sábado, 29 de junio de 2013

FUENTES DE OSCURIDAD-MUERTE



FUENTES DE OSCURIDAD-MUERTE

 El deseo de controlar a Dios, es del adverado, no nuestro, si lo hacemos nuestro dándole curso, acabamos perdiéndonos al intentar darle la razón a un loco, a un verdadero demente de soberbia por elección propia, satanás.

 Es inútil querer controlar a Dios, así como no tiene sentido alguno, Dios no va a perjudicarnos nunca, eso lo creemos por miedo, preocupados por nosotros, porque carecemos de Fe y porque nos dejamos persuadir por la propia muerte, como por el enemigo.

 Querer controlar o dominar a Dios, tratar de prevalecer sobre Él, es lo que el adversario quiso por miedo, preocupado por él mismo, buscando imponerle a Dios que lo adore en su orgullo-delirio-presunción, en su fantasía, alucinación, demencia voluntaria, por elección propia, debido a que se ha extraviado por su orgullo y soberbia, no solo internándose en tinieblas, sino, convirtiéndose en ellas y fuente de éstas.

 Pudo haber sido una fuente de luz, pero, como no amó a Dios, se volvió una fuente e corrupción, de oscuridad, muerte, un ególatra desesperado por ser adorado.

 Hubiera sido una fuente de luz si hubiese amado a Dios, si hubiese sido humilde, si hubiera renunciado a él mismo para acepar la Voluntad de Dios y colaborar en Que Se Haga, pero, como prefirió elegirse a él mismo, renegar de Dios, prescindir de Él y hacerle la guerra, se convirtió en una fuente de oscuridad, perdición, perversión, abominación, desolación, etc.

 Lo mismo ocurre con las almas, si amamos a Dios, nos convertimos en fuentes de Luz-Vida-Dios, pero, si nos amamos a nosotros mismos, nos convertimos en un abismo, que es lo mismo que decir que somos fuentes de perdición, corrupción, destrucción, abominación, etc.

 Como tontos buscamos ser amados y adorados por Dios, cuando debemos amar a Dios para tener vida, generar amor, luz, para llenarnos, y así poder unirnos a Dios y tenerlo, para tender un puente donde Él pueda Venir a nosotros y llenarnos con Su Vida-Presencia estableciendo Su Reinado.

 Tenemos que amar a Dios para volver a la vida, para que se genere vida y podamos permanecer en comunión con Él, para poder tener así Vida Eterna.

 Considerar acá los lobos disfrazados de ovejas que abundan en el mundo, son almas muertas, con un espíritu muerto, vacías, desoladas, desamoradas que se desesperan por lograr obtener y merecer ser adoradas por Dios, como por el mundo.

 Estas almas fingen amar a Dios, interesarse por el prójimo, etc., pero, no hacen en realidad mas que preocuparse por sí mismas, debido a que es del espíritu que están llenas al estar vacías del Espíritu de Dios. Están vacías del Espíritu de Dios porque no aman a Dios, no lo obedecen, sino que se dedican a sí, a hacerse tomar en cuenta, mirar, aceptar, etc.

 La mediocridad espiritual de unos, contagia y afecta a todos, arrastra, tanto mas si se trata de supuestos líderes o autoridades espirituales, porque engañan, y así como no aman ni obedecen a Dios, impiden que otros lo hagan, pues presumen de hacerlo cuando en realidad solo se adoran a sí mismos, a su orgullo abominable y no hacen mas que preocuparse por lograr ser adorados, tanto por Dios como por otros.

 Sin ser almas religiosas, las autoridades del mundo, tienen poder y autoridad, su ejemplo mueve, cunde, arrastra, y peor es la situación en estos tiempos en los que padecemos dictaduras disfrazadas de democracias donde los líderes se hacen adorar y obedecer despertando fanatismos enfermizos e infernales.

 Éstos líderes son satanistas, primero porque pertenecen a sectas masónicas, segundo porque se adoran a sí mismos, tercero porque se excitan por el dinero y deliran por el poder, de manera que son instrumentos de la perdición infernal para someter y arrastrar a muchos al infierno.

 Ellos mismos están consagrados a satanás y entregados a la muerte eterna por su ambición, perversión, depravación, y por los ritos iniciáticos de las sectas a las que pertenecen.

 No solo se van al abismo de cabeza, sino que arrastran a generaciones enteras, a la vez que siembran la perdición para las venideras, debido a que escupen al cielo, se burlan de Dios, reniegan de la Verdad y aborrecen la Divina Voluntad, se internan en tinieblas de orgullo, perversión, ambición, depravación, etc., conduciendo el destino de los habitantes de las naciones según los caprichos de satanás y de la muerte eterna.

 No se puede hacer nada contra el poder que en el mundo disponen, pero, sí podemos no adorarlos y obedecer a Dios, haciendo así que caigan en su propio vacío y naufraguen a merced de su desolación.
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viernes, 28 de junio de 2013

CUERPO, ALMA Y ESPÍRITU



CUERPO, ALMA Y ESPÍRITU

Humanidad
Mundo
1
Cuerpo
Territorio, población y recursos
2
Alma
Estado, organización
3
Espíritu
Nación

 El alma esta en el cuerpo, y en derredor de éste, es como su vestido o piel espiritual, pero, un alma enferma, viciosa, corrupta y desamorada, se autoconsume, estropea, pudre, es como una piel leprosa, abandona en parte al cuerpo porque se encuentra en proceso de descomposición, autodestrucción.

 El alma impregna el cuerpo, lo llena, no solo lo vitaliza, sino que atraviesa lo corporal-material con su esencia espiritual impregnándolo de esta manera de vida.

 Donde el alma se retira porque se reduce y no llega a cubrir al cuerpo, se produce una enfermedad, porque la muerte que hay en el alma, llega al cuerpo que deja de estar protegido y asistido por el alma, deja de estar vitalizado por ésta en esa área.

 El espíritu es para el alma, lo que el alma es para el cuerpo, es decir, recubre al alma a la vez que se halla dentro de ella, porque la impregna con su presencia, la llena.

 Un espíritu que es impuro, es un abismo, por lo tanto, en vez de dotar de vida al alma, se la consume, succiona, así es que la corroe, corrompe, la deja como con pozos que son los abismos donde el espíritu corrupto succiona.

 El alma que padece un espíritu sucio, corrupto, impuro, succionador, padece muerte, porque el espíritu que tiene adentro y en derredor, donde se halla contenida, la esta devorando-consumiendo, y luego, ésta alma atormentada, atormenta al cuerpo y lo enferma.

 El espíritu debería ser puro, esencialmente amor, pero, como no queremos amar, sino ser amados, se vuelve impuro, enfermizo, muerto y matador, comienza a robar al alma, le quita vitalidad dejándola vacía, enferma, viciosa, corrupta, y ésta, hace lo mismo con el cuerpo.

 Si aceptamos la Voluntad de Dios y nos entregamos a Ella, se genera un espíritu de amor, verdadera voluntad de amar y es como el cabo que une la fruta al Árbol, es por donde recibimos Amor-Vida-Espíritu de Dios, de manera que tenemos Vida Eterna en el mundo, Dios Vive-Permanece en nosotros, y nosotros en Él.

