lunes, 29 de abril de 2013

2.7. ¿A QUÉ ENEMIGO VIENE A VENCER EL SEÑOR?



2.7. ¿A QUÉ ENEMIGO VIENE A VENCER EL SEÑOR?

 Dios no esta en contra nuestra, eso lo creemos porque nosotros estamos en contra de Él y seguimos defendiendo la mentira, el engaño, el delirio de orgullo y soberbia, aquello que nos esta matando, sumergiendo en tinieblas, hundiendo en nosotros mismos.

 Él Es La Luz Verdadera y al Brillar mas que nunca, Éste Sol de Dios, no solo pretende Iluminarnos, sino que quiere Fortalecernos limpiándonos, liberándonos, purgándonos, venciendo a los enemigos espirituales que nos dominan interior y exteriormente.

 Al Iluminarnos, le pone límite, freno, al orgullo, al delirio, nos corrige como Buen Padre Que Es, impide que sigamos hundiéndonos en nosotros mismos, que sigamos abismándonos al dedicarnos exclusivamente a nosotros, a nuestro orgullo-ego, a hacernos amar, adorar, obedecer, servir, etc.

 Como todos los nenes caprichosos, creemos que, cuando Él nos corrige y limita, nos esta perjudicando, odiando o maltratando, no queriendo ver que nos esta educando, y nos previene de males peores que aquello amargo que nos toque padecer momentáneamente.

 Recordar acá lo que le sucedió a Saulo, y luego de su encuentro con El Señor, San Pablo. (En detalle puede leerse en las Revelaciones del Señor a la V. S. de Dios Sor María de Jesús de Ágreda).

 Saulo, lleno de orgullo y amor propio, creyéndose perfecto, esta desesperado por vomitar ese orgullo-amor propio convertido en fuego de odio, furia, destrozando a los que creía equivocados, errados, mentirosos, no queriendo admitir que en realidad, el equivocado y mentiroso, el errado y falso, era él mismo, ni se lo imaginaba de tan ciego en su orgullo, de tan encerrado y centrado en sí que estaba.

 Solo pudo ver la verdad cuando El Señor le abrió la cabeza de un golpe, cuando se cayó del caballo al estrellarse contra La Luz del Señor. ¿Lo golpeó El Señor?, no, se estrelló contra una pared, se ahorcó con su propio orgullo, comprobó que se hallaba atado como un perro y que su libertad se limitaba al metro de su cadena.

 La cuestión es que no somos diferentes, estamos plenamente convencidos de ser inocentes, nos mentimos y nos enorgullecemos diciendo que somos perfectos, mientras que odiamos, acusamos y nos quejamos de las maldades e imperfecciones de otros, no viendo que somos iguales o peores que aquellos que odiamos, a los que acusamos, de los que nos quejamos.

 Al comprender ésta verdad, no nos esta odiando el Señor, nos esta salvando, rescatando, porque permite que veamos lo que somos, impide que sigamos dedicándonos satisfacer nuestro orgullo, a seguir odiando a otros mientras que nos llenamos de orgullo y amor propio, hundiéndonos en nosotros mismos.

 Cuando no podemos hacer todo lo que queremos, nos enojamos y salta a la vista la fiera que somos, la bestia que hemos engendrado y que llevamos adentro, la que nos esta maltratando y sometiendo, a la que servimos, por ello, es momento de empezar a buscar el Bien y la Vida, o sea, la Verdad, dejarnos limpiar, liberar, purificar y Salvar por Dios, colaborar con Él, dejar de oponernos al Bien Que Quiere Hacernos, admitir que lo necesitamos.

 Considerar que el enemigo se desespera por lograr dominarnos o controlarnos mas, por someternos y aumentar su poder sobre nosotros, pues tiene miedo, se preocupa por él y porque su ego demanda mas y mas adoración, y tanto mas cuanto mas satisfecho se ve, y para que no seamos mas esclavos suyos, es que tropezamos, no podemos seguir conformándolo, obedeciéndolo, dedicándonos a nuestro ego-orgullo, que es tirar todo a un abismo que tenemos adentro, meternos en éste e irnos para siempre al abismo eterno, al seno de satanás, el infierno.

 Considerar que lo mismo ocurre a nivel general, tanto en las naciones, como en sus agrupaciones regionales y a nivel global, queda al descubierto la bestialidad, el capricho, la maldad y ambición, el desenfreno de esas organizaciones oscuras y oscurantistas que se desesperan por controlar todo y a todos, que hacen lo que sea necesario al respecto, incluso, atentados de bandera falsa, auto-atentados, para justificar el imponer un orden mas estricto, controlante, donde haya menos libertades, donde haya mas miedo y donde someter mejor a los habitantes robándoles la vida, controlándonos, solo por ambición de poder, dinero y miedo.

 La revelación de lo que ocurre y es en realidad, que queda expuesto por la bestialidad y excesos, por la incoherencia del cúmulo de mentiras y por la pretendida y delirante impunidad con la que se mueven aislados en sus delirios de orgullo, es necesaria para que las almas quieran algo diferente, se desengañen y no idolatren a sus dominadores, gobernantes, porque son tiranos y no vivimos en democracia real, ésta es un cuento, una ilusión, un engaño, una absoluta falsedad en la que participamos ciegamente.

 Que en los hechos se vaya descubriendo la Verdad, en la brutalidad de sus insaciables caprichos donde queda en evidencia que no adoran a Dios, ni buscan la Verdad, que no aman a nadie y que se excitan por el dinero y el poder delirando como demonios encarnados, es el principio para que comencemos a querer algo mejor, y a buscarlo.

 Esto quiere decir que empecemos a buscar a Dios, a reconocernos necesitados de un Salvador, que colaboremos en la Vuelta-Venida del Señor, en Su Revelación, recibiéndolo personalmente, dejándolo vivir en nuestra vida, permitiéndole a Él Ser Quién Es, o sea, Nuestro Dios, y en la medida que nos dejemos corregir y guiar personalmente, también Él al vivir, Reinar y estar Presente en el mundo Mística, Espiritualmente, va a vencer a los tiranos de todo orden, trayendo su Reino a nosotros, porque solo no va a venir, no va a bajar, ni va a ser una realidad, debemos colaborar en Que Se Haga Su Voluntad, Que Él Reine Espiritualmente en nuestra vida y se halle así Presente en el mundo para alimento espiritual e iluminación de muchos, para el bien de todos.

 Considerar que no viene El Señor a combatir a los tiranos que nos gobiernan, como no lo hizo en la Primera Venida, sino que viene a darnos la victoria espiritual, interior, como en el verdadero combate espiritual, sobre el miedo-muerte-nosotros mismos, y a formar su Reino en el interior, en los corazones, luego, su Victoria será en el mundo dando gobernantes según su mismo corazón.

2.6. NOS COMEN CRUDOS PORQUE NO LES DAMOS LA SATISFACCIÓN QUE DEMANDAN



2.6. NOS COMEN CRUDOS PORQUE NO LES DAMOS LA SATISFACCIÓN QUE DEMANDAN

 Nos dedicamos a nosotros mismos suponiendo que así nos prevenimos o defendemos contra aquello que nos da miedo, no viendo que en realidad, estamos dándole el poder sobre nuestra vida, la capacidad de determinar lo que hacemos y lo que no.

