decía que tenia una Gracia especial y que todo el que la conocía se salvaba’. Se refiere a Luisa Picarreta, la autora de innumerables obras en las que El Señor le ha Revelado el Reino de la Divina Voluntad como su Reino en la tierra, en los corazones.

 El error mas grave del alma condenada, es no haber tenido humildad, no haber querido aceptar que otras almas podían tener virtud, amor, perfección, no haber querido aceptar en sus celos, que Dios Ama, tiene paciencia y concede tiempo para que las almas se conviertan, y que justamente, todo el que dice colaborar con Él, debe hacerlo en esto, en lo que hace El Señor, salvar almas, no condenarlas, no acusarlas, sino ofrecer sacrificios por su salvación, conversión, vuelta a Dios, dedicándonos a amar a Dios haciéndolo amar.


ADORABA SU ORGULLO-IMAGEN-GRAN HERMANO

 Estaba celosa de sí misma, de su orgullo, llenándose de amor propio ésta alma, no eran celos por Dios, sino por sí, se admiraba, adoraba y quería que todos, incluido Dios, hicieran lo mismo, le dieran adoración y gloria, esperaba admiración y cuando no la conseguía, se consideraba habilitada para odiar, encontraba algún defecto como justificativo-excusa para el odio, la condena, el aborrecimiento.

 Hoy en día, perdida, ésta alma se dedica a sembrar vanidades, discordias y a endurecer en el orgullo a simples fieles, reclutando así seguidores para él mismo, extendieron su espíritu-reino dentro de las religiones, y por lo tanto, haciendo aquello que dijo El Señor, “El que no recoge Conmigo, desparrama“, pues solo quiso defender su orgullo y hacer caprichosamente lo que su ardor vanidoso le inspiró, donde ardían los deseos de venganza de satanás, sus intentos por destruir y anular la Fe.

 En estos días, ante la estulticia humana, donde la depravación, la corrupción, la degeneración, no tiene nombre ya, El Señor guarda silencio, los Cielos permanecen cerrados, pues como cuando un padre advierte a sus hijos que están haciendo mal y que se están perjudicando a sí, y éstos, soberbios, orgullosos, infelizmente delirantes, arrogantes, desean seguir con sus obras inútiles, malditas y despiadadas, por lo que no puede hacer mas que silencio ante el capricho consumado y esperar que semejantes idiotas voluntariamente, no por enfermedad, sino por soberbia, se estrellen contra sus propias limitaciones y se desengañen amargamente de sus vanidades.

 En estos tiempos, los Ángeles de la Guarda, asisten particularmente a los que perseveran en el camino, a los que oran y buscan la conversión, pero, son pocos, debido a que cada uno esta encerrado en sus delirios, dedicado a su orgullo, llenándose aun mas de soberbia, empeñado en hacerse adorar, reconocer, admirar, servir como un dios, y en definitiva, esforzándose por convertirse en demonio, en un maldito hijo de la perdición, discípulo de satanás, adversario de Dios, de la Verdad y de la Vida.


EL PARTIDO

 En la novela distópica, “1984” de G. Orwell, había un partido dominante en un país que controlaba todo, el cual estaba formado por dos partes, ‘el partido interior’, y ‘el partido exterior’. La función del partido interior era controlar al exterior, y la de éste, controlar todo el reinado del partido, dibujando la realidad, perpetuándose en el poder, lavando cerebros, no importándole mas que el poder por sí mismo en un absolutismo tiránico disfrazado de socialismo, donde todo era de todos, pero, nadie era dueño ni siquiera de decidir, sino que el partido decidía por todos.

 La decisión del partido, por supuesto que era para su propia conservación, perpetuación, extensión indefinida en el tiempo, su interés era mantener el poder, tener control total. Era como cuando los miembros de una sociedad comercial, dan vida a ésta, y luego los absorbe y obliga a vivir para engrandecerla, sostenerla, succionándoles la vida por completo y alzándose como diosa y reina convirtiéndose en un fin en sí misma.

 No son diferentes las sociedades modernas, ni es diferente lo que ocurre en el interior de cada uno, el orgullo se convierte en un ídolo-dios que reclama adoración, gloria, fama y esclaviza a cada uno llevándonos, arrastrándonos a que trabajemos para engrandecerlo, hacerlo ver, notar y adorar por otros, volviéndonos delirantes de soberbia, llenándonos de amor propio, de deseos de adoración, y en definitiva de vacío y desolación, pues eso es falta de amor y de verdad.

 Así es como nos consagramos a vivir siempre en guerra, desafiando, tentando, a otros, queriendo aniquilar su orgullo-bestialidad-deformación del alma, por temor a que afecten nuestro orgullo y es así como seguimos insistiendo en engrandecer aun mas neutro orgullo, suponiendo que nos defiende contra el miedo, que evita que seamos humillados, despreciados, o como si fuese una fuerza de defensa y protección, no viendo que es una deformidad del alma, como una hernia espiritual, lo que nos convierte en seres bestiales amorfos, faltos de Dios, siquiera de rasgos ya de humanidad, engendros de demonios.