 Si renegamos de la Voluntad de Dios, se corta el cabo, entonces el fruto se cae a tierra, se golpea, comienza a pudrirse, y se expone a bichos y bestias, a enemigos interiores y exteriores para acabar desapareciendo, convirtiéndose, reduciéndose a nada.

 Lo que ocurre con una persona en particular, ocurre con el conjunto de éstas, así es que, si consideramos un país, el cuerpo esta formado por la población y el territorio, el alma por la organización estatal, y el espíritu por la nación.

 La nación le da vida al estado, y éste al territorio y a la población, por ello, si la nación es corrupta, el estado pasa a ser corrupto, y luego se corrompe la tierra, queda maldita, desolada, sin-Dios, se convierte en una región habitada por demonios, expuesta a sectas, mafias, y a todo tipo de delincuencia, tanto común como organizada, así como a todo tipo de tráfico ilegal, como armas, drogas, personas, órganos, etc.

 Una nación corrupta tiene un estado corrupto y acaba por corromperse por completo, se pierde, desmembra, es decir, se divide, se convierte en sectas o se sectoriza, se divide en partidos, se llega a convertir verdaderamente en ‘tierra de nadie’, donde asolan el hambre, las pestes y la guerra, es decir, aquello que solo puede prevalecer donde hay vacío y desolación, ausencia de Dios, olvido de Él, reniego de Su Voluntad.

 Así como la corrupción espiritual de una persona se contagia a otra, porque es como una mancha negra, o como enfermedad contagiosa, la corrupción de una nación, también se impone y contagia a otra, de esta manera es que una nación muerta, corrupta, maldita, desamorada, contamina, enferma y mata a otra, la arrastra a la corrupción.

 Notar las mafias como se instalan pasando de una nación a otra, contagiando su podredumbre y maldad, matando, robando, saqueando, efectuando una verdadera depredación de recursos, bienes, almas, etc.

 También hay naciones muertas, que han renegado de Dios y se han vuelto adoradoras del dinero, que se desesperan por acumularlo enfermizamente, éstas se infiltran en el territorio de otras naciones y las controlan-poseen como los espíritus impuros poseen a los cuerpos de quienes se hallan de paso por el mundo.

 Tanto satanás como sus demonios, pueden poseer un cuerpo sometiendo al alma, convirtiéndose así en ocupantes ilegales, ‘okupas’, que le roban vida, quitan vitalidad al alma y la atormentan, la castigan, hacen padecer a la vez que la devoran como pirañas.

 Otra cosa que pueden hacer es colgarse-adherirse a las almas sin poseer el cuerpo, lo que es como asociarse, formar una mafia, una asociación ilícita para pecar, para rebelarse contra Dios y oponerse a Él. Esto es sutil, oculto, disimulado, incluso las almas mas hipócritas y corruptas son las que mas se esfuerzan por aparentar perfección en religión, como ocurría con fariseos, maestros de la ley, saduceos, escribas, etc., en el tiempo del Primer Paso del Señor por el mundo.

 Esas dos acciones de satanás y sus demonios, también las hacen naciones corruptas, muertas, sin espíritu de vida, que adoran a satanás, al oro, al becerro de oro, que se excitan por el dinero y deliran por el poder, pues pueden llegar a meterse en territorios y apoderarse de éstos mediante operaciones mafiosas, corruptas y perversas, convirtiéndose en poderosas según el mundo.

 También pueden ejercer un poder o control oculto, desde las sombras, asociándose ilícitamente, infiltrándose en el estado, etc., desviándolo, corrompiéndolo y sumergiéndolo en la corrupción material y moral, que es el signo evidente de la corrupción espiritual.

miércoles, 26 de junio de 2013

¿QUIÉN ES EL PEOR ENEMIGO DE satanás?



¿QUIÉN ES EL PEOR ENEMIGO DE satanás?

 Como todos los inútiles, el adversario encubre o disimula su incapacidad real con violencia, desprecio, humillaciones, arrogancia, presunción, etc., de manera que siempre esta buscando a otros a los que aplastar, someter formando su presunción, alimentando su mentira, ese querer creerse grande, fuerte, importante, etc.

 Para vencer, aplastar y humillar, por supuesto que no busca a una que le vaya a ofrecer gran resistencia, es un maldito cobarde, busca a almas que no se le puedan oponer, porque así las domina, aplasta y humilla fácil y rápidamente.

 Con esto, lo que busca es alimentar su ego, enorgullecerse, satisfacerse, crear una mentira para él mismo donde se dice constantemente ganador, señor, dios, victorioso, pues las almas que vence y domina, forman en su derredor coros que le repiten tales mentiras.

 De éstas, algunas lo hacen conscientemente, a sabiendas, porque adoran directamente a satanás, pero, otras lo hacen inconscientemente, porque se adoran a sí mismas, se odian, porque tienen vicios y ambiciones, etc.

 Comprender en la revelación de este misterio la razón por la que, aquellas almas que son exitosas, triunfantes, ambiciosas, caprichosas, etc., que el mundo reputa o juzga como importantes, grandes, poderosas, etc., son las preferidas por satanás.

 La razón no es solamente porque las usa, y porque él se hace adorar en ellas, sino porque son espiritualmente débiles, inútiles, y por lo tanto victorias rápidas, seguras, para su ego.

 Considerar que no quiere ser humillado, derrotado, avergonzado, vencido, ni quiere tener problemas, por ello, no pelea a las almas mas fuertes espiritualmente para vencerlas y usarlas como alimento de su ego como lo hace con las otras que son débiles o inútiles espiritualmente por elección propia.

 Sí pelea y persigue a las almas fuertes espiritualmente, pero, por orgullo, para vencerlas y humillarlas, por venganza, pero mas que nada, por miedo, porque teme que lo venzan a él, y porque teme ser avergonzado ante las otras que domina fácilmente.

 Lo que hace, principalmente contra las almas espiritualmente fuertes, es aislarlas, encerrarlas, ocultarlas, para disimular su derrota en ellas ante otras almas y ante los demonios que se burlan y ríen, pues no lo adoran ni son virtuosos, así como no son leales, no lo soportan como no lo soportamos nosotros, lo obedecen solo porque le temen y es así que , viendo como un alma de paso lo derrota, vence y humilla, éstos mismos demonios se alegran y burlan de su maldito jefe al que odian, temen y aborrecen.

 Acá tenemos otra victoria sobre el adversario en la que el idiota infeliz cae por su mismo accionar, por cuenta propia, y se trata de eso que hace para aislar en el mundo a las almas que para él son una vergüenza, donde obtiene humillantes derrotas no queriendo que sean vistas, seguidas o tomadas como buen ejemplo, porque contribuye a que sean humildes.

 Además contribuye a que no sean molestadas por otras almas que demandan atención para sí mismas, reconocimiento y aceptación, cuando no obedecen a Dios, ni quieren hacerlo.

 Esta es la razón por la que no debemos oponernos a que el adversario nos haga odiar, nos critique, nos haga ver con burlas como perdedores, porque esta contribuyendo a que obtengamos mas admirables victorias sobre él y para bien de muchos, debido a que, cada golpe que nos da, son cien que repercuten contra su maldito reino en el mundo propagándose mística-espiritualmente y convirtiendo y liberando los corazones.