 Todos queremos evitar un desprecio, por ello nos evadimos de alguna manera y es así que nos encerramos o atamos queriendo sujetar a aquellos que queremos que nos amen, adoren, presten atención, o respecto de los que tememos que nos vayan a despreciar, y es ahí donde nos hacemos amar, adorar y no amamos, donde nunca vamos a vernos libres del miedo, porque no perdonamos, no amamos, no nos llenamos de amor y de voluntad de amar, sino que acrecentamos un vacío y provocamos una desolación que nos ahogan, matan, sofocan.

 Generalmente tratamos de aferrarnos a otros y de imponerles que nos adoren, queremos ser su ídolo, dios, etc., suponiendo así que seremos amados, queriendo creer que evitaremos ser despreciados, tanto por éstos, como por otros a los que directamente ignoramos y consideramos como no existentes.

 No vemos, ni comprendemos muchas cosas, así nos estamos llenando de vacío y desolación, de falta de amor y de voluntad de amar, que es de donde surge el miedo que nos ahoga, sofoca y domina.

 Otra cosa que no comprendemos es que les hacemos un mal a aquellos para los que queremos ser su ídolo-dios, porque les evitamos que conozcan al Dios Vivo y Verdadero, los formamos como dependientes nuestros, les enseñamos a ser zánganos espirituales y los privamos de Vida Eterna, que es lo mismo que hacen los demonios preocupados y desesperados por ser amados y adorados ellos mismos en el lugar de Dios.

 Eso es todo egoísmo, preocupación por sí, indiferencia a Dios, a la Verdad y a los mismos que fingimos y decimos amar, pues no nos importa ni siquiera nuestro Verdadero y Eterno Bien, así como tampoco el de otros, dado que El bien Verdadero para todos, no somos nosotros, ni son otros, solo Es Dios, de Quién Procede la Vida y la Verdad.

 Queremos creer que al ser el dios, señor, protector, benefactor de otros, lograremos ser amados, imprescindibles, etc., y a la vez, que evitaremos ser despreciados por otros a los que directamente ignoramos o dejamos afuera, como si al no verlos, no existieran y como si al no existir evitásemos ser despreciados, y la verdad es que nos estamos complicando la vida y enredando en un mundo de mentiras.

 Aquellos para los que queremos ser dioses, de los que nos hacemos benefactores, sobreprotectores, no vamos a cosechar u obtener la adoración que queremos, pretendemos, esperamos, porque no la merecemos, la adoración, solo corresponde a Dios, y además, estamos fomentando a zánganos, estamos criando delincuentes, celosos egoístas como nosotros mismos, solo preocupados por sí, los que el día de mañana, se alzarán, se volverán en contra, traicionarán, y veremos que no somos su ídolo, sino que ellos fueron ídolos nuestros, y nos desengañaremos de los efectos reales del egoísta vivir solo para hacerse amar.

 Hemos creado y criado la propia ruina, las bestias que nos devoran, los cerdos que nos someten y esclavizan, y son aquellos para los que quisimos ser dioses, de los que esperamos adoración y gloria, y lo mismo sucede y sucederá en las naciones, las que imperan sobre otras, serán devoradas por sus propias subordinadas, y los gobernantes tiranos, traicionados por sus propios sometidos.

 Y lo mas grave, lo que siempre pasamos por alto, es lo que sucede dentro del alma, los cerditos que hemos consentido y convertido en neutros ídolos, son los vicios, esas mismas satisfacciones que siempre nos hemos procurado, las que se han convertido en lobos feroces que nos destrozan, comen vivos mientras no los hacemos adorar o conformar por otros, se nos vuelven en contra cuando no les damos la satisfacción insaciable y siempre creciente que nos demandan.

2.5.- 1984 Y REBELIÓN EN LA GRANJA



2.5. 1984 Y REBELIÓN EN LA GRANJA

 Todos hemos padecido desprecios, maltratos, rechazos, odios, etc., e instintivamente, consciente o inconsciente, tratamos de evitar volver a padecerlos, por ello es que salimos por la tangente, construimos una vida desviada, torcida, llena de miedo y preocupación, dedicada a nosotros mismos que no es vida, sino muerte, porque nos dedicamos a buscar ser amados y a no querer amar.

 Así es que nos encerramos y evadimos en un mundo aparentemente ideal, controlado, una existencia falsa a la que llamamos, ‘vida’, pero, que de tal no tiene nada, solo es un cúmulo de obligaciones, donde nos esforzamos por mantener el control, imperar, y donde nos hallamos encerrados como en una fortaleza inexpugnable, suponiendo que somos admirables, adorables, como los gobernantes del mundo, fingiendo interés por quien sen realidad nos dedicamos a someter.

 Debemos ver cual fue ese desprecio, maltrato, odio, rechazo, mala experiencia donde fuimos íntimamente dañados, donde le corazón fue golpeado y nos sentimos humillados, basureados, rebajados, porque ahí se ha abollado, como una manzana, ahí comenzó a podrirse y es donde se generará un gusano que no nos dará reposo ni de día ni de noche. (El gusano es el miedo desesperante, preocupante, angustiante que reclama adoración).

 Queremos creernos falsamente seguros y prevenidos de volver a padecer un desprecio semejante, un maltrato o humillación, por ello es que construimos una vida evadiendo esa situación, queriéndola evitar, dedicándonos a hacer o no hacer tal o cual cosa, y siempre sujeta a nuestra voluntad-capricho, que es la expresión del mismo miedo, una autodefensa.

 No vemos que esa autodefensa, es un cerco, un foso en derredor de un castillo de fantasías, lo que nos mantiene aislados, encerrados, como a los habitantes de las naciones en éstas, verdaderos corralitos.

 Lo que ocurre espiritualmente, es semejante a lo que vemos material, terrenalmente, porque esto es su efecto y consecuencia, y, ¿Qué es lo que sucede?, no amerita mucha explicación, en los hechos ya ha quedado demostrado que somos prisioneros en nuestra propia tierra, que aquellos que nos gobiernan, en realidad, no son democráticos, sino tiranos tecnócratas adoradores de satanás, de la mentira y de la muerte.

 Es fácil comparar tanto ‘el mundo globalizado’, como cada región sometida a algún proceso de integración, y luego, cada nación, con el mundo descrito en la novela distópica de G. Orwell, “1984”, o aun mas fácil de ver, comprender y entender, del mismo autor, “Rebelión en la granja”.

 La rebelión en la granja, es esa revolución que hubo en todos los países por la que se ha impuesto una dictadura en la que se finge ésta necesaria como protección contra algún enemigo, en todas las naciones, como en el mundo, hay un ‘goldstein’, o un ‘snowball’, un supuesto traidor y causante de todos los males, alguien a quien temer y de quien prevenirse.