REINOS INTERIORES Y EXTERIORES

 Esto que sucede en el interior del alma, sucede en toda organización, se vuelve un fin en sí misma, se convierte en una búsqueda desesperada de poder, riqueza, de perpetuación, así es que hay gobernantes que son monarcas tiranos mientras se jactan de ser democráticos y en las religiones también, luchas internas de poder, y luego entre otras religiones, pero, de Dios nadie se acuerda, nadie lo tiene en cuenta, pues en su interior, cada uno se considera dios y dueño de sí, capaz de hacer lo que se le ocurra, suponiendo que así es adorado, no viendo que mañana, no puede haber siquiera un mañana, y olvidando que al final, lo que hacemos, es lo que somos y tenemos, y en los corazones no hay mas que odio, orgullo, amor propio, soberbia, arrogancia, fantasías delirantes, que son cosas que las colocan en un estado de delirio infernal ahora, y para siempre después.

 En nuestra vida nos esforzamos por mantener un orden, dominio, control, por dejar a Dios afuera del corazón y de la vida, no tomándolo en cuenta, incluso cuando se habla de Él todo el tiempo, pues Su Voluntad no es tomad en cuenta, ni se le permite Revelarse, de manera que hacemos lo que se nos viene en ganas, y luego lo llamamos como se nos ocurre y así somos mentirosos, hipócritas, delirantes de soberbia y llenos de orgullo que encierran su miedo, esa preocupación por sí mismo, y la disimulamos convirtiéndonos en arrogantes, fanfarrones, patoteros, déspotas.

 En el propio corazón somos esclavos, dado que nos dejamos dominar por el miedo y someter por el orgullo que es amor propio, y luego la soberbia, nos gobierna. Este régimen opresivo, represor, dominante, posesivo, reina, impera sobre nosotros y no tenemos control alguno sobre él, porque satanás es el primer soberbio y él tiene autoridad en la soberbia, de manera que nos somete por ese orgullo delirante, es su presencia-reinado, su poder en nosotros.

 El miedo, que es fruto del vacío, de la falta de Dios, y que se manifiesta en la preocupación por sí, y que es el abismo interior, es como un agujero negro en el espacio, nos devora, consume interiormente, y así, solo sentimos mas miedo, mas vacío y mas desolación. Tales sentimientos, son los signos de la muerte, o sea, de la ausencia de Vida-Dios-Amor-Verdad, de la falta de voluntad de amar, de la obsesiva, angustiante y desesperante preocupación por lograr ser adorados, de ese pensar en si mismo hasta el hartazgo y la locura.

 Como el orgullo en sí mismo es humo, nada, delirio, fantasía, ante la presión del miedo, se volatiliza, enciende, estalla, es como un gas que hay en un ambiente cerrado, al ser presionado, se enciende, explota, se vuelve una llama. Eso es lo que sucedió con satanás en el cielo, considerar que era un principio de ángel, pero, no consiguiendo ser adorado, explotó, se encendió en furia, se llenó de rabia y se volvió todo violencia, odio, un irracional deseo de venganza empeñado en aborrecer a todo el que no lo adorara, dedicado a destruir a otros, arruinarlos y a hacerlos padecer.

 En el interior, en la vida de cada uno debe haber un cambio, una conversión, tenemos que dejar de insistir en controlar la propia vida, de creernos dueños, señores, pues tal cosa es fruto del medio, de la obsesiva preocupación por sí, y al final, como nos apartamos de Dios y no le damos lugar en nuestra vida, solo produce mas vacío, abismo, desolación, muerte.

 Es en la propia vida que tenemos que cambiar, pues debemos desterrar el tirano de nuestro yo-soberbia, la tirana de nuestro delirio-orgullo, renunciando a la mentira, no somos dioses, no somos dueños, ni capaces de anda, sino que somos criaturas de Dios, necesitadas de Él y que separados de Él, hacemos lo mismo que esos gobernantes delirantes de orgullo y soberbia, es decir, generar muerte, corrupción, destrucción, ruina, depravación, etc., condenándonos a tinieblas ahora, y lo mismo para siempre después.


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miércoles, 2 de enero de 2013

¿QUÉ ES EL EGO?




¿QUÉ ES EL EGO?



 Tristeza, angustia, vacío y desolación, muerte decepción, desengaño, nos cercan, rodean, aplastan y hunden haciéndoos pasear por los ríos del infierno, padecer las diferentes clases e muerte, los horribles y abominables sentimientos de los condenados no siéndolo, y es por que nos estamos encaminando a eso.

 El problema es que nos auto-compadecemos nos tenemos pena, lástima, autocompasión, y es amor propio, porque nos amamos a nosotros egoístamente, volcamos el amor que deberíamos dar y no amos a nosotros, lo acaparamos y nos ahoga, sofoca, hunde, termina por perder.

 Si no perdonamos, el amor que debería correr hacia Dios y otros, lo tragamos, lo dedicamos al ego, formamos un agujero en medio nuestro que deglute todo, que demanda y exige caprichosamente todo, no queriendo que se le escape nada, haciendo que todo se le dedique y enojándose si algo de atención, amor, se desvía a otro.