 El combate de estos tiempos es verdaderamente espiritual, por lo que debemos aprender a librarlo, de lo contrario nos perderemos engañados creyendo que servimos a Dios cuando colaboraos con el adversario porque hacemos su sobras, esas que en el tiempo del Primer Paso del Señor, los que moraban en tinieblas no quisieron abandonar, y por ello ahí quedaron postrados.

 Mientras el caprichoso cerdo infernal siga ganando en el mundo, siga haciendo lo que quiere, va a seguir perdiendo en el espíritu, va a seguir siendo derrotado, vencido, humillado y con cada cosa que haga, se va a seguir perjudicando, debido a que esta totalmente confundido, perdido en sus propias tinieblas, y al final, él es su peor enemigo.

¿CÓMO ENGAÑAR A satanás?



¿CÓMO ENGAÑAR A satanás?

 Está mas que preocupado por él mismo el adversario, esta desesperado, ansioso, histérico, etc., buscando la manera de lograr ser tomado en cuenta, aceptado y adorado. Ésta es la razón por la que se ha vuelto mas que violento, porque, como todo caprichoso, impone, demanda y exige aquello que quiere con demencia y desesperación infernal.

 Persigue a las almas y no les da reposo ni de día, ni de noche exigiendo que lo miren, que le presten atención y hagan caso, que lo adoren, etc.

 Esta persecución nerviosa e histérica, angustiante y desesperante, la hace desde afuera de las almas por él mismo, y también desde adentro por su espíritu infiltrado, que es el orgullo-amor propio que todos tenemos, ese vacío y falta de Dios que en parte es herencia del pecado original, y en parte es adquirida y cultivada por elección propia porque seguimos renegando de Dios y seguimos sin buscar Su Voluntad, sin querer obedecerlo.

 Si no buscamos a Dios y no colaboramos en Que Se Haga Su Voluntad, en nuestra vida, nos domina el adversario con esta maniobra tenaza, él mismo desde afuera y desde adentro por su espíritu infiltrado donde alza, impone y hace reinar a nuestro orgullo-amor propio, que es donde decimos, ‘yo, yo, yo’, o lo que es lo mismo, ‘yo soy’, insultando y desafiando a Dios por ello.

Si queremos vivir en paz sobre la faz de la tierra, tenemos que vencerlo, lo que no siempre es imponerse, porque, como el cerdo es orgulloso y preocupado por él mismo, no se da por vencido y siempre vuelve, tanto más si fue humillado y rechazado, se pone terco, no perdona y se lanza encima nuestro con violencia y desesperación.

 A veces conviene hacer lo mismo que si queremos adentrarnos y nadar en el mar, pasar por debajo de ola, así es que ésta esta momentáneamente por encima de nosotros parece que triunfa, se impone y prevalece, pero en realidad, luego de alzarse, rompe y se desvanece. Si desafiamos la ola nos rompe en el pecho y hunde destrozados, pero, si nos metemos de cabeza por debajo, sigue su recorrido, el que no podemos parar y se pierde en la arena de la playa.

 Ésta es la razón por la que dijo San Juan en el Apocalipsis que el cerdo infernal permanece desparramado en la playa, es decir, luego de avanzar, se desmorona y asienta su horrible pesadez en las arenas de un desierto, de un gran vacío o ausenta de Dios que hay en el mundo.

 No podemos detener el avance infernal, del adversario, el paso de la ola de la maldad satánica, si nos alzamos, nos golpea, destroza, estropea y sumerge, nos ahoga y convierte en parte del mismo infierno, por ello debemos agacharnos, como dijo San Antonio de Padua, El Señor agachó o inclinó la Cabeza para entrar en El Cielo, lo hizo en la Santa Cruz al expirar voluntariamente.

 No hay que enfrentar abierta y directamente al adversario, porque no estamos preparados para ello, y porque no fuimos enviados por Dios para hacer eso, que nos topemos con el cerdo de vez en cuando, es consecuencia y algo accidental en el Camino, y si bien a veces hay que ordenarle que se vaya, expulsarlo, exorcizarlo, es mejor vencerlo.

 Lo vencemos totalmente cuando lo dejamos que el estúpido se engañe a sí mismo, es decir, si lo ignoramos y solo le prestamos atención a Dios, porque El Señor nos va a llevar o conducir, Guiar, a una verdadera victoria sobre los enemigos, poniéndolos como estrado de nuestros pies.

 Debemos dejar que él gane en lo superficial, aparente, banal, inútil e inservible, es decir, debemos dejar que conquiste el mundo, que reine, se imponga, porque ahí mismo se esta construyendo su trampa-sepulcro como cuando se desesperó por lograr Crucificar al Señor, ahí fue juzgado y vencido por quién creía él en su orgullo delirante de soberbia que estaba venciendo por medio de tormentos. (Sobre la Victoria del Señor sobre el adversario en La Santa Cruz, leer las obras de la V. S. de Dios, S. María de Jesús de Ágreda, María Valtorta, Santa A. C. de Emmerich y Luisa Picarreta).

 Permitir que el enemigo gane, triunfe y se imponga en el mundo, que lo conquiste, es permitir que pase la ola sobre nosotros, por ello es un tiempo análogo al del principio del Cristianismo, de catacumbas, simbólicamente, debido a que la Verdura Fe se vive en forma oculta en medio del mundo donde reinan e imperan las tinieblas.

 ¿Cómo?, obedeciendo a Dios, siguiendo al Señor en El Camino de la Revelación de la Divina Voluntad., porque ahí personalmente El Señor nos va Guiando para que vivamos realmente como hijos de Dios, teniendo Su Espíritu, caminando en Su Presencia y estando en comunión con Él, aunque en el mundo, en lo superficial, banal, trivial e inútil, reine el cerdo infernal, satanás y delire y se excite haciéndose adorar.

 Simplemente tenemos que hacer aquello que El Señor quiere, ni mas ni menos, porque así carecemos de rebeldía, de orgullo, de amor propio y es de esta manera como echamos al adversario de nuestra vida, lo dejamos afuera y aparte.

 Así lo engañamos, porque al no hacernos adorar en el mundo, no le servimos, pierde el interés por nosotros y nos pierde de vista, debido a que el cerdito busca almas que le sirven para llenarlas de su inmundo espíritu de orgullo y así él hacerse adorar en ellas y servir por ellas.

 Si no nos hacemos adorar, nos toma por locos, tontos, inútiles, inservibles, etc., pero, el que es tales cosas es él, porque desesperado eternamente por conseguir eso sin saciarse nunca, es ser un loco, un inútil, un infeliz, etc., así como perder a Dios por delirar ser como Dios y aun mas que Él, también es locura, estupidez, etc.

EL OJO DEL dios FALSO



EL OJO DEL dios FALSO

 La presencia-reinado del adversario en las almas del mundo, forma una presencia-reinado suyo, un imperio, una comunidad espiritual rebelde, donde solos algunos cabecillas son conscientes de lo que sucede, el resto no tiene ni idea de lo que ocurre, pues las almas son ignorantes de las cuestiones espirituales.