 Lo mismo ocurre en la vida personal de cada uno, todos tenemos un enemigo fijo, declarado, alguien a quien temer, o algún hecho de temer, algo de lo que prevenirse, y es así que construimos una vida queriendo evitar eso, no viendo que esa vida o existencia que construimos sin amor y sin voluntad de amar, queriendo evitar un desprecio, haciéndonos adorar y obedecer, es similar a la dictadura que nos gobierna nacional, regional y mundialmente.

2.4. SOLEDAD DEL MENTIROSO



2.4. SOLEDAD DEL MENTIROSO

 La Verdad pura y simple es que tenemos miedo, y lo peor, es que no queremos admitirlo, sino que nos esforzamos por seguir mintiéndonos, por seguir engañándonos, no viendo el gran mal que nos estamos causando, pues nos encerramos-aislamos en nosotros mismos, y como los gobernantes de las naciones, vemos y escuchamos lo que queremos ver y entender, no importándonos la realidad, alejándonos totalmente de la Verdad, de Dios, de la Vida, y de todos, aun cuando nos hallemos rodeados de mucha gente.

 Estamos aislados-encerrados en nosotros mismos, cercados por la mentira-orgullo, o sea, fingimos que vivimos en un mundo ideal, controlado, perfecto, donde el miedo no existe o lo dejamos afuera o lo hemos resuelto, superado, cuando en realidad, lo tenemos escondido y nos esta dominando y envenenando.

 El miedo es esa preocupación por sí, la angustia misma de pensar que padeceremos, por ello, construimos toda una vida en falsa escuadra, dedicada a evitar lo que tememos, el desprecio que no queremos padecer, y es así como hacemos lo que dijo El Señor, construir en la arena, en la falsa seguridad, en la confianza en sí mismo, donde estamos dedicados a hacernos amar, adorar, suponiendo que así nos defendemos del miedo o evitaremos padecer un desprecio.

 Estamos totalmente en el error, nunca vamos a conseguir ser amados, adorados en el mundo, simplemente porque los otros son como nosotros, unos miedosos cobardes egoístas solo preocupados por sí mismos que se desesperan por lograr ser amados, aceptados, adorados y a los que no les interesa en lo más mínimo amar.

 Todos nos hemos incapacitado para amar, es voluntario, no queremos amar, porque tememos ser despreciados, rechazados, nos dedicamos a hacernos amar, creyendo que eso es mas seguro, así es que construimos una imagen, apariencia, personalidad, un ídolo, supuesto salvador, aquello por lo que esperamos ser amados, por lo que nos sentimos seguros y defendidos, protegidos, prevenidos de los desprecios.

 No vemos que eso que hacemos es llenarnos de miedo, hundirnos-encerrarnos en nosotros, rodearnos de mentiras, porque nos queremos convencer de que estamos seguros, prevenidos, defendidos y que es imposible ser odiados o despreciados, que tenemos asegurado el ser amados y adorados siempre.

 Es el colmo del miedo, del egoísmo y la cobardía, de la angustiante y desesperante preocupación por sí mismo, eso es una exclusiva dedicación a sí mismo que es en realidad, hundirse-perderse en la propia nada volviéndose ególatra, como los demonios mismos, nos queremos convencer de que somos dioses para espantar el miedo a no ser amados, de ser despreciados y para salir a exigir que nos adoren como lo deseamos y que todos sean esclavos de nuestros caprichos.

 Buscamos la falsa seguridad de construir un mundo ideal donde no haya peligro, donde no veamos la amenaza que nos asusta, aquello que queremos evitar, no viendo que en realidad, vivimos bajo el manto del miedo, mirando de reojo, suponiendo que en algún momento nos va a llegar el golpe, desprecio, maltrato, aquello que es un fantasma muy temido.

 Estamos hundiéndonos, sucumbiendo, abismándonos, nos estamos desmoronando y no queremos admitirlo, sino que, recurrimos a mas mentiras, engaños, para mantener y defender la farsa de que somos perfectos, inmejorables, ideales, autosuficientes y que no necesitamos de nada, ni de nadie, que podemos arreglarnos solos, simplemente porque por miedo, nos hemos vuelto incapaces de confiar y no queremos hacerlo.

 Considerar como hemos llegado a ser adictos a la mentira, esclavos-dependientes de ella, porque la usamos para sentirnos falsamente seguros, nos engañamos, nos decimos que el peligro no existe, cuando vemos fantasmas por todos lados y el miedo nos domina, estamos llegando al colmo de la histeria y al final, como alienados, peleamos contra todos, provocándonos la ruina misma que no queremos, de la que pretendemos que huimos o nos prevenimos.

 Tenemos que empezar a renunciar a nosotros mismos, buscar la Verdad, dejar entrar-Pasar al Señor, adquirir Verdadera Sabiduría, Su Palabra Viva y de Verdad, la que nos ordena la Vida, la que nos Guía, y la que nos Fortalece dándonos Vida, purgando el miedo, liberándonos del dominio de la mentira, de esa adicción y sometimiento al adversario.

 Como no queremos creer-confiar en Dios, queremos seguir valiéndonos por cuenta propia, experimentamos las consecuencias de querer vivir sin Vida, de querer existir sin Ser, de querer pasar por el mundo sin Dios, que es asemejarse a los demonios, que existen, pero no son, sino que aparentan ser y quieren que su imagen sea reconocida, siendo solo apariencia, engaño, mas y mas mentira.

2.3. ALIMENTAR EL ESPÍRITU Y NO EL EGO



2.3. ALIMENTAR EL ESPÍRITU Y NO EL EGO

 En el mundo se entiende que saber es acumular conocimiento, y es porque se valora la vida racional, pero, nuestra mente es limitada como la de un dinosaurio, solo tenemos orgullo y estamos muy lejos de la vida, de la Verdad, de todo, pues en realidad, nos hallamos enterrados, ocultos, perdidos en nosotros mismos, hundidos en un agujero-abismo que tiende a ser un infierno en vida.

 Es simple de comprender, Dios Es Amor, por lo tanto, la Sabiduría Verdadera no consiste en saber sobre Él, sino en aprender a amar, a ser como Él, y mucho mejor aun, a dejarlo a Él Ser en nosotros, lo que implica, aprender primero a recibirlo, luego, dejarlo Reinar.

 Lo recibimos cuando aceptamos Su Voluntad, y podemos aceptar Su Voluntad si le prestamos atención y si realmente queremos Que Reine, Que Su Voluntad Se Haga así como en El Cielo, en nuestra tierra-vida-corazón.

 Dios no nos la va a imponer, somos nosotros los que debemos buscarla como al Tesoro mismo del que depende la Vida Eterna, como a lo Que Es, Nuestro Verdadero y Eterno Bien.

 Simplemente debemos comprender que estamos en el mundo para aprender a amar, no para aprender o adquirir solo conocimientos, eso nos llena de orgullo, nos ciega aun mas, pues luego, creemos que sabemos, decimos que sabemos y pretendemos que otros reconozcan nuestro orgullo-delirio, que admiren lo que decimos saber, y es así como estamos buscando ser amados, y como en realidad, no estamos amando.

