sábado, 31 de agosto de 2013

NO ES CASTIGO PORQUE ES ELECCIÓN VOLUNTARIA



NO ES CASTIGO PORQUE ES ELECCIÓN VOLUNTARIA

 Que haya almas que no quieren escuchar a Dios ni obedecerlo, no implica que Dios deba callarse, cerrar toda Revelación y retirarse del mundo.

 Si no quieren las almas en su generalidad escuchar a Dios, están en todo su derecho de no hacerlo, son plenamente libres de elegir no prestarle atención y de impedirle la Revelación, pueden, y de hecho lo hacen, cerrarle las puertas, rechazarlo, repudiarlo, despreciarlo y continuar prescindiendo de Él.

 Esto no implica que Dios deba callarse para conformar a unos caprichosos que solo defienden su orgullo y se dedican a cultivar el amor propio. Por amor a los que desean encontrarlo y que aun quieren buscar la Verdad, El Señor sigue estando y continúa Revelándose, y lejos de hallarse ausente, esta mas presente que antes.

 Lógicamente, si donde debían buscarlo, esperarlo y esforzarse por recibirlo no lo quieren recibir, no va a forzar su caprichosa, rebelde y obtusa voluntad orgullosa, entonces, ahí no esta, es decir, donde debería estar no esta, y no es novedad, es lo mismo que ocurrió en el tiempo de su Primera Venida.

 En el Primer Paso del Señor por el mundo, donde debería estar, no estaba, donde debían recibirlo no lo recibieron, donde debían colaborar con Él no lo hicieron, sino que fue todo lo contrario, con lo que acabaron por confirmar que no lo querían, que preferían las vanidades, apariencias, la hipocresía, fingir que lo tenían o que pertenecían a él cuando en realidad se dedicaban a hacer tratos con satanás.

 Prefirieron su orgullo, eligieron el amor propio y se dedicaron a buscar reinar en el mundo, y cuando Vino El Señor para Salvarlos antes que a otros, fueron los primeros en rebelarse, oponerse, renegar y combatir a Dios, en rechazarlo y elegir las tinieblas de afuera, la gran desolación.

 Lo mismo ocurrió con el pueblo que fue el elegido con posterioridad, se ha rechazado al Señor en vez de colaborar con Él, se ha preferido el mundo, el vacío y la desolación, el apego al orgullo y la pertenencia al mundo, de manera que donde Dios debería y parece estar, no esta, simplemente porque no se lo ha amado, elegido, preferido, aceptado.

 Dios no obliga, no impone, no fuerza, de manera que, si aquellos que fueron llamados no quisieron responder, los deja que sigan el camino que han querido elegir, pero, por Amor a la humanidad, no va a dejar de hacer oír Su Voz, no va a dejar de hablar, de Revelarse.

 No lo van a ver, recibir ni escuchar quienes no quisieron hacerlo, pero sí va a estar Vivo y Presente para aquellos que lo busquen, que quieran conocer la Verdad, participar en Su Revelación-Vuelta-Venida.

 Si no lo quieren ver, recibir, escuchar, seguir, pueden tranquilamente no hacerlo y continuar cultivando el orgullo, desarrollando una imagen apreciable y adorable por y para el mundo, y de hecho van a continuar haciendo lo que vienen haciendo como sucedió con el que fue el pueblo elegido en primer término.

 Considerar el orden de los acontecimientos, los profetas eran con el correr del tiempo mas simples, claros, sinceros, pero, el rechazo era mas grosero, violento y perverso, y al final, como El Señor mismo lo explicó en su parábola, Vino El Hijo del Dueño de la Viña, al que trataron aun peor que a todos los que fueron enviados con anterioridad.

 El Señor envió Santos a lo largo del tiempo, pero después Vino Im Personam manifestándose, Revelándose, hablando directamente a muchas almas, y realizando innumerables Signos de Su Presencia Viva y Real, pero, como fueron combatidos y perseguidos los santos, también lo fue El Señor y sus claras y simples Revelaciones, repitiéndose la historia, renovándose lo sucedido.

 Condenando al Señor, no lo condenaron a Él en realidad sino que se condenaron a sí mismos, pues se condenaron a pasar por el mundo sin Él y como enemigos suyos, esforzándose por buscar, construir y concretar las tinieblas en las que solo puede hacerse presente satanás y extender su maldito reino de muerte, corrupción, mentira, engaño y maldad.

 Otra vez, considerar lo que ocurrió en el tiempo de su Primer Paso por el mundo, condenándolo a Él, solo se condenaron a sí mismos a quedar sin Dios y contra Él, atados al adversario, sometidos a tinieblas y perdidos en el mundo, atrapados por vicios, ambiciones, perversiones y corrupciones.

 Hoy se ha querido exagerar la Misericordia Divina insultando con esto a Dios mismo, y eso es cobardía, debilidad, miedo, preocupación por sí y falta de amor a Dios, es conformarse con la corrupción y querer defenderla, desear justificarla, es esforzarse por creer la mentira y por defender el engaño.

 Dios no va a dejar de Ser Justicia porque se quiera creer que es una exagerada Misericordia que raya lo ridículo, ingenuo y que se torna una burla contra Dios mismo, y no es castigo, Es Amor y también misericordia, pues quien no lo quiere ver, tener, escuchar, adorar en Verdad, no lo va a hacer, no lo va a tener, ni ver, no se halla obligado, quedando por ello atado a su querer.

 Si quieren que El Señor se calle, lo único que consiguen es no escucharlo, pero, Es Dios, no les va a hacer caso, sí va a respetar su elección y no lo volverán a ver, pero, no va a dejar de venir al mundo, no va a dejar de Revelarse por y para el Bien Verdadero de los que lo busquen con sinceridad.

jueves, 29 de agosto de 2013

LA CAÍDA DE LA IGLESIA, Siete reflexiones



LA CAÍDA DE LA IGLESIA,
Siete reflexiones

Capítulo I: DIÁSPORA DE LA IGLESIA

 Si la autoridad impuesta en el mundo es ilegítima, no debemos obedecerla, sí respetarla y soportarla, pero, no debemos compartir su error, volvernos cómplices de su rebeldía contra Dios.

 Es ilegítima una autoridad cuando ha llegado a ese puesto con fraude, embuste, engaño, o cuando lo hizo por la fuerza.

 En su momento ratzinger accedió al puesto de papa sin haber sido llamado por Dios para ello, lo hizo fraudulentamente, y si bien fue reconocido como papa, no era tal en realidad, debido a que no fue elegido ni llamado por Dios.