 El ego es ese agujero en el interior que quiere todo el amor, toda la atención, toda dedicación, y lo reclama con tristeza, angustia y sufrimiento, dice que le es debido, porque se le ha negado, pero, es un embustero, avaro, ambicioso que no se sacia ni se da por satisfecho, es como un rey que cobra impuestos y quiere sierre mas y mas exprimiendo, y oprimiendo a sus súbditos para darse mas viciosas satisfacciones que lo vacían mas y que claman por nuevos gustos.

 Es un maldito egoísta vengativo, un despiadado tirano que nos tiene sometidos, que no nos da respiro, que se empeña en tener poder, control, dominio, autoridad sobre nosotros, porque quiere que le pertenezcamos, no quiere infidelidades, y esto porque solo mira su necesidad, vacío, desolación y todo lo que dice necesitar, considerándose dueño nuestro, y queriendo creer que solo existimos para satisfacerlo, conformarlo, darle el gusto, como esos nenes celosos y posesivos que absorben a sus padres, se los devoran haciéndoles creer que siempre están en deuda.

 Primero debemos ser conscientes de esto que esta en nosotros y que se mueve independientemente de nuestro querer, que nos impone su querer dominándonos y obligándonos a vivir para él. Es el orgullo-amor propio, quiere que solo nos dediquemos a producirlo, a aumentar su grandeza, por ello nos exige obediencia, servicio, sumisión.

DESEAR SER LIBRES

 Una vez que llegamos comprender la graveada de la situación, tenemos que desear ser libres, y ahí, pedirle al Señor que nos de esa libertad, haciendo el esfuerzo-sacrificio de la oración, perseverando, porque mientras lo hacemos, ya El Señor nos esta limpiando, purificando y liberando.

 Sino queremos ser libres, no vamos a poder, lo dijo El Señor, antes de emprender una guerra hay que hacer cálculos, y lo mismo respecto a construir, antes de hacerlo, se deben hacer cálculos, pues ruina, derrota, vergüenza, etc., siempre nos están y estarán asechando.

 Este dominador interior, es como esos políticos instaurados en las naciones mediante una revolución, como hubo y hay en nuestro país, y como los hubo y hay en el mundo. Recordar lo que dijo G. Orwell en su novela, “1984”, ‘no impone una dictadura para defender una revolución, es al revés, se hace una revolución para imponer una dictadura’, y la verdad es que ejemplos sobran.

 En este caso, el tirano que nos domina, ese orgullo-yo-miedo-amor propio-deseo de adoración-reconocimiento, etc., es impuesto por el adversario, satanás, en alguna situación difícil, hace surgir al ‘yo’, como salvador, y es el anticristo personal que se vuelve un ídolo, el que finge salvar, defender, proteger, solucionar, etc., pero, en realidad, solo clama adoración, gloria, fama, reconocimiento, aceptación, etc., y es a nosotros mismos que nos lo hace, luego, trasciende y demanda-exige a otros y persigue a otros para hacerles lo mismo.

YO, YO, YO


 Mientras sigamos adorándonos, pensando en nosotros, diciendo sin cesar, ‘yo, yo, yo’, o lo que es lo mismo, ‘yo soy’, vamos a seguir bajo el dominio, imperio, sometimiento de este tirano traidor miedoso y ambicioso que solo piensa en él mismo mientras nos hace creer que lo hace en nosotros, o que nos obliga a obedecerlo y servirlo por nuestro bien, cuando en realidad, solo piensa en su bien.

 Esta en nosotros, pero, no es nuestro, es una enfermedad, una deformación, hernia espiritual, una inflamación. Es rebeldía a Dios, y como es rebeldía, se nos rebela, opone y desafía dominándonos, poseyéndonos, sometiéndonos, esclavizándonos, obligándonos a que vivamos para él o ella, dado que es la misma muerte.

 En la precitada novela distópica, decía el autor que el objetivo de los que detentan el poder, es perpetuarse en él, y otra vez, ejemplos históricos y actuales en nuestro país y en las naciones, abundan, se dicen democráticos, populares, que son por el bien de todos, que todo es de todos, pero, es mentira, son dominadores empecinados en perpetuarse en el poder mientras se enriquecen, y mientras, se convierten en demonios abominablemente deformes volviéndose despóticos, tiranos, convirtiendo el gobierno en una cleptocracia, un gobiernote ladrones, en un crimen organizado.

 Lo mismo hace nuestro orgullo-amor propio-yo, supervisado, guiado, sostenido, aconsejado, etc., por satanás desde afuera, como nuestros gobernantes por el nuevo orden mundial a nivel nacional. Nuestro yo-orgullo nos domina para satisfacerse en sus ambiciones, nos obliga a trabajar para darle el gusto como si fuésemos esclavos, y el botín de la depredación, nuestra vida, la vierte por el abismo del ego, en el infierno, la comparte con el dominador exterior, en este caso satanás, en el de la nación, los bancos, entidades financieras, etc., es decir, la organización criminal internacional.

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