 Mientras no amamos, no aprendemos a amar, mientras no prestamos atención a Dios Que Es Amor, no vamos a conocer lo Que Es El Amor, y así es que no vamos a amar en Verdad, y por lo tanto, no vamos a tener Vida Eterna, ni ahora, ni después, no vamos a tener Vida Espiritual, solo delirios, fantasías, orgullo, amor propio, y lo que es peor, un angustiante, desesperante y enfermizo deseo de adoración.

 Ahí es donde las almas se vuelven caprichosas, cuando dejan de amar, temen por sí, donde quedan vacías y desoladas, es decir, sin Dios y sin amor, sin voluntad de amar, preocupadas por sí, hundidas en sí, entradas en su ombligo, y queriendo verse satisfechas, exigiendo ser obedecidas, odiando si no se les hace caso.

 Comprender que nos dedicamos a adquirir solo conocimientos, pues esperamos como todos, ser amados a la vez que nos negamos a amar, vivimos para morir, es decir, para llenarnos de amor propio, que s orgullo, miedo, preocupación por sí, deseo de adoración, que es la clara expresión de un vacío interior, de un abismo, de la necesidad de ser llenados, saciados, conformados.

 No nos liberamos de lo que padecemos, es decir, de las pasiones-vicios, saciándolas, sino purgándolas, purificándonos, eliminándolas, no se apaga un fuego echándole mas leña, sino quitándole aquello que consume, lo que significa que debemos impedirle a los vicios que nos devoren, que nos sigan consumiendo el alma, que nos sigan dominando.

 No solo debemos considerar los vicios capitales, sino los del espíritu, aquellos que expresan el vacío-abismo interior, la gran desolación, la falta o ausencia de Dios, es decir, de Amor y de Voluntad de Amar, de Vida y de Verdad. Como tontos, queremos creer que vivimos solo porque existimos y triunfamos en el mundo, somos reconocidos o hacemos lo que queremos, no viendo que eso no es mas que una mera existencia muy semejante a la de los demonios, y por ello, un preaviso, preludio, antesala del infierno.

 El padecimiento real que tenemos es la falta-ausencia de Dios, no tenemos Vida-Corazón, somos lo que comúnmente se llama, ‘desalmados’, pues preocupados por nosotros hasta el hartazgo, nos desesperamos por lograr ser tomados en cuneta, amaos, mirados, no depreciados, volviéndonos así miedosos donde creemos que todo lo que se nos antoja esta justificado.

 Acá es que queremos creer que somos odiosos y perversos, malditos y caprichosos, por culpa de otros, no queriendo ver que lo somos por miedosos, cobardes y desamorados que solo se preocupan e interesan por sí mismos, por conformar su orgullo, alimentar su vacío-abismo-ego.

2.2. DIOS QUIERE REVELAR SU PENSAMIENTO EN NOSOTROS



2.2. DIOS QUIERE REVELAR SU PENSAMIENTO EN NOSOTROS

 Para poder recibir La Verdad, la Revelación del Señor, la Iluminación, y consecuentemente Su Espíritu-Vida, debemos abrirnos a Él, lo que implica varias cosas, la primera es la oración, la segunda, es renunciar a sí mismo para aceptar Su Voluntad, y la tercera es entregarse a Él.

 Orar es prestarle atención al Señor, lo ideal es disponer el tiempo para encontrarse a solas con Él, para permitirle que Se Revele, o sea, Que manifieste Su Voluntad, Que Venga, Que Pase, Que Se Haga Presente.

 Una vez que recurrimos a la oración, a darle un tiempo o dedicarnos a la meditación para buscar el encuentro con Él, lo que debemos hacer es aprender a renunciar a nosotros mismos, a la propia voluntad, entender, comprender, que vamos a su encuentro en la oración, no para imponerle nuestra voluntad, no para sujetarlo y ponerlo a nuestra disposición, tenerlo como un esclavo a nuestro servicio, sino que vamos a su encuentro en la oración, con humildad, como quien se reconoce necesitado de Él.

 Habiendo renunciado a nosotros, comprender que no es solo en general o a cualquier cosa, acá es donde la oración se debe hacer verdadera y consistir en un real encuentro con Él, debemos aprender a entender cuando Dios Quiere Revelar Su Pensamiento en nosotros, porque es Él, que nos Revela a Su Hijo, nos da Su Palabra Viva, El Pan Vivo bajado del Cielo, nos da Sabiduría, porque nos dice en qué debemos renunciar a nosotros mismos para liberarnos de la mentira, salir del engaño, vencer el orgullo que es la muerte.

 Ésta es la forma de adquirir Iluminación, de dejar a Dios Que nos Haga Verdaderamente Sabios, y es solo el principio, pues al hacer esta renuncia a sí mismo, una mortificación espiritual, nos quedamos a medio camino, aun hay que hacer una ofrenda o entrega de sí a Dios mismo.

 En la renuncia, decimos lo mismo que El Señor en el Huerto de los Olivos, “Padre, Aparta de Mi, éste Cáliz”, buscando donde nuestra voluntad rebelde, miedosa, caprichosa, expresa esa preocupación por sí mismo donde queremos prevalecer sobre Dios y pretendemos saber mas que Él, volviéndonos orgullosos, ciegos, miedosos, egoístas, etc.

 Luego hay que completar la oración, como El Señor mismo, “Pero, Que no Se Haga Mi Voluntad, Padre, sino la Tuya”, y esto implica colaborar en ello, porque ahí entendemos tanto lo que debemos hacer, como lo que debemos dejar de hacer, los cambios, correcciones, modificaciones necesarios en nuestra vida, ahí es donde Dios nos Guía, donde nos enseña a Vivir, y este aprender de Él a Vivir, consiste en realidad en aprender a amar, y aprender a amar, es Adquirir Sabiduría.

 El gran error del mundo, y la causa por la que hemos llegado al estado lamentable que conocemos hoy, es porque hemos dejado de adquirir Sabiduría, hemos dejado de escuchar a Dios, Nuestro Padre, no nos alimentamos de Su Espíritu-Amor-Verdad, entonces, nuestro espíritu, se vuelve como una pasa de uva, se reseca, se pone ácido, se retuerce y duele, es decir, nuestro corazón pasa a ser como una pasa de uva, y así, nuestra vida es reseca, ácida, a veces amarga, retorcida e inútilmente dolorosa.

 Notar que nos estamos muriendo en vida, nos estamos pudriendo-corrompiendo, resecando, y es porque nos amargamos vaciándonos de amor, no teniendo voluntad de amar, y nos estamos dedicando a odiar, despreciar, pelear, a hacernos amar, etc., que es el camino donde vamos adquiriendo muerte, donde vamos conociendo la ciencia del mundo, los misterios de satanás.

2.1. JUGANDO A LA RULETA RUSA CON LA VIDA ETERNA ¿QUÉ ES LA VERDAD?



2.1. JUGANDO A LA RULETA RUSA CON LA VIDA ETERNA
¿QUÉ ES LA VERDAD?

 Huimos de la Verdad, permanecemos en la mentira, que es la oscuridad, y nos atamos a ella, la defendemos, protegemos, mas que a nosotros mismos, demostrando una incoherencia total, dado que la mentira, el engaño, la falsedad, es lo que nos esta haciendo padecer, el motivo por el que sufrimos.