 La presencia-reinado del adversario en las religiones, es decir, la ausencia de Dios debido a la preeminencia de los vicios en cuerpo, alma y espíritu de las personas que practican religiones, forma una presencia-reinado suyo, un imperio, una comunidad espiritual rebelde, donde solos algunos cabecillas son conscientes de lo que sucede, el resto no tiene ni idea de lo que ocurre, pues las almas son ignorantes de las cuestiones espirituales.

 La presencia-reinado de satanás, el adversario, en el mundo, ese estar unido a las almas y metido en sus vidas, forma una bestialidad deforme, tanto en el alma individual, como en las almas en su conjunto, la que llamamos, ‘leviatán’, o ‘bestia que surge del mar’.

 La presencia-reinado de satanás, el adversario, en las religiones, ese estar unido a las almas y metido en sus vidas, forma una bestialidad deforme, tanto en el alma individual, como en las almas en su conjunto, la que llamamos, ‘behemot’, o ‘bestia que surge de la tierra’.

 Con la comunidad espiritual rebelde, con las almas sometidas, dominadas, controladas espiritualmente, debido a que tienen orgullo, amor propio, miedo, preocupación por sí, vicios, ambiciones, perversiones, etc., y no amor a Dios, el enemigo se opone y presenta ante Dios desafiándolo, provocándolo, burlándose.

 Las almas rebeldes y sucias, impuras, del mundo, son la contrapartida de la Naturaleza Humana de Cristo, y las almas viciosas, sucias, corruptas en las religiones, son la contrapartida de la Naturaleza Divina del Señor, así es que presenta ante Dios y le opone un cuerpo místico de cristo según la versión infernal.

 Así es como el adversario se llena de orgullo, satisface, porque el eterno monito remedador de Dios, siempre quiere tener en sus malditos celos y envidia, lo mismo que Dios tiene y hacer lo mismo que Él hace, pero, lógicamente, siempre opuesto, según su versión infernal y poniéndose él caprichosamente como dios y señor.

 Celoso, envidioso, preocupado por él mismo, quiere por un lado hacer lo mismo que Dios demandando y exigiendo que la humanidad lo adore a él, y por el otro lado, cuando no esta conforme, busca y persigue para imponer que los mismos que adoraron a Dios, lo adoren a él, así es que ha conseguido llevarse cautiva a toda la humanidad corrompiéndola, sometiéndola a su inmundo, abominable y repulsivo espíritu de orgullo, amor propio, miedo, preocupación por sí, etc.

 En el libro “Mística Ciudad de Dios”, de la V. S. de Dios, S. María de Jesús de Ágreda, esta descrito un claro ejemplo de cómo el adversario quiso un grupo de adoradoras supuestamente vírgenes y así construyó el prostíbulo de diana, el reconocido templo de diana en éfeso.

 Dios tiene dos Ojos, considerar que, desde el principio esta escrito que el hombre esta hecho a Imagen y Semejanza de Dios, y nosotros tenemos dos ojos, no uno. Otro misterio se esconde detrás de esto, los dos ojos simbolizan las dos naturalezas que el hombre tenía antes del pecado original, cuando era verdaderamente espiritual y permanecía unido a Dios.

 Ocurrido el pecado original, se cerró el paraíso y quedamos hundidos y sumergidos en nuestra naturaleza humana, privados de la comunión con Dios y privados de participar en Su Ser-Naturaleza Divina.

 Por otro lado, el adversario que fue creado por Dios como ángel, no llegó a ver a Dios porque no pasó la prueba, se adoró a sí mismo en lugar de adorar a Dios, ni tuvo posibilidad de participar en el Ser Divino, por ello tuvo y tiene un solo ojo, de manera que es a un dios falso que adoran todos los que lo representan y ven con un solo ojo, adoran directamente a satanás.

 Como puede leerse en las Revelaciones a la Santa A. C. de Emmerich sobre el antiguo testamento, de las garras de déceter, o derceto, y semiramis, surgen el culto al adversario, la magia y toda esa inmundicia abominable en babilonia, luego lo contagian a egipto, dos lugares donde el que era el pueblo elegido anduvo, donde se formó el ocultismo judío, la kabalá, y desde donde después se pasó al sionismo y la masonería.

 De ahí es que pasó a adorarse a un dios falso de un solo ojo, desde la cuna del culto satánico en el mundo.

 De esta manera tenemos una pirámide, simbólicamente, en el mundo, a la izquierda esta leviatán, a la derecha behemot, y en la cúspide el asqueroso y repulsivo cerdo infernal, el falso dios de un solo ojo, con lo que tenemos uno de los símbolos del anticristo, de lo que es opuesto a cristo, que es satanás adorado por la humanidad, tanto en el mundo, leviatán, como en las religiones, behemot.

leviatán y behemot



leviatán y behemot

 No podemos vencer al adversario teniéndolo adentro, eso sería un absoluto engaño, como cuando el canciller argentino la semana pasada reclamaba ante el comité de descolonización de la onu por la soberanía en las Islas Malvinas, a la vez que la presidente daba un espectáculo infernal en una fecha patria ante el monumento a la bandera, poniendo en evidencia la transformación cultural, la dominación total interior que hay, es decir, que somos una colonia y que argentina esta en garras del imperio inglés.

 Tenemos al adversario adentro porque estamos llenos de orgullo-amor propio, estamos mas que preocupados por nosotros mismos y no sabemos, ni queremos hacer otra cosa mas que dedicarnos a cultivar la imagen suponiendo que así seremos adorados, reconocidos, tomados en cuenta.

 No vemos que somos como el adversario, y que por lo tanto estamos dejando en evidencia que estamos llenos de su maldito espíritu, es decir, orgullo, arrogancia y presunción, y por lo tanto, faltos o vacíos de Espíritu de Dios, carentes de Amor, Verdad, Libertad, Paz, Luz, Justicia y Misericordia.

 Tratamos de vencer el orgullo ajeno no viendo que en ese intento estamos llenándonos de orgullo, ahogándonos en amor propio, cayendo en angustia, mido y preocupación, de manera que acaba por formarse un círculo vicioso autoalimentante donde reclamamos adoración vaciándonos, consumiéndonos, lo que nos mueve a reclamar ser saciados, conformados, adorados.

 Debemos considerar que el adversario es orgulloso y lo seguirá siendo, no va a cambiar, nosotros que estamos en el tiempo tenemos oportunidad de cambiar, de remediarlo, de no ser mas orgullosos, pero, si no empezamos a buscar al Señor y a obedecerlo confiadamente a Él, somos y seremos irremediablemente como el adversario para siempre, lo que esta poniendo en evidencia el destino eterno que elegimos.

 El orgullo del adversario es haber triunfado en el mundo, se ha asentado en la cumbre, domina tanto el mundo, como las religiones, y de esta manera ha hecho surgir en la humanidad dos abominables deformaciones, dos ausencias de Dios, una en las naciones, el mundo, y otra en las religiones.

 La abominación de la desolación en el mundo es la bestia que surge del mar, mientras que la abominación de la desolación en las religiones, o sea, la ausencia de Dios en el mismo supuesto culto a Dios, es la bestia que surge de tierra.