 Posteriormente, fue obligado a renunciar por la secta contraria dentro de la iglesia, surgiendo así un papa que tampoco fue elegido por Dios para serlo, de manera que también, por mas que por el común de la gente fuese reconocido y tenido como papa, no lo es porque Dios no lo eligió, y además llegó al puesto como el anterior, fraudulentamente.

 En el obrar de ambos quedó expuesto y se hizo evidente que las dos sectas principales que se mueven dentro de la iglesia, conservadores y modernistas, solo se preocupan por el poder y el control, mas no se ocupan de Dios, ni del rebaño.

 Logró el adversario lo que quería, obtuvo introducir la división entre los que odiaba y hacerlos pelearse entre sí, de manera que tenemos dos sectas aspirando al poder alternativamente, pero ninguna, por supuesto, presta atención a Dios debidamente, y mucho menos al rebaño.

 En el obrar cada facción o secta se comporta como lo hacen los políticos en el mundo, es decir, se preocupan enteramente por sí y se dedican a su orgullo mientras satisfacen sus ambiciones y concretan sus caprichos, disfrazándose de hipocresía, debido a que fingen interesarse por Dios y por los fieles.

 El interés por Dios es absolutamente de la boca hacia afuera, y el interés o preocupación por los fieles, es similar al de los políticos, también un mero discurso para engañar a las almas y seguir teniéndolas de clientes-contribuyentes, o como socios o accionistas de la empresa transnacional que ha llegado a ser lo que fue la iglesia.

 La división interior venía operándose desde hace tiempo, pero se hizo visible en los acontecimientos de los últimos tiempos, y pronto se hará evidente cuando ambas facciones comiencen a excomulgarse mutuamente y a exigir legitimidad condenándose una otra.

 La facción o secta modernista es fruto de la infiltración masónica en la iglesia, enarbola la teología de la liberación y tiene a la compañía de Jesús, los jesuitas, a la cabeza. Su cara visible es el papa actual, bergoglio.

 La facción o secta tradicionalista, supuestamente defiende la tradición y tiene al opus dei a la cabeza, que es como la masonería, pero en una versión cristiana y no sionista. Su cara visible es el actual papa emérito, ratzinger.

 La división que estaba oculta ahora se hizo visible, salió a la luz a raíz de los acontecimientos, desde principios de esta año quedó expuesta la fractura. Pronto se volverá mas palpable y evidente cuando la guerra y rivalidad que hasta ahora puede ocultarse, se torne mas feroz y salga a relucir.

 Es probable que el papa renunciado, ratzinger, haya cometido errores de latinidad en su documento de renuncia, dos de los cuales los subsanó al leerlo, pero uno no, lo que tornaría nula su renuncia, de manera que continuaría siendo papa, y eso podría provocar acusaciones mutuas de invalidez entre el actual y el emérito.

 Continuando en su cargo el actual, va a continuar su transformación socio-cultural convirtiendo a la iglesia supuestamente oficial en revolucionaria, aparentemente democrática, pues los fieles van a mandar y totalmente fragmentada, debido a que adquirirán mayor poder las conferencias episcopales regionales y nacionales, lo que solo va a contribuir a una atomización del poder y a una división total, sumiendo lo que quedó de la iglesia en la inercia total.

 Tal hecho, será análogo a la diáspora padecida por el que fue el pueblo elegido anteriormente, y similar a su castigo, debido a que, como éste, no recibió al Salvador, al Mesías, sino que se eligió a sí mismo el que fue el segundo pueblo elegido.

Capítulo II: LO SIMPLE QUE DIOS HABÍA REVELADO

 Se dijo que la iglesia católica se uniría al judaísmo al final de los tiempos, y eso es lo que ha sucedido ya al morir el Beato Papa Juan Pablo II, pues a partir de ahí comenzó la traición a Dios, el abandono de la Fe, el rechazo definitivo del Señor.

 Ya se venía rechazando al Señor desde antes, ya se venía impidiendo y combatiendo la Revelación, no solo las apariciones Marianas fueron ignoradas, arrinconadas, dejadas de lado, sino que se enseñó al pueblo a no buscar la Revelación de Dios, se le enseñó a adorar un dios muerto e incapaz de manifestarse-revelarse.

 Se le enseñó a los fieles a amar a la iglesia, pero no a Dios, se les enseñó a depender de la iglesia, pero no de Dios, se les enseñó a escuchar a las autoridades, pero no a Dios, de manera que al final, el pueblo que fue el elegido en segundo término, terminó abandonando a Dios y quedando atrapado en la iglesia.

 El pueblo no sabe distinguir entre amar a Dios y amar a la iglesia, tampoco sabe diferenciar entre obedecer a Dios y obedecer a la iglesia, de manera que no es diferente la situación a lo que ocurre en otras religiones y sectas, donde se les enseña a los fieles que la verdad esta adentro y la mentira afuera, por lo tanto la salvación esta adentro y afuera la perdición.

 Por supuesto que la iglesia fue fundada por El Señor, pero su esencia fue abandonada, comenzó con la Revelación de Jesús, pero, como dijo San Pablo, acabó con la carne, terminó siendo desvirtuada, transformada, deformada y convertida en solo y simplemente una actividad humana y mundana, de, por y para el mundo.

 Que se hable de Dios no quita que sea de, por y para el mundo, lo que se hace, se construye en la arena, es decir, apoyado en sí y no en Dios. Estaría apoyado en La Roca de Dios lo que se edifica si partiera de la Revelación, pero, como la Revelación se ha impedido, apagado, combatido y sofocado como si fuese mala palabra o cosa del enemigo, todo se ha construido en la arena.

 La iglesia hubiese sido de Dios si se hubiera dejado guiar por Dios, es decir, si se hubiese buscado Su Voluntad, si se la hubiese discernido, pero como no se hizo, lo que se construyó, por mas buena intención que hubiera y por mas que se hablara de Dios, no es de Dios ni para Él, recordar lo que dijo El Señor, lo que parte del hombre es corrupto.

 Si se hubiese discernido la Voluntad de Dios y si se hubiese recibido de esta manera Su Palabra Viva, como viene de Él, todo volvería a Él, y no vacía como dijo el profeta, sino después de haber realizado las obras encomendadas, es decir, dar Vida Eterna-Mística-Espiritual-Sobrenatural a las almas.

 Hablar de Dios o sobre Él no basta, así como tener buenas intenciones no es suficiente, lo esencial es obedecer a Dios, y como antaño, no se lo hizo, de manera que hemos llegado a ser como los fariseos, maestros de la ley, saduceos, escribas, etc., que en el tiempo de la Primera Venida del Señor, lo habían reemplazado construyendo humanamente y ahogado lo simple Que Dios había Revelado, los diez mandamientos.