 Hemos nacido para alimentarnos de la Verdad, o sea, para ser verdaderamente sabios, lo que no es solo adquirir un conocimiento, eso sería ciencia, alimentarse de la Verdad es querer adquirirla-recibirla, como el tesoro mas valioso de cuantos podemos hallar en la creación.

 La Verdad Es El Bien único para el que hemos nacido, lo que debemos tratar de conseguir, a lo que hay que aspirar mientras nos hallamos en el tiempo, de paso por el mundo, porque hemos nacido con un tiempo para buscarla, adquirirla, encontrarla, cual si se tratase de una búsqueda del tesoro, y el problema es que no es un juego, o lo que nos jugamos, lo que apostamos como en ruleta rusa, es la vida, y mas grave aun, la Vida Eterna.

 Evidentemente, la Verdad, El Verdadero Tesoro, aquella por la que adquirimos Vida Eterna, no es un tesoro material, tampoco intelectual, ni siquiera moral, sino enteramente Espiritual.

 ¿Qué Es La Verdad?, eso le preguntó poncio pilato a Jesús justamente, al Señor, y no le respondió, no estaba en capacidad de entender, aun siendo gobernador romano, no tenía la aptitud necesaria para adquirir la Verdad, debido a que la Verdad Es Espíritu, Es Sabiduría, Es Espiritual, Es Jesús Mismo, y Él lo dijo, “Yo Soy la Verdad y la Vida”.

 Comprender acá el motivo por el que les dijo a los judíos, a los que eran de su pueblo y se oponían a Él, que les daría a comer su carne, escandalizándose ellos, no comprendiendo que les daría como alimente Su Doctrina y con y por ésta, Su Espíritu.

 Al adquirir la Doctrina del Señor y recibir Su Espíritu, nos esta dando su Esencia-Ser-Vida, ahí es que adquirimos Vida Eterna.

 Notar que aquellos que eran admitidos como discípulos del Señor, recibían primero la ‘Iluminación’, donde otros discípulos les transmitían la Doctrina esencial, básica, del Señor, del Maestro de la Verdad y de la Vida, luego, éstos mismos discípulos oraban para que descendiera El Espíritu, para que el nuevo discípulo ya iluminado en la doctrina, adquiriese el Espíritu de la Vida.

 El problema de estos tiempos es que se ha dejado de buscar la Verdadera Iluminación y El Verdadero Espíritu, han surgido como lo dijo El Señor muchos falsos pastores, lobos disfrazados de corderos desesperados por ser amados, adorados, aceptados, tomados en cuenta, de manera que inventan sus doctrinas, y al final, transmiten el mismo espíritu de la muerte, el del adversario, es decir, dicen mentiras y dan muerte.

 Éste es El Motivo por El Que Vuelve El Señor, para Iluminar Él Mismo a quienes quieran ser sus discípulos, y para darles Su Espíritu, Soplando Él mismo sobre ellos, y éstos nuevos discípulos del Señor, Iluminados y formados por Él, Fortalecidos con Su Espíritu, luego continuarán en el tiempo su Obra haciendo lo mismo, como les dijo a los primeros, que harían lo mismo que Él y obras mayores, y también los envió al efecto.

domingo, 28 de abril de 2013

EL ENEMIGO REAL ES EL MIEDO



EL ENEMIGO REAL ES EL MIEDO

 Somos nenes inmaduros, caprichosos, miedosos, exclusivamente preocupados por nosotros mismos, y es porque estamos centrados en nosotros, no queremos levantar la cabeza, despegar la mirada del propio ombligo, soso cobardes miedosos y queremos serlo, nos dejamos encerrar mas y mas por los enemigos espirituales.

 El problema es el miedo que tenemos, nos envuelve, encierra, nimba, cerca, es como una camisa de fuerza, una coraza que nos aísla-defiende, pero, nos mantiene sometidos. Ese miedo se manifiesta en la desconfianza, en las dudas, y es lo que nos produce inestabilidad, fragilidad, debilidad.

 El miedo es vacío, es falta de Dios-Amor-Verdad-Vida, es falta de voluntad de amar, es grasa espiritual, porque es amor propio, preocupación por sí, egoísmo. La falta de amor y de voluntad de amar, es resultado de amarse a sí, de pensar en sí, de querer preocuparse por sí mismo.

 Siempre buscamos excusas para seguir dedicados-consagrados a nosotros mismos, para seguir hundiéndonos, encerrándonos, mirándonos, suponiendo que así nos defendemos, protegemos, no queriendo ver que es así como nos llenamos mas de miedo.

 Hay una real conspiración espiritual, y por ello estaos sometidos, sufriendo y en una gran miseria espiritual, satanás desde afuera, nos gobierna, domina, somete por el traidor que tenemos dentro, el ‘yo’, ese miedo, vacío, preocupación por sí, dedicación a sí, el ser caprichosos, infantiles, inmaduros y bestiales, deformes, porque el miedo nos lleva a querer prevalecer e imponernos, mientras nos mentimos diciendo que somos perfectos, grandes, etc.

 Tenemos miedo, somos cobardes, estamos preocupados por nosotros, y el único remido, la solución, es vencer el miedo, el enemigo real, es el miedo mismo, la falta de amor y de voluntad de amar, que es falta de Dios, pues Dios Es Amor, Su Espíritu Es Amor, y como no queremos amar, no tiene lugar dentro nuestro, luego, tampoco tiene lugar en el mundo, dado que lo que ocurre en general, no es diferente de lo que ocurre en particular es decir, así como nos peleamos entre nosotros por miedo, a nivel global, las naciones se pelean por miedo queriéndose someter, queriendo imponerse su voluntad, suponiendo que así hallarán seguridad.

 Así como no vemos que el miedo nos domina, las naciones y sus gobernantes, no ven que es el miedo lo que domina, reina o impera. La solución para los problemas personales y mundiales, no son someternos unos a otros, imponernos la voluntad propia, eso solo provoca mas miedo, vacío y desolación.

 El problema real es el miedo, el enemigo principal es el miedo, y la solución real es combatir ese miedo, ese egoísmo, la exclusiva preocupación por sí, que es un gran vacío, una gran ausencia de Dios, o sea, de Verdad-Vida, de Buena Voluntad, de voluntad de amar.

 Notar como para odiar estamos siempre apurados, dispuestos, sin consideración, lo mismo para acusar, quejarnos, lamentarnos, etc., pero, para amar, perdonar, no tenemos voluntad, al contrario, hacerlo implica un sacrificio enorme, es un gran esfuerzo, es como ir cuesta arriba y con peso, pues no queremos amar, no nos interesa, preferimos el amor propio, el orgullo, hacernos adorar.

sábado, 27 de abril de 2013

LOS DOS MINUTOS DE ODIO



LOS DOS MINUTOS DE ODIO

 El ‘yo’, ese ser infantil y caprichoso que se ha formado en nuestro interior, el cerdito déspota que nos domina y gobierna obligándonos a darle satisfacción a todos sus caprichos, llega un momento en el que esta convencido de su grandeza, superioridad, supuesta divinidad, a tal punto, que exige que le demos satisfacción y que lo hagamos en el instante.