 Se trata de dos bestias espirituales como leviatán y behemot. Cada una consiste en la acumulación de vicios, corrupciones, perversiones, abominaciones, etc., que hay en las almas que se hallan de paso por el mundo, tanto en las naciones satánicamente organizadas sin Dios, como en las religiones satánicamente deformadas y sin Dios también.

 No hay acuerdo entre las personas para formar tales abominaciones, bestialidades, deformidades, eso surge solo porque cada alma es bestial, deforme, abominable y corrupta, es por sí misma y sin Dios, mas semejante a satanás que a Dios, porque los vicios brotan y fermentan en el alma como llagas inmundas y purulentas estropeándolas, corrompiéndolas, matándolas y convirtiéndolas en demonios.

 Cada uno elige por sí mismo ser vicioso, corrupto, rebelde, renegado y sin-Dios, como cada uno elige probar vicios, veneno, luego, no podemos quejarnos, hemos querido prescindir de Dios, renegar de Él, oponernos a Su Voluntad y valernos por cuenta propia mientras nos dedicamos a buscar ser adorados en el mundo como si eso sirviera de algo.

 La deformación personal de cada uno, genera un espíritu abominable, corrupto, desolado, vicioso, infernal, que se alza como humo de un basurero, como el olor del excremento en putrefacción, y es el cúmulo de toda esa hediondez personal, lo que llega a formar un espíritu, una nube negra, una bestia amorfa e infernal sobre las cabezas, imperante, reinante, tanto en el mundo como en las religiones.

 Si en las almas hubiese pureza, brotaría un espíritu como perfume de las flores y habría Luz y Vida, estaría El Señor sobre nosotros, debido a que esa pureza haría un cielo en la tierra, donde Él podría estar, y por su Presencia Viva, tendríamos El Reino de Dios en medio de las criaturas.

 El problema es el mismo de siempre, no es que Dios no quiera estar, no le hacemos lugar para que Esté, no lo admitimos, no lo recibimos, entonces, no puede estar y mientras no esté, nos hallamos a oscuras, en tinieblas, corrompiéndonos, deformándonos y autoconsumiéndonos, devorándonos a nosotros mismos hasta reducirnos a polvo y cenizas, y también entre nosotros hasta matarnos como si la faz de la tierra fuese un inmenso manicomio a cielo abierto.

martes, 25 de junio de 2013

EL ÁRBOL DE LA VIDA



EL ÁRBOL DE LA VIDA

 Considerar que el adversario es un perro que ladra, pero no muerde, que intimida y atemoriza, pero no sirve para nada, un maldito charlatán embustero desesperado por lograr ser adorado, aceptado, tomado en cuenta.

 Tiene a su favor que esta infiltrado en nosotros, que estamos vacíos, desolados, faltos de amor a Dios y por ello puede entrar, instalarse y manipularnos haciéndonos sentir lo que él es, y creer lo que se le antoje.

 Tenemos que esforzarnos por confiar en Dios, por perseverar en El Camino de Su Voluntad venciendo y rechazando al enemigo que desde adentro quiere arrastrarnos, someternos, dominarnos, oponernos a Dios y postrarnos en tinieblas, imponiéndonos que nos preocupemos por nosotros, porque ahí en realidad lo hacemos por él que es el que estando infiltrado, nos transfunde sus sentimientos.

 Mientras nos preocupamos por nosotros y nos dedicamos a satisfacernos, estamos dedicándonos a conformar a satanás presente en nosotros por ese espíritu de orgullo-amor propio dominando el ‘yo’.

 Lo que hace El Señor es provocar que surja la rebeldía ahora para que podamos purgarla, renunciarla, para que pueda Él liberarnos, cosa que quiere para que no nos perjudique ni nos traicione después, también para evitar que se siga generando al querer y manifestar el deseo puro de ser libres de todo mal.

 No podemos, ni debemos impedir que el adversario haga sus obras en y con los suyos en el mundo, pero, tampoco ellos pueden impedir Que Dios Obre-Pase-Intervenga-Vuelva, por ello, por mas escándalo que haga, por mas que proteste y por mas grande berrinche que haga el adversario, o hagan los suyos, no van a poder poner sus inmundas garras sobre Dios o sobre lo que es de Él.

 Podrán tomar lo que Dios quiere perder, es decir aquello y aquellos que, como judas, llevan en sí la perdición adorándola y adorándose, pero no pueden extender sus abominables e inmundas garras corruptoras sobre lo que pertenece verdaderamente a Dios.

 Pertenece verdaderamente a Dios aquello que se le ha consagrado, aquellos que se le han consagrado, de manera que no debemos temer por nosotros, ni por los nuestros, porque El Señor lo dijo la primera vez que Pasó por el mundo, “No se perdió ninguno, sino solo el que debía perderse, el que llevaba en sí la perdición”.

 Se pierde el que quiere, no los que hacen un esfuerzo por amar a Dios, perseverar en la Fe, por renunciar a sí mismos.

 Tampoco se pierden aquellos por los que oramos, intercedemos y nos sacrificamos, salvo que manifiesten muy clara y decididamente que quieren perderse.

 Lo que ocurre en estos tiempos es la zaranda d la tamización, otra vez tiene satanás permiso para sacudir al mundo como a espiga que se limpia, pero, también otra vez tenemos la Oración-Intercesión del Señor por nosotros y para que nuestra Fe débil y miserable no se venga al suelo.

 Todos tenemos debilidad, humanidad, y ésta prevalece, se impone, por un tiempo, momento, nos nubla, tapa y sepulta, pero, es nuestra responsabilidad vencerla, recortarla, podarla y liberarnos de ella, eligiendo como siempre al Señor para poder así crecer en pureza y para colaborar en llevar la cara de rebeldía de otros y clavarla en La Santa Cruz de la Obediencia y Perseverancia en El Camino de la Revelación de La Voluntad de Dios.

 La confusión es grande en estos tiempos, las tinieblas son muy densas, mas que manto se ha vuelto una cortina pesada de hierro que golpea a las almas o manto de plomo que las aplasta y oprime. Lo peor, es el maldito engaño infernal donde las almas celebran la esclavitud como liberación.

 Espiritualmente es como si ocurriese un violento y gran terremoto que partiera la tierra, porque se esta produciendo El Juicio de Dios, EL Paso del Señor, de manera que las almas quedan místicamente a su derecha o izquierda, porque Él Es Crucificado en medio y con y por Él todos somos Crucificados.

 A su izquierda estaba el mal ladrón, a su derecha el que se rectificó, corrigió, convirtió, pero ladrón igual, lo que nos da a entender que somos todos ladrones, el Único Santo Inocente, Víctima Pura, Es El Señor Crucificado en medio.

 Somos todos ladrones porque todos hemos robado a Dios, le hemos robado esa vida que pretendimos vivir por y para nosotros, le hemos robado la libertad y no lo hemos dejado decidir, y en definitiva nos hemos robado a nosotros mismos privándonos de Vida Eterna, sometiéndonos a las tinieblas encaminándonos a la perdición por renegar de la Voluntad de Dios.