 Suponemos que ambas sectas-facciones tienen buena intención, pero, en esencia no son diferentes y cometen el mismo pecado original, prescinden de Dios y hacen lo que humanamente quieren, incurriendo por ello en rebeldía, no obedecen a Dios, y si bien hablan de Dios y dicen servirlo a Él o al prójimo, por orgullo, amor propio y ambición, se sirven a sí y acaban por colaborar con el adversario y sus planes quiéranlo o no.

 Colaboran con el adversario porque en su rebeldía contra la Voluntad Divina, como es lógico, reina el adversario, el primero de los rebeldes contra Dios, el primer orgulloso que se preocupa por sí y que se dedica a hacer lo que dice que es justo, conveniente, debido, necesario, urgente, etc.

 Ocurrió con la iglesia-institución lo mismo que con cualquier persona que solo se preocupa por sí por mas que se diga amar a Dios, si no hay un esfuerzo real por buscarlo y un sacrificio verdadero por seguirlo, todo queda en palabras, apariencias, buenas intenciones, máscara-imagen, hipocresía.

 Así es como a semejanza del que fue el pueblo elegido en primer término, la iglesia también renegó de Dios, se apartó de Él, impidió su Revelación y se eligió a sí cuidando la imagen-apariencia, construyendo humana y terrenamente, rechazando al Salvador en Su Paso Libertador.

Capítulo III: DEFIENDEN SU ORGULLO CON FRENESÍ INFERNAL

 El pueblo que fue el elegido en primer término había recibido de Dios la Revelación de los diez mandamientos. El pueblo que fue el elegido en segundo término había recibido de Dios la Revelación de los siete sacramentos.

 El pueblo elegido en primer término deformó los diez mandamientos con añadidos humano-demoníacos hasta ahogarlos, sofocarlos, ocultarlos y deformarlos, imponiendo incluso que esos añadidos eran mas importantes que lo que Dios había Revelado.

 El pueblo elegido en segundo término deformó los siete sacramentos desvirtuándolos y volviéndolos prácticamente inútiles, a lo que añadió el hecho de hallarse en descomunión total de Dios, lo que privó de eficacia y Vida, de Gracia y utilidad a los sacramentos, lo que Dios había revelado.

 Como sucede en el mundo donde por decreto reglamentario se cambian las leyes, se las deforma y se las vacía de contenido, se subvierte su espíritu, con los añadidos humanos en ambos casos, se hizo lo mismo a lo que Dios había dado, a su legado, a la Revelación Divina.

 En ambos casos los depositarios, custodios y perpetuadotes de los bienes divinos, en vez de conservarlos y hacerlos producir espiritualmente, los enterraron ahogándolos y volviéndolos inútiles, incluso hasta reemplazándolos por obras totalmente humano-demoníacas.

 Son obras humano-demoníacas las obras realizadas con y por orgullo, por y para el amor propio fingiendo que son por y para Dios o el prójimo.

 Lo que sucedió fue simple, y es lo que le sucede a toda alma que se separa de Dios, surge el vacío, llega la desolación y sintiéndose la ausencia de Dios, se alza la preocupación provocando ahogo, sofocación, de la que se pretende salir con una creciente, angustiante y desesperante obra donde se busca aceptación, reconocimiento, adoración, etc.

 De esta manera tanto el alma que se rebela contra Dios, como la institución o grupo de almas que hacen lo mismo, pierden a Dios, dejan de estar en comunión con Él y sienten su ausencia, carencia, padecen el vacío, cosa que quieren-pretenden remediar haciéndose adorar, exigiendo ser vistos, aceptados, obedecidos, etc.

 Por obrar humano, por ambición, orgullo, vicios, etc., se separan las almas de Dios, y lo mismo sucede con organizaciones, instituciones, asociaciones, etc., y el problema es que, en vez de remediar lo esencial, solo se dedican a agravar el problema.

 Remediar lo esencial sería subsanar la rebeldía contra Dios, fulminarla, aniquilarla, acabarla, empezar a buscar la Obediencia a Dios, para lo que se requiere esencialmente hacer un esfuerzo por discernir Su Voluntad y un sacrificio para seguirla y entregarse a Ella colaborando así en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 Eso no hizo en su momento, ni se hace ahora, entonces, se agrava la situación, se engrandece el problema porque se aumenta el pecado, es decir, sigue creciendo la rebeldía contra Dios, la que puede ser involuntaria, pues tanto el alma como la institución tal vez busquen ser fieles a Dios y ahí se desesperen por hacer mas de lo mismo, cumplir fielmente como fariseos lo prescripto y se ahoguen en cubrir las apariencias, pero sigan dejando lo esencial de lado, obedecer a Dios, discernir su Voluntad, entregarse de esta manera a Él.

 Si bien Dios mira los corazones y toma en cuenta la intención, también es cierto que si obramos en rebeldía y no buscamos la comunión real con Él, no puede darnos Vida Eterna, quedando así atrapados en una mera espiritualidad humana que rebalsa de orgullo, amor propio y que no duda en oponerse a Él y en rechazar su Revelación, tal y como sucedió con el que fue el primer pueblo elegido.

 Dios no condena ni reprocha, simplemente Llama a la conversión, porque las almas se están enterrando en tinieblas, se llenan de vicios y orgullo, además de que a cada instante se vuelven mas malditas, odiosas, resentidas, orgullosas y despiadadas sin sentido, defendiendo su orgullo con frenesí infernal, pues hierven de rabia queriendo no ver la Verdad y esforzándose por continuar creyendo la mentira.

Capítulo IV: HUMANISMO Y POST-HUMANISMO

 Hoy en día se habla de que la misión es de la iglesia, que la evangelización solo es posible en la iglesia, de que El Señor se manifiesta solo en la iglesia, etc., demostrando que en todo se prescinde absolutamente de Dios, pues todo es de Dios y parte de Él.

 No obra la iglesia en forma diferente a la de una persona orgullosa, es decir, se preocupa por sí, por su apariencia y por lograr ser mirada, adorada, aceptada, tomada en cuenta, diciendo y haciendo lo que se espera que haga y diga, lo que se le exige, impone y demanda.

 Esto se debe a que no hay amor a Dios verdaderamente, entonces, surge como consecuencia la preocupación por sí, la dedicación al orgullo y el empeñarse en hacerse amar, aceptar, adorar, de donde es que se obedece al mundo, a lo que éste dice, quiere, impone, exige y demanda.