 No nos da respiro, descanso, por ello es que esta escrito, ‘no habrá reposo ni de de día, ni de noche para los que adoran a la bestia o a su imagen’, porque este tirano que tenemos adentro, ha crecido, lo hemos engordado como a un cerdo, y delira, no soporta verse ignorado, reclama y exige que se le de el gusto en cualquier cosa solo para sentir que tiene el control, que tiene poder, que se le hace caso y que es tomado en cuenta.

 Considerar que lo estamos dejando crecer, acrecentar su poder, dominio, control, y estamos fundiéndonos con eso, nos estamos convirtiendo definitivamente en ese ser abominable, detestable, falso, hipócrita y embustero, sumamente soberbio, engreído  exclusivamente preocupado por él mismo, enteramente dedicado a él, a su imagen-apariencia, a su miedosa y desesperante obsesión por hacerse ver-notar.

 Esto se debe a que es hijo de satanás, es su veneno fermentando en nosotros, lo que ha crecido y fermentado por la rebeldía que deseamos tener contra Dios, y rebeldía, es el espíritu del enemigo, así es que es un demonio que tenemos adentro y lo que seremos si o lo empezamos a combatir, a limpiar, a purgar, si no nos dejamos liberar por El Señor.

 Si seguimos insistiendo con nuestra caprichosa voluntad, va a seguir creciendo, acrecentando su poder, su delirio y terminaremos irremediablemente fundidos y dominados, poseídos por el demonio que hemos gestado adentro, que es el mismo anticristo personal.

 Seguimos engrupiéndonos, mintiéndonos, convenciéndonos, engañándonos, y es porque queremos, porque no estamos dispuestos a buscar a Dios, Su Voluntad, Revelación, sino que estamos plenamente de acuerdo con el enemigo, queremos ser rebeldes, queremos hacer cualquier cosa menos obedecer.

 Tal cosa se verifica en relación con cualquiera en el mundo, y también respecto de Dios que es lo mas grave, somos caprichosos y rebeldes voluntariamente, porque queremos, pues suponemos que, haciendo lo que queremos, tenemos algún tipo de poder, control, autoridad.

 Este es el engaño del adversario, el poder que nos confiere sobre nuestra vida consiste en un poder de oposición, contra, rebeldía, en estar siempre en desacuerdo con Dios, por ello, aunque parezca y creamos ser dueños de nosotros, solo somos unos infelices soberbios que se jactan de su propia estulticia.

 No es poder real, es esclavitud real, y encima, como somos orgullosos, la defendemos ciegamente, no queriendo ver que es lo que nos esta arruinando, enloqueciendo, haciendo padecer.

 Nos encierra, ‘enrosca la víbora’, el enemigo, porque nos hace ver-creer que otros nos humillan, dominan, desprecian, etc., para que nos encerremos, aislemos, y para que generemos una voluntad propia rebelde, odiosa y resentida, y para que nos sintamos orgullosos de esa rebeldía, desprecio, maldad, odiando y culpando a otros, no llegando a ver la realidad, nos estamos ahorcando con la propia rebeldía, con el mismo odio que generamos.

 Considerar como las personas presionadas-controladas en la novela distópica, “1984”, de G. Orwell, eran llevadas para liberar la presión del dominio a ‘los dos minutos de odio’, donde se les indicaba a quién culpar, odiar, acusar y responsabilizar, par que después, pudiesen seguir colaborando con la opresión que padecían creyéndola libertad, es así como el adversario nos hace odiar a cualquiera y responsabilizarlo, mientras el que nos domina es él por medio de su infiltrado, el testaferro, nuestro yo-imagen-orgullo-amor propio-deseo de adoración.

 En definitiva, no tenemos que hacernos cómplice de lo que el enemigo quiere, no hay que dejarse llevar, no tenemos que acusar u odiar a otros queriéndolos responsabilizar cuando en realidad esta fermentando lo que hemos acumulado adentro, la rebeldía contra Dios, el desamor, el deseo de adoración, eso es lo que se esta sublevando y nos esta queriendo controlar, haciendo la guerra desde adentro y nos hace padecer.

REBELIÓN EN LA GRANJA, BESTIALIDAD HUMANA



REBELIÓN EN LA GRANJA, BESTIALIDAD HUMANA

 Aunque haya progreso material, tecnológico, científico, etc., no hay un real progreso humano, porque la humanidad no evoluciona, es decir, no crecemos, no maduramos, seguimos siendo infantiles, desamorados, sin un verdadero progreso o crecimiento, sin evolución espiritual.

 La razón es porque hay un estancamiento espiritual generalizado, consentido, querido, en el que todos somos cómplices, del que no queremos salir, es una mediocridad espiritual abominable que insulta a Dios y lo desafía.

 Somos verdaderamente unos desamorados, no amamos, ni nos interesa, y como la espiritualidad verdadera consiste en el Amor, no hay avance espiritual, sino todo lo contrario, retroceso, así es que surgen espíritus abominables, bestiales en el interior de cada uno, estamos a merced de gusanos que nos devoran interiormente, y el conjunto de estos gusanos, forma le anticristo personal.

 Ese espíritu del anticristo en el interior, es el que tiene el poder, mando, autoridad, el que nos gobierna, domina y el que decide lo que se hace, y lo que no. Se halla totalmente en la clandestinidad, porque pasa por bueno, dado que es el ‘yo’, es en lo que hemos llegado a convertirnos, y lo que seremos para siempre si no lo remediamos, si no empezamos a rebajar el orgullo, a renunciar al ‘yo’, para elegir la humildad, es decir, al “Él”, porque, Él Es Dios.

 Tan apegados a lo superficial, trivial, mundano, humano estamos que lo espiritual acaba por pasar de alto, o peor, lo inventamos como se nos ocurre provocándonos una verdadera muerte eterna ahora de la que no podremos librarnos jamás. El problema real esta velado, lo desconocemos, mientras nos desesperamos por seguir creciendo o avanzando en el mundo, en lo material, intelectual o humano, anulando por completo el espíritu y desvirtuando toda verdadera espiritualidad.

 La verdad es que no nos soportamos ni siquiera a nosotros mismos, lo que se ha generado-gestado adentro es un cúmulo e bronca-odio-rabia tan grande que no lo aguantamos, es furia descontrolada que nos envuelve y desborda, es como un caballo desbocado, algo incontenible, y lo que es peor, no queremos ponerle freno.

 Permanentemente estamos buscando excusas, motivos, para odiar, vomitar odio, demostrar que estamos malhumorados, enojados, y que no queremos obedecer. Nos ha tomado la mala voluntad acumulada durante años, es una verdadera revolución interior, una “Rebelión en la granja”, porque pasamos a ser completamente bestiales.

 Para comprender lo que sucede en el interior, es como lo descrito en el libro, “Rebelión en la granja”, de G. Orwell, donde los animales son nuestros vicios que, mancomunados, se alzan y se rebelan, toman el poder, el control para instaurar un régimen aparentemente victorioso, ideal, feliz, libre, etc., pero, que acaba siendo peor que el anterior, aquel que nos esforzamos por odiar y creer que es malo.