 Es la hora, el momento de realizar lo que en el suplicio hizo el buen ladrón, reconocer el pecado, pedir perdón, defender al Señor, atestiguar la Verdad y aceptar la Cruz que nos toca como medio de pago por lo que hicimos y como medio de purificación, así como medio de victoria sobre nosotros mismos y de real liberación.

 El Árbol de la Vida, Es La Santa Cruz de la Revelación, por ello es que estamos sumidos en la muerte eterna, porque lo hemos echado abajo, no colaboramos con la Revelación, nos oponemos a Dios y así, a nuestro Verdadero y Eterno Bien.

 En el Árbol de la Revelación, todo debe ser ofrecido y de éste todo debe ser recibido, es decir, todo tiene que pasar por La Santa Cruz de la Revelación de Dios, tiene que ser juzgado por Él, a todo debemos renunciar y entregárselo, para recibirlo de Él como Don.

domingo, 23 de junio de 2013

ACCIÓN ESPIRITUAL CONTRA EL ADVERSARIO Y LA MUERTE



ACCIÓN ESPIRITUAL CONTRA EL ADVERSARIO Y LA MUERTE

 Avanza la muerte eterna como herencia del pecado original, es como una bola de nieve que va creciendo a su paso, mientras va absorbiendo, consumiendo, devorando y transformando almas para incorporarlas en sí, para volverlas suyas, partícipes de su espíritu.

 Obra por medio de las relaciones humanas, usa las líneas de parentesco, primero las sanguíneas, luego las que son por afinidad. También avanza en toda otra relación humana, amistad, vecindad, raza, nación, etc., porque se cuelga de las redes, las infesta, es como si corriera veneno por las venas o cáncer en la sangre o como si fuese petróleo espeso y pegajoso corriendo en el torrente sanguíneo de toda la humanidad.

 Toma un alma, la envuelve, domina, somete, aplasta, luego pasa a las que están relacionadas a éstas, considerar que viene del pasado, por ello el primer avance se produce por herencia, luego como esta mencionado antes.

 Dice tener derecho, que las almas le pertenecen en propiedad, y es así como se desespera por apagar la fe, exterminar el amor y devorar-consumir al alma, quitarle vitalidad, succionarle todo lo que sea luz-vida, dejándola como una pasa de uva, arrugada, retorcida, ácida, o peor, reseca y sufriente.

 Golpea, azota, castiga, derriba, arrolla, es como una ola o como un ataque a traición y por la espalda, envolviendo al alma, dejándola atontada, débil, sufriente, con miedo, preocupada y desorientada como el efecto de un golpe en la nuca.

 No se satisface dominando así a un alma, sometiéndola al cautiverio espiritual, sumiéndola en la oscuridad de sus tinieblas, aislándola por completo, sino que corre a sus relaciones, se mete y toma al alma que sigue, y es así como va avanzando la muerte eterna de generación en generación bajando transversalmente y desplegándose horizontalmente.

 Logró ir tomando a todas las almas, imponiendo que no amen, que se cierren-encierren, que queden de esta manera sumidas en la oscuridad, llenas de tinieblas, condenadas a autoconsumirse en la nada y tendiendo a ser nada para siempre.

 No hubo resistencia sino colaboración, las almas han deseado ser orgullosas y con miedo, preocupación, se han dejado oscurecer, apagar, dormir, envenenar, vaciar, quitar la vida, han dejado de amar, no quisieron seguir esperando y perseverando.

 Con cada alma que toma, domina y somete, adquiere mayor fuerza, porque hay mas orgullo-miedo-vicios en el mundo, de manera que un gran manto de tinieblas cubre y envuelve el mundo que permanece a oscuras donde las almas se aterran, paralizan, adormecen y transforman en demonios, se convierten en carnívoras porque se devoran desesperadas por la escasez de vida unas a otras, obrando como vampiros espirituales, como sanguijuelas.

 El amor a Dios es un dique que contiene dentro de nosotros el avance de las tinieblas, y a la vez, es un dique que evita que avancen las tinieblas en el mundo. El problema es que falta amor a Dios, cada cual se esfuerza por dedicarse miedosamente a sí, a generar orgullo y por ello a colaborar con el espíritu de la muerte eterna que es orgullo-amor propio-preocupación por sí.

 Preocupados por nosotros mismos, nos dejamos envolver, confundir y engañar por el espíritu de la muerte eterna, y por los que en ella operan, sus manos-garras-siervos-esclavos, es decir, demonios, así es que nos preocupamos mas por nosotros y nos olvidamos de Dios, rengamos de Él, dejamos de confiar verdaderamente en Él y comenzamos a confiar en nosotros y supuestamente a hacer lo que creemos que nos conviene.

 No vemos ahí que hacemos lo que no nos conviene, porque dejamos a Dios, esa es la trampa, creer que nos dedicamos a nosotros, que nos preocupamos por nosotros y en realidad estamos construyendo una ruina actual y eterna por prescindir de Dios.

 Con sumo orgullo la cerda infernal, la muerte terna, se mueve para ir tomando uno a uno a todos los habitantes de la tierra, porque cree que le pertenecen, y porque quiere creer que es así, convenciendo a muchos de ello, que se dejan dominar, controlar y acaban por adorarse a sí, no viendo que en realidad están adorando a la muerte eterna, un vacío inmundo, desolado, depravado que tienen en el interior, la falta misma de Dios y negación de Él, la real oposición a Él, una inmunda rebeldía presuntuosa.

 A todos nos tienden trampas los demonios queriéndonos atrapar, envolver, atar, encadenar, etc., para arrastrarnos a las tinieblas, para postrarnos en la muerte eterna. Ahí nos someten a castigos, humillaciones y sufrimientos, donde intentan convencernos e imponernos de que odiemos a Dios.

 No lo hacen en el aire, sino que buscan lo que nos duele, preocupa, interesa y ahí golpean, porque nos amenazan con quitar algo o a alguien, o porque efectivamente lo hacen.

 Acá se traba el combate espiritual, porque, es donde no debemos preocuparnos por nosotros y aprender a renunciar entregándonos a la Voluntad de Dios, pues si hacemos berrinche, escándalo o peleamos, ganan los demonios, pero, si renunciamos y nos sacrificamos, gana Dios y nosotros con Él, porque los demonios no pueden hacer mas nada.

 Respecto de otros en derredor nuestro, cuando son atacados, perseguidos, asediados, etc., por los demonios, lo mejor que podemos y debemos hacer es orar por ellos, por su conversión, para que renuncien a sí mismos en lo que Dios les pide para liberarlos de la persecución de los demonios.

 Ven los demonios donde hay miedo, preocupación por sí, donde pueden por lo tanto golpear, azotar y castigar, porque el alma ahí culpará a Dios instintivamente, con ganas, furia, odio y fuerza. Lo que ocurre en ese momento y lugar, el armaggedón, es que se impone el veneno original inoculado por la asquerosa e inmunda serpiente infernal, satanás, el que esta oculto y creciendo en nosotros, el que nos traiciona y se pasa al adversario en el momento de la debilidad para llevarnos a la ruina, pues se elige a sí y nos vende como judas.