 La iglesia en sí esta formada por personas, y como éstas no aman debidamente a Dios, es decir, no disciernen Su Voluntad y no lo obedecen, acaban por arrastrar la institución que gobiernan a las tinieblas en las que se hallan. Lógicamente, hay excepciones, hay buenas obras e intenciones, pero la generalidad esta corrupta y es corruptora.

 Como en el tiempo de la Primera Venida del Señor, su pueblo no lo quiere, cada cual se preocupa por sí mismo, diciendo y fingiendo servirlo, seguirlo, etc., pero la realidad es cada cual cultiva el orgullo y se dedica a su amor propio, pero no hay amor verdadero y primero a Dios como debería ser.

 El amor a Dios es lo primero, es el primer mandamiento, es lo primero Que Dios Reveló, pero es lo que primero se le niega, de manera que después, las almas como consecuencia, se hunden en sí, se sumergen, arrastrando a otras, a instituciones, organizaciones, asociaciones, etc.

 Como había ocurrido con el que fue el primer pueblo elegido, se ha cambiado la doctrina, se ha subvertido el orden, se ha pasado a justificar y defender al falta de amor verdadero a Dios, el amor propio, el orgullo, ese constante elegirse a sí mismo y dedicarse a satisfacerse.

 Las doctrinas han venido reflejando la decadencia moral y el hundimiento espiritual, o sea, en vez de combatir tales cosas, solo han venido absorbiéndolas, justificándolas y defendiéndolas, por ello es que ahora se enseña y practica satanismo y no ya mas cristianismo en la iglesia que fue de Dios.

 Se practica satanismo porque el satanismo es el culto a la personalidad, a la imagen, al ‘yo’, es un ‘yoísmo’, verdadera egolatría. Esto se ve reflejado en las supuestas técnicas modernas de espiritualidad donde se enseña a las almas que cristianismo moderno es convencerse a sí mismo de ser dios.

 Ahí se les enseña supuestamente a meditar y a repetirse un mantra hasta convencerse, se les enseña a decir, ‘yo soy’, y se les dice que creer eso es alcanzar espiritualidad, elevación, concentración, divinidad, etc.

 Por otro lado, quienes no hacen eso, practican igualmente satanismo en forma real e inconsciente porque viven de la misma manera, suponen que son capaces de todo, que todo lo pueden y que todo depende de ellos, de su esfuerzo, trabajo, sacrificio y que su salvación también la consiguen por sí.

 En este sentido muchos dicen que no es de esta manera, confiesan con la boca aquello que dijo El Señor, “Sin Mí, nada pueden”, pero en la práctica, se comportan de esa manera, se angustian si no pueden cumplir lo que se proponen y hacen lo que quieren ignorando por completo a Dios, poniendo la mirada en sí, en su ego-orgullo-amor propio-yo.

 Acá es que se comprende lo que decía el Apocalipsis de que se le abría paso a los reyes de oriente, debido a que tales cosas son creencias antiguas en oriente, y con eso lo mejor que se puede conseguir es una espiritualidad humana, pero, no tiene nada que ver con culto a Dios, pues se adora la naturaleza, lo creado, y un panteón de supuestos dioses que son nada o menos que nada.

 Acá es donde penetra fácilmente el agnosticismo teórico y práctico no solo en el mundo sino en la iglesia y entre los fieles, se adora a su diosa y la humanidad cree ocupar el lugar de Dios, cayendo la iglesia en el humanismo que solo degenerará en el posthumanismo, la integración de las personas con las máquinas.

Capítulo V: APOCALIPSIS, SIMBOLISMOS

 La prostituta del Apocalipsis simboliza muchas cosas. Una imagen de lo que es la prostituta es la nación que actualmente es potencia mundial y se halla en decadencia, la que ha extendido el terror por todo el mundo, y la bestia sobre la que esta montada es la masonería que la maneja-manipula-usa para los fines sionistas.

 Otro simbolismo de la prostituta es la humanidad sin Dios, sin amor a Él, llena de vanidades y solo preocupada por sí misma, mientras que la bestia de abajo, simboliza los vicios en los que se ha construido esa civilización-mundo sin Dios.

 Otro simbolismo de la prostituta es el alma individualmente considerada que no ama a Dios, que se preocupa por sí y se dedica a hacerse adorar, mientras que la bestia es cúmulo de vicios que esconde tras su máscara supuestamente adorable, aceptable, reconocible y estimable en el mundo.

 Otro sentido es que la prostituta representa a la iglesia católica sin verdadero amor a Dios y preocupada y dedicada a sí, enterrada en el mundo, mientras que la bestia de abajo simboliza a las otras religiones que se hallan en igual estado de decadencia espiritual, o sea, faltas de verdadero amor a Dios, impidiendo la Revelación que es el verdadero amor a Dios.

 Otro sentido de la prostituta es la facción-secta modernista de la iglesia con su cabeza-papa que viene a ser la imagen de ésta, su aspecto reconocible y visible, mientas que la bestia de abajo, es la facción-secta conservadora de la iglesia que mantiene su estructura y organización.

 Otro sentido es que entre la prostituta y la bestia en la que se halla montada, son el anticristo compuesto por dos naturalezas en contraposición a las Dos Naturalezas de Cristo, el Misterio de la Unión Hipostática. Esto significa que, negada teórica y prácticamente la Naturaleza Humana del Señor se forma la bestia de abajo, y negada la Naturaleza Divina del Señor se forma la prostituta.

 Otro sentido es que la prostituta representa la negación del amor a Dios realizada por el pueblo que fue el elegido en segundo término, y la bestia representa la negación del amor a Dios realizada por el pueblo que fue el elegido en primer término.

 Con la falta de amor a Dios, de aceptación de su Revelación, se formó en primer término una humanidad viciosa, corrupta, atada a los siete vicios capitales, o sea, se originó la bestia de abajo de la prostituta. Con la falta de amor a Dios, de aceptación de Su Revelación en segundo término, se formó la prostituta con vicios espirituales como orgullo, arrogancia, presunción, jactancia, petulancia, pavoneo, etc.

 El anticristo completo se forma con la negación del amor a Dios del pueblo que fue el elegido en primer término, y con la negación del amor a Dios del pueblo que fue el elegido en segundo término. En el primer caso se forma la antítesis de la Humanidad del Señor y en el segundo se forma la antítesis de la Divinidad del Señor.

 Ambos pueblos sin haber aceptado a Dios, sin haberlo amado, sin haber renunciado a su orgullo, se constituyeron en pueblos rebeldes a Dios, desamorados, viciosos y corruptos, apegados por ello al mundo, dedicados a éste y perdidos en tinieblas.