 Es la típica rebeldía adolescente, pero, espiritual y contra Dios, todos somos partícipes, cómplices, porque fermenta, se alza y descontrolada, se contagia de unos a otros, formando una ola o corriente, la del mundo, donde pareciera estar de moda y bien, odiar a Dios, ser rebelde o entregarse a toda clase de vicios y perversiones.

 Es una furia descontrolada que nos vuelve odiosos y resentidos, donde no hay freno, ni lo queremos tener, es como si estuviésemos poseídos, y si no empezamos a hacer un verdadero esfuerzo-sacrificio, vamos a perdernos irremediablemente.

 Como ya avisó El Señor, para estos tiempos, solo guerras y rumores de guerras, porque tanto a nivel mundial, como personal, surge odio, furia, capricho, rebeldía, maldad, es el parto de la bestialidad humana gestada al querer ser rebeldes, al no querer obedecer a Dios.

 Era inevitable que llegara esta hora porque lo hemos querido y ahora padecemos la furia de los mil demonios, no pudiendo siquiera controlarnos, imponiéndosenos la mala voluntad, caprichosa, odiosa, rebelde, con cualquier excusa y llegando a convertirnos en bestias desaforadas que explotan histéricamente por cualquier cosa y que, por cualquier motivo, hacen un escándalo.

viernes, 26 de abril de 2013

REMEDIO CONTRA EL MIEDO-MUERTE Y LOS VICIOS, EJERCICIOS ESPIRITUALES

REMEDIO CONTRA EL MIEDO-MUERTE Y LOS VICIOS, EJERCICIOS ESPIRITUALES

http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2013/04/64-remedio-contra-el-miedo-muerte-y-los.html



LAS SIETE PALABRAS DEL ESPÍRITU SANTO VI: "Porque Es Él"

LAS SIETE PALABRAS DEL ESPÍRITU SANTO

 

 http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2013/04/636-las-siete-palabras-del-espiritu.html

 

LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR EN EL MUNDO GLOBALIZADO



LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR EN EL MUNDO GLOBALIZADO

 Como no hemos querido aprender, entender, escuchar, estamos ante lo inevitable, estamos ante El Silencio de Dios, y es donde, hablarán los hechos, tanto  nivel personal, como nacional e internacional.

 No hemos querido escuchar al Señor, aceptar Su Revelación, colaborar con Su Paso-Venida-Vuelta al mundo que es por y para nuestro Verdadero y Eterno Bien, así como para el mismo Verdadero Bien ahora, actual.

 La consecuencia es que no lo vamos a ver, no lo vamos a escuchar, no lo vamos a encontrar, estamos ante un gran vacío, una gran desolación, ante la ausencia de Dios, aquello que generalmente se ha dado en llamar, ‘El Gran Castigo’, horas de oscuridad, tinieblas, de falta de Dios, de Su Presencia-Vida-Luz-Amor.

 Esto que parece poco, nada, intrascendente o cosa de locos, es lo mas grave a lo que podríamos haber llegado, FALTA DIOS, y eso no es poco, estamos ante su Ausencia, lo que es lo mismo que decir,  que estamos ante la Justicia Divina, la Gran Desolación, la Abominable Desolación, o Abominación Desoladora.

 Que falte Dios, que estemos ante Su Ausencia o Justicia, quiere decir que no hay Amor-Vida-Verdad, ni en los corazones, ni en las naciones, ni en el mundo, sino todo lo contrario, odio-muerte-mentira, un gran vacío, una gran desolación, siendo las tres cosas, cada persona, las naciones y el mundo, abismos, pozos, aguajeros, sepulcros.

 Que se trata de vacío-desolación, significa que es falta o ausencia de Dios-Vida-Verdad, pero, tales abismos-sepulcros, están llenos de podredumbre, descomposición, maldad, corrupción, abominación, es decir, fermentan los gusanos, los vicios que corrompen y corroen a las almas, a las naciones y al mundo.

 Como no hemos querido escuchar, prestar atención, ni obedecer a Dios, no le prestamos atención a sus Revelaciones, ni a los signos, ni a nada, sino que, cada uno siguió su propio camino haciendo lo que se le vino en ganas, entregándose a toda clase de vicios, perversiones, corrupciones, hemos llegado a esta hora en la que Dios ya no Se Revela, no Habla, ni se le puede encontrar en el mundo, pues no tiene lugar, ni tiempo  para estar presente en su misma Creación.

 Así es que hay tinieblas, muerte, destrucción, guerra y rumores de guerra, vacío, desolación, corrupción, perversión, es decir, se halla instalado en el mundo el reinado del adversario, de la muerte, lo que tiene su expresión o realidad material, su extremo mas bajo en el nuevo orden mundial imperante.

 En las naciones, la expresión de este reinado o imperio de las tinieblas, es esta transformación de las naciones y estados para ser integradas al imperio mundial-nuevo orden mundial. Esta transformación estatal y nacional, es la muerte que e impone en el estado y en la nación para someterse al reino o imperio, al nuevo orden mundial.

 En las almas, en cada uno en particular, también reina-impera la muerte eterna, domina el adversario, no hay Dios, no hay Amor, no Hay Vida Eterna o Espiritual, no hay voluntad de amar, sino solo orgullo, amor propio, miedo, amor propio, obsesiva, angustiante y desesperante preocupación por sí.

 La expresión material de esa realidad interior de las almas es que cada uno hace lo que se le ocurre, vive egoístamente para lograr ser amado, adorado, aceptado, se convierte en una exageración de sí, se rinde culto, y desesperado quiere que otros lo miren, acepten y le rindan culto también, dejándose ahogar por el miedo, olvidándose mas y mas de Dios, y desobedeciéndolo mas, aun cuando algunos hablan de Él o sobre Él.

 Al decir que hablarán los hechos, se hace referencia a que, de manera irremediable, inevitable, avanzarán la muerte eterna, el adversario y todos los enemigos espirituales, aumentará la corrupción interior, nacional e internacional, tanto a nivel espiritual, como material, y es así que en el mundo se consolidará el nuevo orden mundial, en los países y naciones lo que corresponde a éste para convertirse en provincias o administraciones de del imperio mundial, y en la vida personal, cada uno se volverá mas vacío, desalmado, bestial, vicioso, orgulloso, lleno de amor propio, preocupación por sí, egoísmo, miedo, vicios, corrupciones, las almas serán a cada instante mas materialistas, racionalistas, humanistas y faltas totalmente de amor y de voluntad de amar.

 Cada uno interiormente es responsable por su vacío y desolación, por al falta de Vida-Eterna o Espiritual, por los vicios y la corrupción que lo devoran y atormentan, por estar sometido al imperio de la muerte eterna que lo asola, desola, consume, angustia, desespera. Luego, cada uno por esa desolación que provoca en el su vida, es responsable por aumentarla en el mundo, y también hay responsabilidades conjuntas por las que e hacen en grupo, en asociaciones.