 Renunciando a nosotros mismos y aceptando la Voluntad de Dios, compartiendo los sufrimientos y padecimientos de otros, o absorbiendo sus rebeldías, colaboramos con Dios en que salve a las almas, especialmente en estos tiempos difíciles donde los asaltos infernales son groseros contra las almas, pues el cerdo esta desesperado por conformar a su reina, el orgullo-amor propio, es decir, la muerte eterna.

 Acá es donde Dios puede Revelarnos lo que, por Justicia, las almas merecen padecer. Es inevitable, no se han convertido, no han querido confiar, renunciar, ni nada, por lo que se ha llegado a un punto sin retorno, inevitable de dolor, donde merecen lo que no quieren, lo que quisieron evitar obrando por sí, porque se lo provocaron al apartarse de Dios e internarse en tinieblas.

 Por justicia las almas pueden padecer eso, pero, acá es donde puede intervenir el Milagro de La Misericordia, es decir, podemos orar, renunciar, sufrir y sacrificarnos para que las almas no lleguen a padecer ese golpe-asalto-humillación-castigo, etc., del adversario, dado que es peligros, pues podrían acabar por renegar de Dios y perderse en tinieblas.

 A veces no se puede evitar, entonces, lo que hemos conocido por Revelación Divina que otros padecerían, es para sostenerlos, acompañarlos y defenderlos, para que, a pesar de todo, no pierdan la Fe y en medio de la prueba puedan perseverar, para que reciban la fuerza para renunciar a sí, no renegar y entregarse a Dios, no dejándose arrastrar por los demonios.

 Es como si los demonios se alzaran y tomaran algo o a alguien, produciendo una separación, si el alma no se desapega, si no suelta eso, es arrastrada con eso o esa otra persona, al abismo, debe soltar para ser liberada.

 Soltar es perdonar, es perdonarse, no castigarse y es perdonar a los que se apartan, alejan, o son quitados y separados por el adversario, así como también soltar y olvidar lo que es quitado, como puede suceder por ejemplo en un robo o hurto.

CUNA DE LA MENTIRA



CUNA DE LA MENTIRA

 El orgullo y el amor no se llevan, no se condicen, son contrarios, por lo que debemos elegir un camino, de manera que nos hallamos ante lo mismo que el pueblo en el monte Carmelo, o Yahweh o baal, es decir, o Dios o el adversario, la Verdad o la mentira, el Amor o el orgullo-amor propio.

 Dios no nos obliga, tenemos la opción, lo que no podemos hacer es no elegir porque estamos ante un callejón sin salida, y si tenemos la opción, nos la da Dios por nuestro Bien, porque el adversario en su obsesión no da opción, se impone e intenta eliminar toda oposición.

 Para comprenderlo, satanás obra en su desesperación por ser adorado, elegido, como los políticos del mundo, cuando acceden al poder, siempre de manera oscura y oscurantista, fraudulenta e hipócrita, se enquistan, instalan y se dedican a eternizarse ahí cual si fuesen reyes o reinas, eliminando, exterminando, aniquilando a toda posible oposición.

 Para engañar a muchos, inventan una oposición aparente, controlada por ellos mismos para que no sea oposición real, para que no obstaculice y solo aparente hacerlo, de manera que, los que no caen en la mentira y no adulan-adoran al que se hace pasar por dios o diosa, rey o reina, salvador o salvadora, crean que pueden oponerse y rebelarse a esa hipocresía infernal instalada. No dejan de aplicar lo que describió G. Orwell en su novela distópica, “1984”, donde la oposición es goldestein.

 En lo espiritual, satanás, impera, reina, domina, prevalece en el mundo, por ello se ha desesperado por tomar las religiones para que no sean oposición real, para transformarlas, reescribirlas, re-adoctrinarlas, para cambiar o mudar su espíritu y estar, reinar, imperar y dominar él por medio de pastores, autoridades, etc., orgullosas, vacías de Dios, llenas de espíritu de muerte.

 Por Gracia de Dios y sacrificio de muchas almas ocultas en el mundo, pero no a la vista de Dios que han renunciado a sí para Que Se Haga La Voluntad de Dios, se halla Vivo y Presente El Señor en el mundo, por lo que la opción real de Dios, Su Camino, La Verdad, esta al alcance de cualquiera porque El Señor Se Halla Vivo y Presente entre nosotros en forma Mística, Espiritual y Real.

 Simplemente debemos empezar a prestarle atención, orar, buscarlo, colaborar en Que Se Revele-Venga-Vuelva a nosotros, abrirle el alma, la vida, el corazón, la casa para Que nos Bendiga con Su Presencia.

 El cerdo infernal desesperado por ser elegido, sabiendo que es embustero, abominable y repulsivo, quiso anular la opción de Dios, aniquilar El Camino, por ello tomó-conquistó las religiones, las envenenó y subvirtió, las rebeló contra Dios imponiéndose él como dios y aun mas que Dios, para confundir y engañar a las almas, para que crean que eligen a Dios cuando están en realidad ante él.

 No es fácil de ver si no hay oración, si no recibimos El Espíritu de Dios, porque el orgullo que nos llena, el vacío que tenemos adentro, como es cuna de la mentira, quiere y prefiere la mentira, la comodidad, el engaño, el error, así es que juzgamos por las apariencias y somos engañados.

 Sin oración es imposible ver la Verdad, sucumbimos orgullosos ante el adversario y nos entregamos a la muerte eterna cerrándonos por completo al amor, a la Verdad, a Dios, porque no amamos, ni queremos, solo generamos amor propio, nos adoramos a nosotros mismos y no sabemos mas que preocuparnos por nosotros, suponiendo que hasta Dios nos adora.

 Si no hacemos un esfuerzo-sacrificio real renunciando a nosotros mismos y pasando por una real muerte mística, no vamos a ver la Verdad, no vamos a ver a Dios, vamos a quedar irremediablemente llenos de orgullo, ahogados, sofocados, perdidos en nosotros, incendiados en el espíritu del adversario, es decir, en ese obsesivo querer ser adorados, que es un fuego atormentador, devorador, destructor.

 Tenemos que abandonar la propia voluntad, renunciar a nosotros, sacrificarnos para Que Se Haga La Voluntad de Dios en nuestra vida, por que así es como nos liberamos del orgullo, ahí el amor propio es aniquilado, y es donde la muerte-rebeldía es fulminada por La Luz de Dios Que Viene a nosotros.

 Si no elegimos a Dios, si no lo buscamos en verdad, amos a acabar por ser como el adversario, unos cerdos llenos de orgullo-muerte, o sea vacíos de amor-Dios, y desesperados por ser adorados, de manera que vamos a llenarnos irremediablemente de amor propio-muerte hasta convertirnos en polvo y cenizas, olvido de Dios y negación de Él para una real e irremediable ruina eterna.

 No elegimos nunca a Dios, nos elegimos obsesiva, angustiante y desesperadamente a nosotros mismos, por ello es que hemos anulado la fe y nos estamos ahogando, nos sofocamos, desmoronamos, arruinamos, porque nos autoconsumimos y exponemos a los enemigos que aprovechan a devorarnos y saciarse mientras que nos hacen creer que Dios u otros nos perjudican.

 Como no esta en el mundo la opción de Dios visible, real, son muchas las almas que se pierden, porque no saben como obrar, así como otras creen incluso hacerlo bien, lo que es penoso, lastimoso y preocupante.