 Ambos pueblos que han rechazado e impedido, combatido y desterrado la Revelación de Dios, simbolizan los dos cuernos de la bestia de la tierra, es decir, de aquella que se forma con los vicios de entre los que dicen tener fe en contraposición a la bestia del mar que es la que se forma con los vicios de los que dicen no tener fe.

 La bestia del mar también simboliza a la religión del antiguo testamento totalmente hundida hoy en el mundo y dedicada a adorar al becerro de oro, organizada en sectas masónicas-sionistas, y la bestia que surge de la tierra simboliza a la religión del nuevo testamento que se une a la del viejo en el pecado, en impedir la Revelación y elegirse a sí para hundirse igualmente en el mundo.

 También se unen en el sentido de que los líderes de ambas facciones o sectas de la iglesia señalan la necesidad y conveniencia de una autoridad mundial y un banco mundial, cosa que es construida por los partícipes de la religión del antiguo testamento.

 La estatua o imagen del Apocalipsis simboliza el cúmulo de orgullo, de amor propio de la humanidad, ese culto a la personalidad, a sí, el satanismo real que se practica en el mundo y en las religiones donde las almas adoran a su yo-ego-orgullo y no a Dios.

 También puede distinguirse entre estatua e imagen, la estatua es la facción o secta conservadora de la iglesia, mientras que la imagen es la facción o secta modernista, y luego, también son respectivamente sus cabezas y papas.

 También puede considerarse que la estatua es la religión del antiguo testamento y su pueblo, mientras que la imagen es la religión del nuevo testamento y su pueblo cuando ambos han renegado de Dios, impedido su Revelación y le han negado el amor verdadero volviéndose rebeldes a la Voluntad Divina.

 La marca de la bestia, entre otras cosas simboliza el espíritu del adversario dado al mundo, a la humanidad que lo ha querido recibir, es decir, que ha querido ser orgullosa, viciosa, corrupta, desamorada, preocupada por sí, caprichosa, rebelde contra Dios, etc.

Capítulo VI: LA FUENTE DE LA REVELACIÓN ESTA ABIERTA

 Se le ha negado a Dios la posibilidad de Revelarse, entonces, la humanidad se ha quedado sin Verdad, no ha podido recibir El Espíritu de la Verdad.

 Se le ha negado a Dios la libertad, entonces es la humanidad la que ha quedado presa de vicios, ambiciones, corrupciones, depravaciones, alienaciones, etc., pues no ha podido dar Dios, ni ha podido recibir la humanidad, El Espíritu de la Libertad.

 Se le ha negado a Dios la paz, o sea, no se lo ha amado, recibido, aceptado, no teniendo El Señor donde reposar Su Cabeza, no hallando paz, alivio, consuelo, no pudiendo cosechar amor verdadero de parte de las almas, de manera que no ha podido devolver amor bendecido y multiplicado, quedando así la humanidad sin El Espíritu de la Paz, alteada, revolucionada, angustiada, desesperada e histérica.

 Se le ha negado a Dios la luz, no se lo ha recibido como La Luz Verdadera Que Es, la humanidad ha preferido ser luz y también adorar a aquel que dice ser luz, lucifer, luzbel, o sea, satanás, el primer rebelde contra Dios, el primer demonio, el ángel caído, de manera que la humanidad tiene muchas luces falsas como al adversario mismo y como a su propia razón, pero no ha podido recibir El Espíritu de la Luz, simplemente porque no ha querido recibir a Dios Que Es La Luz.

 Se le ha negado a Dios el amor, cada cual se ha amado a sí mismo en forma enfermiza, narcisista, débil, cobarde y miedosa, de manera que no se ha amado a Dios directamente, o solo se ha fingido hacerlo, por lo que la humanidad no ha podido recibir El Espíritu de Amor, porque no amando a Dios Que Es El Amor Mismo, no se hizo apta o capaz de recibirlo.

 Se le ha negado a Dios la justicia, se lo ha tratado con suma injusticia, considera que Él Es El Creador, El Salvador y El Santificador, pero la humanidad ha preferido darse a imagen y semejanza del adversario un principio propio, el de la rebeldía contra Dios y de la prescindencia total de Él, llamando a eso su creación. Ha querido la humanidad salvarse a sí misma no logrando otra cosa mas que enterrarse en el mundo y perderse en tinieblas. La humanidad ha querido santificarse a sí misma no haciendo otra cosa que convertirse en satanista.

 En esas tres prescindencias de Dios, la humanidad ha obtenido El Espíritu de la Justicia Divina, permanece sin Dios como lo ha elegido, querido y buscado. Esto provoca que la humanidad conozca toda clase de injusticias, pues tiene al patrón que ha elegido, a satanás, el que por supuesto que gobierna-impera tiránicamente y en forma absolutamente injusta.

 Se le ha negado a Dios la misericordia, se lo ha tratado como a un enemigo, por ello tanto en Su Primer Paso como en su Segundo, en ambas Revelaciones, se lo ha combatido, echado, acallado y matado. Este desamor maldito, resentido, sanguinario, odio visceral, ha merecido que la humanidad quede sometida a la Justicia Divina, es decir, a la ausencia de Dios, donde queda expuesta al adversario y a los suyos, al desolador.

 Como Dios sigue amando a la humanidad, cuando es absolutamente inmerecido el Don de Su Amor, y por ello Amor Verdadero, Revela Su Misericordia posibilitando que en medio de la gran desolación, de la abominación desoladora imperante en estos tiempos de Justicia Divina, las almas aun puedan ser salvadas.

 La salvación como siempre depende de Él, pero, también como siempre esta sujeta a la colaboración del alma, lo que significa que Dios no puede Salvar al alma que no quiere ser salvada, requiriendo por ello que manifestemos la voluntad de querer ser Salvados por Dios.

 Va a seguir prevaleciendo la Justicia Divina mientras continuemos renegando de Dios, mientras no busquemos Su Voluntad, es decir, si seguimos siendo voluntariamente rebeldes a Él, y aunque digamos amarlo, seguirlo, servirlo, pertenecerle, etc.

 Dios no niega Su Misericordia, pero no puede ser encontrada ésta en el mundo o en otra alma, debe ser buscada en Dios directamente, a Él debemos dirigirnos y dejar de exigir a otros lo que no pueden dar porque no lo tienen, la fuente esta abierta, como dice en el Apocalipsis, la Fuente de la Revelación que procede directamente de Dios, a Su Paso, esta abierta.