 La cuestión es que la corrupción es espiritual porque falta Dios, luego es material porque en la vida de cada uno, como en el mundo, falta Dios, no hay Verdad, no hay Vida, no hay nada bueno, todo se ha sometido al imperio del adversario, pues cada uno en su vida ha adquirido el espíritu del enemigo, un espíritu de orgullo-muerte, de preocupación por sí, de miedo, vicios, perversiones, ambiciones, etc., cada uno ha llegado a ser cómplice de satanás en su propia degradación, corrupción, abominación, y luego, todos hemos colaborado en eso mismo provocando la muerte del mundo, la falta de Dios en éste y el consecuente avance de las tinieblas infernales con quién reina y quienes habitan en ellas.

 De esta manera, los hechos que se sucederán en adelante, serán peores que los vividos hasta ahora, es decir, aumentará el miedo, las tinieblas crecerán, y así, las almas se volverán mas demoníacas, deformes, abominables, perversas, corruptas, incapaces de controlarse siquiera a sí mismas, entregándose desenfrenadamente a vicios y caprichos, corrupciones, depravaciones, abominaciones, y lo mismo sucederá a nivel general, y es así que habrá gobiernos mas corruptos, despóticos, tiranos, represivos, opresivos e ilegales, luego, a nivel mundial, avanzará y se consolidará definitivamente el nuevo orden mundial como soga al cuello para estrangular y someter a las naciones, las que someterán a sus habitantes mas, y así es como sufrimos las consecuencias de haber echado a Dios de la vida personal, nacional y mundial.

 El cuento nos lo comimos nosotros, los cerdos nos dominan, es como en ‘la rebelión en la granja’, pues no nos liberamos de Dios para ser libres, sino esclavos, nos hemos vuelto rebeldes a Dios para alcanzar una esclavitud de las tinieblas y de los demonios, de los vicios y corrupciones, tanto a nivel personal, como nacional y global.

 En definitiva, lo que no quisimos, ver, entender, aceptar, lo que fue Revelado, queda demostrado en los hechos, hablan los hechos, reina el adversario en el mundo porque lo hace en las almas, cada uno comparte su espíritu y no ha querido recibir el Espíritu de Dios.

 ¿Solución?, humanamente no la hay, no es posible, ¿Puede un muerto levantarse por sí mismo?, no la solución Es Dios, porque Siempre ha Sido Dios y Siempre Será Dios, porque Él Es Dios, y Solo Él lo Es, y Siempre lo Será, así es que tenemos que hacer lo que no hicimos, volver a Dios, convertirnos, empezar a prestarle atención, pedirle la Resurrección, que nos saque del imperio de la muerte, y comenzar a hacerlo personalmente, respondiendo en forma personal, para que también sea un avance y bien para muchos haciendo retroceder las tinieblas en el mundo.

 En definitiva, hay que empezar a amar a Dios, y así es que Viene-Vuelve El Señor, y así es que comienza una nueva creación y es la forma en que volvemos a la vida, a tener Espíritu-Vida-Luz-Amor.

 En vez de decir, siempre, ‘yo’, tenemos que empezar a decir, “Siempre Él”, porque de lo contrario, quedamos atrapados, enredados, en un remolino de egoísmo obsesivo, angustiante, desesperante donde no hacemos que insistir con lo que nos pierde, deforma, corrompe.

martes, 23 de abril de 2013

1.7. ENDEREZARSE EN LA VIDA



1.7. ENDEREZARSE EN LA VIDA

 La semilla del mal y de la muerte esta en nosotros desde la concepción misma, la heredamos, y puede crecer, y de hecho crece, avanza, como lo hace la mala hierba en un jardín que no se limpia, cuida, en una tierra que no se trabaja espiritualmente, un corazón descuidado.

 Tenemos que empezar por perdonar a nuestros padres, soltarlos, dejar de querer ser adorados por ellos, de tenerlos por ídolos o dioses a los que se les reclama satisfacción, porque debemos aprender que estamos en el mundo para conocer y amar a dios, para tener una prueba, una opción, la opción de elegirlo o rechazarlo, para poder recibirlo ahora y tenerlo para siempre después, o para no recibirlo ahora y perderlo para siempre después.

 Tenemos que empezar a crecer espiritualmente, en el amor y en la voluntad de amar, y eso implica empezar a perdonar, madurar, dejar de reclamar, acusar y reprochar que son formas de demandar amor y exigir celosa e infantilmente adoración.

 Considerar que en el mundo, los que lo dominan son infantiles e inmaduros espiritualmente, porque son celosos, quieren adoración, y se han pasado ya de eso llegando a pudrirse en vida como demonios deformándose como bestias y volviéndose abismos en sí mismos, pero, no somos muy diferentes, por ello padecemos lo que padecemos.

 Aun cuando hayan muerto, partido del mundo debemos soltarlos, perdonarlos, dejarlos ir, porque no hacerlo, es pensar egoístamente en nosotros y es condenarse a angustiarse, a amargarse y entristecerse, y luego, exponerse  mentiras y engaños del adversario, pues el enemigo aprovecha tales situaciones para hacernos cree que no podemos vivir, que no merecemos vivir o ser felices después de tales hechos, y es ahí donde determina la voluntad lavando el cerebro, pues nos impone la voluntad de que queramos sufrir, padecer y sentirnos culpables, y es así que nos hundimos sin querer el remedio, la vida, salvación, el Don de Amor de Dios.

 Son muchos los caminos y las trampas con las que el enemigo quiere imponernos que no queramos nuestro bien, por ello, tenemos que empezar ahora mismo a buscar a Dios, la Verdad, La Luz en medio de las tinieblas, para no terminar enredados en nosotros mismos, confundidos y engañados por demonios y sufriendo inútilmente, acusando a otros y queriendo que sean responsables, demostrando así infantilismo espiritual, caprichos, porque queremos siempre que otros sean culpables de lo que somos, hacemos y nos provocamos.

 Considerar que somos nosotros los que no queremos ir al Médico Eterno, de los Corazones, al Señor de la vida, no queremos recibir a Dios, ni obedecerlo, no queremos resucitar a la Vida Eterna, adquirir espiritualidad, vida verdadera, nos quedamos encerrados en odios, rencores, acusaciones, reclamos, defendiendo y sosteniendo la mentira, queriendo que oros sean culpables o responsables por nuestros males, no queriendo ver que no hacemos nada bueno por nosotros, ni por nuestro bien, ni actual, ni eterno, nos dejarnos robar la vida por demonios y devorar por vicios ahora para perderla para siempre después.

 Tenemos que dejar de buscar excusas, dejar de acusar a todos, empezar a buscar a Dios, y notar que El Señor se hizo presente, se Reveló a los suyos aun cuando estaban encerrados en una aviación, poniendo de manifiesto que Él había resucitado y que no hay límite alguno, que puede entrar incluso en el encierro de nuestra vida si oramos, lo miramos o buscamos, porque Es Espiritual y glorioso, y es en esto que consiste la tan mencionada últimamente Segunda Venida del Señor, una vuelta espiritual y personal que depende de que lo queramos recibir, aceptar, dejar entrar en nuestra vida.