 Es acá donde debemos considerar que podemos dar nuestra vida para que Dios Haga un mundo nuevo, para que derrote a los enemigos espirituales y abra Un Camino de Salvación, para que rehaga la creación, un mundo dentro del mundo que se pierde para las almas que deseen amarlo en Verdad.

 No hay quien en sus cabales no quiera un mundo mejor para sus hijos, pero, no son muchos los que enseñan a buscar a Dios en verdad, de manera que son muchos los padres que son responsables no solo por su pérdida, sino por la de muchos, especialmente de aquellos que están a su cuidado, porque no los han formado, instruido, acerca de la Verdad, no les han enseñado a amar y a obedecer a Dios, a seguirlo en Su Voluntad.

 La verdad es que no sabemos vivir, no sabemos pasar por el mundo, y por ello tampoco lo enseñamos, no consideramos que estamos de paso y que es para aprender a amar y elegir a Dios, porque Es El Principio del Verdadero y Eterno Bien por el que después llega todo por añadidura.

 No lo hacen las religiones, mucho menos el mundo, por ello la situación es grave, las almas no solo nacen condenadas por herencia del pecado original, sino que se acaban por condenar en el mundo al que se apegan, donde se entierran-internan en tinieblas olvidándose por completo de Dios y negando la Verdad incluso al hablar de Él y sobre Él todo el tiempo.

LA REINA CERDA ACUSA



LA REINA CERDA ACUSA

 Estamos muy orgullosos y satisfechos de nosotros mismos, encerrados y evadidos en una fantasía, nos hemos convertido en alienados voluntariamente que solo tienen presunción, delirios, de manera que andamos errantes sobre la faz de la tierra como lunáticos.

 Hemos extraviado el rumbo porque hemos dejado de mirar a Dios y de prestarle atención, así es que nos enterramos-internamos en tinieblas y solo podemos ver abismos, vacío, desolación, un valle de tormentos-lamentos, donde todos padecemos por la ausencia de Dios, la gran oscuridad abatida sobre la tierra.

 Tenemos que hacer un esfuerzo-sacrificio y levantar la cabeza como lo dijo El Señor, bendiciendo a El Que Viene en El Nombre del Señor, lo que significa, recibiendo Su Revelación que es la mejor forma de bendecir al Señor, lo que Él da-envía, al Que Él Envía.

 No sirve de nada decir, ‘Señor, Señor, Señor’, no sirve de nada bendecirlo y alabarlo con la boca si no colaboramos en Su Revelación, en Que Se Haga Su Voluntad en nuestra vida, porque ahí esta la verdadera bendición y alabanza a dios, obedecerlo, hacerle caso, prestarle atención, dejar de ser un renegado rebelde orgulloso y presuntuoso que solo se preocupa por sí mismo y que se obsesiona por hacerse oír por Dios cuando no quiere escucharlo.

 Dijo El Señor que ya sabe lo que necesitamos antes que lo pidamos, incluso conoce lo que vamos a pensar, es decir, nuestro pensamiento antes que lo conozcamos nosotros mismos, de manera que la mejor oración es escucharlo, mirarlo, prestarle atención, rendirse, renunciar a sí mismo colaborando en Que Se Haga Su Voluntad.

 Él Es Dios y como tal, Primero Es Él, esa debe ser la actitud respecto a Dios, porque si queremos ser primeros nosotros, si estamos desesperados por hacernos oír, obedecer, por lograr que nos preste atención, sirva, haga caso, etc., nos estamos perdiendo, ahogando, naufragando en la propia preocupación egoísta y desamorada.

 Comprender acá la razón de la necesidad de una verdadera conversión, tenemos que dejar de preocuparnos inútilmente por nosotros cuando Dios puede y quiere ocuparse bien y aun mejor que lo que podemos y queremos. Hay que aprender a olvidarse de sí, dejar de renegar, de hundirse, de prestar oídos al adversario que solo busca perturbarnos, engañarnos, que quiere hipnotizarnos para controlarnos.

 La hipnosis infernal consiste en que nos revela el perverso sus pensamientos, nos transmite sus sentimientos y nos impone así su inmundo, asqueroso, repugnante y abominable ser que es no-ser, es decir, nos hunde-abisma en nosotros mismos, impone que nos preocupemos con exclusividad y egoísmo no queriendo prestar atención a nadie.

 En los momentos difíciles, turbulentos y confusos, el perverso aprovecha para golpearnos a traición, atacarnos por la espalda, es como una maldita prostituta histérica sumamente preocupada por sí que en su obsesión, enloquece a quien domina, controla, maneja y usa, de quién dispone a su gusto.

 Lo llevamos colgado, tiene acceso a nosotros y nos enloquece si le prestamos atención, porque dice y finge defendernos-protegernos, pero en realidad solo le interesa proteger-defender su maldita posición, su dominio y control, por eso hace berrinches, escándalos y nos agobia-agota con exigencias.

 No cesa de querer controlarnos, de imponerse, solo piensa en sí mismo, o en ella misma, debido a que el perverso entra en nosotros por la muerte eterna, el espíritu de la muerte eterna que es el orgullo, el vacío, la desolación, la falta de amor a Dios.

 Este espíritu maldito inmundo y perverso, es como petróleo derramado sobre el alma y también en su interior, controlándola, fingiéndose protector, pero, como tiene animación propia, tiene fines propios y solo usa al alma en su beneficio, para consumirla, devorarla, estropearla, corromperla, es como una red infernal que la aplasta y la arrastra al abismo debilitándola para que ceda.

 Ante Dios esa peste negra en el alma, el maldito espíritu de la muerte eterna, se rebela, escandaliza, histeriquea. Solo esta tranquila la cerda, la muerte, el espíritu de la muerte eterna, cuando domina, reina, impera, controla, pero, como es una maldita cerda histérica y miedosa, la verdad es que no esta tranquila nunca, por lo que molesta, perturba, histeriquea, hace berrinches, escándalos y exige lo contrario de lo que es, obediencia, pues es pura rebeldía, oposición a Dios, desconocimiento y negación de Él.

 La muerte eterna, es el espíritu de orgullo-amor propio, es ese vacío inmundo y despiadado que tenemos en el interior, la rebeldía misma contra Dios, la negación que hacemos de Él constantemente al decir-pensar-sentir ‘yo soy’, y vivir y obrar en consecuencia en forma habitual, continua, desesperados por prevalecer e imponernos.

 No vemos que mientras que estamos desesperados por imponernos, reinar, prevalecer, por decir y hacer, ‘yo soy’, lo que en realidad ocurre es que la muerte nos esta dominando.

 Considerar que es lógico que la cerda se rebele, oponga e histeriquee haciendo berrinches, escándalos, etc., cuando queremos prestar atención a Dios, se pone celosa, se siente despreciada y ataca, muerde, clava puñal a traición exigiendo obediencia, pertenencia, postración.

 Tal puñal a traición es la culpa, son las acusaciones que hace para lograr hacernos retroceder, para que volvamos a la oscuridad, tinieblas, para que nos sometamos y postremos a sus pies, para que queramos ser orgullosos otra vez, es decir, para lograr que volvamos a tenerla como reina.