 El problema sigue siendo el mismo, continuamos sin ir a Dios, sin buscarlo, sin renunciar al orgullo, sin dejar de preocuparnos por nosotros, continuamos cultivando la imagen, formando una personalidad apreciable por el mundo, y por lo tanto mentirosa, hipócrita, desamorada, orgullosa, ególatra, satanista.

Capítulo VII: ¿CÓMO NO PREVALECERÁN LAS PUERTAS DEL INFIERNO?

 No debemos compartir el pecado de esta generación incrédula y perversa, es decir, no debemos apagar la Revelación, al contrario, hay que empeñarse en colaborar en Que Dios Se Revele, porque así es como Viene-Vuelve, no solo para el Bien Verdadero de quien lo busca y recibe, sino para el bien de la humanidad porque también Viene-Vuelve al mundo para bien de muchos.

 Si hay almas tanto en el mundo como en las religiones que no quieren buscar la Voluntad de Dios y que no quieren recibirlo deseando continuar con sus obras, pueden hacerlo, pero, no debemos seguirlos, imitarlos, compartir su pecado-rebeldía, pues estaríamos construyendo humanamente, en forma terrena, por y para el mundo, llenándonos de orgullo y cometiendo egolatría.

 No somos mas importantes que Dios, pero, las almas desean vivir como si así fuera, pues se desesperan por hacer prevalecer sus inútiles obras sobre lo que Dios podría hacer por su Bien Verdadero. No queremos amar a Dios, no queremos escucharlo ni recibirlo, deseamos continuar preocupados por nosotros mismos, dedicados al orgullo y empeñados en seguir generando amor propio, por ello, lo único que tenemos son tinieblas, vacío y desolación, la mas grande abominación desoladora, la real ausencia de Dios querida porque seguimos encerrados en nosotros negándonos a prestarle atención a Él.

 Nos desesperamos por lograr que otros y Dios nos miren, adoren y presten atención, acepten y hagan caso, pero, todo eso que pretendemos obtener, cosechar, conseguir, es lo que le hemos negado a Dios, y ni siquiera lo queremos ver, considerar, entender o aceptar, seguimos enredados en nuestros caprichos, entregados a las ambiciones, perdidos en tinieblas corrompiéndonos.

 Dijo El Señor que las puertas del infierno no prevalecerían sobre su iglesia, cosa que corría por su cuenta, tal Es Su Voluntad, pero, si su misma iglesia invita a satanás a sentarse en el trono, tanto por Justicia como por Misericordia Dios debe permitir lo que no quiere, que las puertas del infierno prevalezcan sobre su iglesia.

 Dijo Dios lo que quería, lo ofrecía y proponía a la iglesia misma, pero, si ésta no lo quería recibir, como sucede con todo Don, Dios no lo puede imponer a la fuerza.

 Considerar que, si Dios Predestina a un alma a un determinado Don, y luego cuando ésta hace su paso por el mundo la Llama, le Revela Su Vocación, y le ofrece ese Don, ésta no esta obligada a responder al Llamado de Dios, ni esta obligada a recibir Su Don, así como tampoco puede recibir El Don de Dios si no responde a Su Vocación.

 Lo mismo sucede con la iglesia, fue Llamada por Dios para responder a su Predestinación, pero no habiéndolo hecho, no pudo recibir Su Don, entonces, eligió el vacío, la desolación, lo que es consecuencia de no amar a Dios, quedar enterrada o sumida en tinieblas y a merced del adversario, o sea, prevalecen las puertas del infierno.

 Hubiese sino injusto imponer forzosamente la Salvación a la iglesia que se quiso perder, hubiese sido contrario a la Justicia y a la Misericordia Divina. Por Justicia permitió que las puertas del infierno prevalezcan sobre ella porque eso es lo que ha querido y elegido ella misma, injusto hubiese sido no permitírselo. Por Misericordia permitió que las puertas del infierno prevalezcan sobre ella porque eso es lo que ella ha querido y elegido, inmisericorde hubiese sido no permitírselo.

 Acá debemos considerar que iglesia de Dios no es la institución ya, no es la organización, debemos distinguir para comprender.

 Iglesia de Dios es el conjunto de almas que creen en Dios, que lo aman, es decir, que lo buscan, que lo siguen y que lo obedecen, o sea aquellas almas que colaboran en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad, y es sobre éstas almas verdaderamente fieles que las puertas del infierno no prevalecerán, simplemente porque aman a Dios y lo obedecen como es debido, y porque combaten a las fuerzas del infierno como corresponde.

 Por dos causas han prevalecido las puertas del infierno sobre la iglesia institución-organización, porque no se ha amado a Dios debidamente, y porque no se ha combatido al adversario debidamente.

 No se ha amado a Dios debidamente porque no se ha buscado Su Voluntad y no se ha colaborado en Que Se Haga-Reine-Triunfe.

 No se ha combatido al adversario debidamente porque no se lo ha rechazado, al contrario, se lo ha buscado, elegido y preferido, se buscaron sus malditos espíritus, los vicios, las ambiciones, perversiones, corrupciones, abominaciones, etc.

 Distinguiendo entre la iglesia institución-organización y la iglesia como el pueblo fiel de Dios, se cumple lo que dijo El Señor, las puertas del infierno no prevalecen sobre su iglesia, sobre lo que Él fundó, un pueblo espiritual, aunque sí sobre lo que aparenta y dice ser su iglesia y que Él no fundó, un pueblo terreno, mundano, desamorado, vicioso, corrupto, apegado al mundo e internado en tinieblas que tiene a satanás como socio.



PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL



PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL



APOCALIPSIS, SIMBOLISMOS



APOCALIPSIS, SIMBOLISMOS



miércoles, 28 de agosto de 2013

DIOS NOS ENVÍA AL SALVADOR



DIOS NOS ENVÍA AL SALVADOR


Cuándo
Venció/Vence a
Primera Venida del Señor
Adversario
Segunda Venida del Señor
Muerte eterna


Cuándo
Venció/Vence a
Primer Paso por la Creación
Destronó a satanás, lo devolvió al fondo del abismo
Segundo Paso por la Creación
Vence, derrota y destierra a la muerte eterna


 Quiere convencernos el adversario de que estamos obrando mal simple y sencillamente porque no lo adoramos, no lo obedecemos, no lo tomamos en cuenta, porque no creemos sus vanidades ni le tememos como desea. Es ahí donde comienza a preocuparse por él mismo y a desesperarse, debido a que ve que pierde poder, control, dado que se hacía obedecer por el miedo, pero, si ya no le tenemos miedo, no tiene con qué sujetarnos.

 Vamos a vencer el miedo en la medida que estemos unidos al Señor, en la medida que nos libremos de orgullo y amor propio, cuando perdamos el miedo a Dios y lo dejemos absolutamente libre.

 Debemos dejar de querer controlar a Dios, dejar de pretender estar sobre Él o de ponerle límites, porque es así como nos domina el miedo, como nos tiene sometidos el adversario y tomados la muerte eterna. Cuando nos rendimos a Dios, cundo aceptamos Su Voluntad y comenzamos a colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe, somos verdaderamente libres y estamos en paz, sin miedo, además de que reasumimos el control de nuestra vida quitándoselo al adversario y a la muerte eterna que nos lo han sustraído primero.

 Quieren convencernos entre los dos que obramos mal al buscar a Dios, al desear ser verdaderamente libres, porque han impuesto un régimen opresivo y opresor que nos hicieron creer que era legítimo, pero, como no lo es, como son ladrones, no esta mal desterrarlos, echarlos y reasumir el control de nuestra vida.

 En el pecado original se han impuesto el adversario y la muerte eterna como dueños, se han constituido en reyes y señores de nuestra vida, y como eso se perpetuó en el tiempo, llegamos a creer su mentira y a suponer que estamos obligados a soportarlos, a sostenerlos y a mantenerlos, como ocurre con la realeza en las naciones que aun la conservan.

 Mientras nos oprimen los enemigos espirituales nos hacen creer que ellos son buenos y nosotros malos, que somos basura e inútiles y que los necesitamos, pues así es como nos obligan a servirlos, a permitirles que nos roben la vida, como hacían los cerdos de la novela, ‘Rebelión en la granja’, de G. Orwell, con el resto de los animales. Por analogía la rebelión es en el mundo y contra Dios, y los cerdos son los demonios.

 Los tontos somos nosotros que seguimos sin buscar a Dios, sin colaborar en la Revelación, impidiéndole al Señor Que Venga-Vuelva, Él Es El Salvador, solos no podemos librarnos de los opresores, al contrario, pueden exterminarnos y encima convencernos de que lo hacen por y para nuestro bien, como lo describe el precitado autor en su novela distópica “1984”.

 El problema sigue siendo que deseamos continuar sosteniendo la mentira no viendo que así es como le estamos dando la vida al adversario y sus demonios, a la muerte eterna y a todos los vicios, corrompiéndonos, autodestruyéndonos, enterrándonos en un lupanar inmundo donde nos revolcamos inevitablemente con los enemigos que trabajan desde el principio de su rebeldía por y para nuestra ruina eterna.

 Mientras sigamos sin buscar a Dios, sin colaborar en la Vuelta-Venida del Señor, o sea, impidiendo Su Revelación, vamos a seguir tributándole en forma onerosamente exagerada, confiscatoria, la propia vida a los enemigos espirituales, incluso queriendo creer que colaboramos con Dios o que lo amamos.

 Los mentirosos somos nosotros, los embusteros continuamos siendo nosotros, entonces, los cómplices-esclavos del adversario y de la muerte eterna seguimos y seguiremos siendo nosotros. Dios nos da la Salida, nos Envía al Salvador, El Señor esta ahí, al alcance de cualquiera, pero, no queremos levantar la cabeza como Él mismo dijo en el tiempo de Su Primera Venida hablando del fin del tiempos mesiánicos y de su Segunda Venida.

 En la Primera Venida El Señor venció al adversario mas particularmente, en la Segunda Venida, vence mas particularmente a la muerte eterna, o sea, en Su Primer Paso por la creación, su Creación, destronó a satanás, lo devolvió al fondo del abismo, a su lugar, en Su Segundo Paso por la Creación, vence, derrota y destierra a la muerte eterna.

 Esto significa que vence al orgullo y nos libera de éste que es la muerte eterna, pero, si no queremos renunciar, si nos esforzamos por seguir alimentándolo impidiendo la Revelación-Vuelta del Señor, vamos a seguir postrados en el reino de la muerte, sometidos al adversario, entregaos a la muerte eterna corrompiéndonos, pudriéndonos y convirtiéndonos en demonios sin remedio, es decir, en perdidos perdedores que solo tiene orgullo y mentiras para tratar de convencerse de la realidad fantasiosa que desean ver evadiéndose de la realidad.

QUE VENGA EL SEÑOR



QUE VENGA EL SEÑOR

 Infunde-transfunde el adversario pensamientos y sentimientos para que, viéndolos y sintiéndolos en nosotros, nos creamos culpables, para que nos acusemos y autodespreciemos.

 Es una trampa, pero es difícil librarse, debido a que es insidioso, astuto y persistente, insiste, quiere ganar por cansancio, y como tenemos miedo, nos culpamos, acusamos y autodespreciamos hundiéndonos en nosotros, incluso surgiendo en muchos el miedo a Dios, la desconfianza de Él, la vergüenza de sí.

 Debemos acercarnos a Dios, no alejarnos de Él, y acá también podemos ver de donde proceden pensamientos, sentimientos, incluso imágenes y sueños, dado que, si nos alejan de Dios, no son de Él, si nos hunden en nosotros mismos, o es inspiración alguna que proceda de Dios, pues Dios mueve a Dios.

 Acá se confunden muchas almas pues suponen que se apegan a Dios cuando se apegan a sus ritos, costumbres y creencias, cuando adoran a sus líderes y se desesperan por encerrarse en sus comunidades devenidas en sectas donde acaban por lavarles el cerebro.

 Desde hace tiempo se enseña que Dios no se Revela, que esta desesperado por mantener el status quo imperante, cuando es evidente que líderes sectarios solo se preocupan por mantener su negocio y clientela cuando no han crecido espiritualmente y cuando impiden que otros lo hagan.

 Almas orgullosas, viciosas, preocupadas por sí, adoctrinadas en el slogan de ventas de la compañía a la que pertenecen, no aceptan la verdad, impiden la Revelación de Dios y se apegan a sí, a sus ideas, convirtiéndose en fanáticas, volviéndose cómplices de las tinieblas imperante, dado que operan como los fariseos, escribas, saduceos y maestros de la ley del tiempo de la Primera Venida del Señor.

 Lógicamente que, tanto Dios como el adversario se revelan, intervienen y pueden inspirar palabras, visiones, sueños, etc., pueden dar pensamientos, sentimientos, generar mociones, pero, si no hacemos un esfuerzo por aprender  a discernir, por buscar la Verdad, tapamos e impedimos la Revelación de Dios.

 Comprender la incoherencia infantil, cobarde y orgullosa de estos tiempos, se le impide a Dios Que Se Revele, pues siempre se amenaza con que la revelación es cosa del demonio, y es así como se esta colaborando con el demonio que logra impedir Que Dios Venga-Vuelva, Que Pase o Intervenga en el mundo y en la vida personal de cada uno.

 Es miedo, cobardía, apego al mundo y defensa de interese y ambiciones terrenas lo que impide Que Dios Se Revele, es esa desesperación orgullosa por ser visto, adorado y tomado en cuenta que mueve a las almas a construir por sí mismas y a hablar todo el tiempo de Dios sin siquiera alzar la cabeza de su inmundo y aberrante abismo de orgullo, amor propio, miedo, preocupación enfermiza por sí, etc.

 El miedo, la cobardía, la desesperación por ser amado, impide que Dios Se Revele, impide a Dios Venir, Volver, intervenir, Pasar, y es por ello que nos hallamos sumidos, postraos y perdidos en las tinieblas propias y en las generales. No solo líderes y autoridades religiosas son desamorados para con Dios y preocupaos por sí, por su negocio, sino que las mismas almas son cómodas e indiferentes, se encierran en su secta y rechazan a Dios esforzándose por convencerse de que lo tienen.

 Quieren creer que tienen a Dios ahí porque encuentran un dios que los conforma, consuela, que les dice lo que desean escuchar, un dios extremadamente humano, humanista, no viendo que el humanismo, es el nombre con el que los satanistas han conquistado el mundo, debido a que, si hubiesen usado el suyo propio, los habrían rechazado.

 Considerar que el adversario es el que esta desesperado por impedir Que El Señor Vuelva-Venga, por ello infunde sentimientos de culpa, miedo y preocupación logando que las almas se apeguen a sí y se metan en el agujero de sus propios inútiles cultos, suponiendo que así tienen a Dios atado, obligado y que logran imponerle que las adore, conforme, adule, conforme, etc.

 Mientras sigan las almas deseando permanecer metidas en sus actividades conocidas rechazando la Revelación como si fuese cosa del demonio, van a seguir hundidas y sumergidas en tinieblas con miedo, preocupas por sí, desesperadas por hacer cualquier cosa con tal de ser adorados, con ese miedo propio de fariseos que los lleva a realizar cosas vistosas buscando la aprobación y aceptación de Dios y del mundo debido a que no han levantado los ojos de sí, del abismo de su nada miserable y desamorada que hipócritamente finge amar a Dios buscando siempre egoístamente su propia satisfacción.

martes, 27 de agosto de 2013

FÁCILMENTE DOMINA PERSONAS Y NACIONES

FÁCILMENTE DOMINA PERSONAS Y NACIONES

 Lo que hace el adversario para someternos es simple, primero nos inclina meternos en todo, a tratar de controlar todo y a todos, luego, descontrolados nosotros, nos toma y domina por completo.

 Los tontos somos nosotros que nos dejamos engañar por satanás, que le hacemos caso y salimos a pelea sus guerras, es decir, buscamos controlar a los que él quiere controlar, tratamos de someter y aplastar a los que él quiere aplastar y someter, realizando así su trabajo sucio, haciendo lo que él quiere.

 No vemos que colaboramos con el que es un nuestro adversario y adversario de todos, orgullosos salimos de ronda por el mundo, nos paseamos arrogantes mirándonos, admirándonos, adulándolos, alabándonos y nos empeñamos en creer que merecemos ser adorados, admirados y obedecidos por todos.

 Después que logró inclinarnos por ese camino, que es el fruto seductor, nos dice que tal o cual persona no nos adora, obedece o respeta, entonces nos pincha constantemente para que nos dediquemos a someterla, dominarla, controlarla, a imponerle que nos adore, obedezca, tome en cuenta, sirva, etc.

 No vemos que así nos esta usando, pues el que quiere controlar, dominar y someter a esa persona es él, luego nos lo hace querer a nosotros y somos nosotros los que lo hacemos, y mientras que suponemos que buscamos ser adorados o satisfechos, en realidad estamos haciendo que adoren a satanás que es el que nos domina, manipula y hace hacer tales cosas.

 No logrando ser adorados, servidos y obedecidos, odiamos, aborrecemos, perseguimos, destruimos, aniquilamos, nos dedicamos a estropear a otros, a desprestigiarlos, humillarlos y a hacerlos odiar, pues hemos llegado a ser instrumentos del adversario y tanto nos domina-somete que expresamos sus sentimientos-pensamientos, somos como títeres inertes en sus garras.

 Esto puede hacerlo porque estamos llenos de orgullo, amor propio, soberbia, porque compartimos sus fines, aspiraciones, ambiciones e intereses, porque queremos ser adorados, servidos, obedecidos, porque deseamos considerarnos dioses y porque queremos que otros también nos consideren dioses.

 No vemos que la trampa en realidad es para nosotros, pues mientras nos empeñamos en hacer el trabajo sucio del adversario suponiendo que vamos a obtener algo bueno o que reclamamos algo debido, nos estamos autodestruyendo, nos fundimos con el enemigo, nos volvemos un pedazo de nada semejante a él, terminamos llenos de soberbia y completamente delirantes de orgullo no teniendo en realidad nada mas que el delirio, el conjunto de mentiras.

 Notar que, cuando estamos queriendo controlar, someter y dominar a todos, estamos totalmente descontrolados, los dominados y sometidos somos nosotros, pues nos controla el miedo, nos domina la maldad y somos esclavos serviles del adversario que cumplen fielmente sus órdenes.

 El interés principal del adversario es que nos perdamos en múltiples conflictos, es decir, que nos entretengamos peleando contra todos exigiendo soberbiamente que nos adoren, obedezcan, etc., pues así nos degeneramos, corrompemos, nos volvemos superficiales, banales, bestiales, nos convertimos en demonios.

 Aquello a lo que nos inclina haciéndonos creer que es por y para nosotros, por y para nuestro bien, en realidad es para descontrolarnos, embrutecernos, deformarnos y destruirnos, o sea, por y para nuestro mal, y por y para él.

 Esto mismo lo hace con las naciones, por ejemplo, los que controlan desde las sombras a una nación, los adoradores de satanás y del oro, la inclinan a que se embarque en guerras en derredor del mundo al servicio de sus intereses, de manera que, los bancos se benefician, las industrias también y las egresas ganan millones.

 A la vez que eso sucede, esa nación se va descontrolando y al final acaban por hundirla en la ruina económica. Notar la contradicción, la economía de la nación se destruye y los que la usan se enriquecen, luego, la hunden en la ruina para dominarla y controlarla totalmente, como hacen con una persona a la que drogan para atontarla y hacerla hacer o no hacer a su gusto.