viernes, 31 de enero de 2014

EN LA CONSCIENCIA HABLA DIOS



EN LA CONSCIENCIA HABLA DIOS

 Ya el reclamar atención, aceptación, reconocimiento, adoración, etc., pone de manifiesto que no amamos ni nos interesa hacerlo, que nos adoramos a nosotros mismos, que le rendimos culto a la egolatría.

 Pedir reconocimiento, aceptación, etc., es signo de que estamos vacíos y desolados, de que somos como satanás, unos demonios ególatras desamorados que solo y siempre se preocupan por sí mismos.

 Buscamos, exigimos y tratamos de conseguir adoración, gloria, reconocimiento, etc., porque sabemos en el fondo que somos falsos, que estamos vacíos y que hemos inventado una imagen adorable de nosotros mismos para obtener eso que deseamos conseguir, lo que tememos que nos sea negado.

 Nos hacemos adorables, deseables, admirables, etc., porque el miedo nos domina  queremos obtener adoración, gloria, reconocimiento, etc., y es ahí donde estamos construyendo una imagen de nosotros mismos, donde fingimos lo que sea necesario para satisfacer el ego.

 De esta manera es como le estamos dando cumplimiento al capítulo 13 del Apocalipsis, estamos forjando la imagen de la bestia. La bestia es en el interior de la persona esa alma viciosa, corrupta, desamorada, y la imagen es esa personalidad que nos forjamos pidiendo y exigiendo ser adorados, amados, aceptados.

 Nuestra consciencia nos acusa de falsos, nos recuerda la Verdad, nos dice que no estamos en El Camino, que vamos por el lado equivocado, no nos deja mentirnos o engañarnos, pero no la queremos escuchar, la acallamos.

 Tanto acallamos, pisoteamos y humillamos la consciencia que terminamos por matarla, la ahogamos con un pesado manto de neblinas, o sea, nos llenamos de mentiras que nos decimos tratando de creerlas.

 No queremos oír las advertencias, no queremos escuchar las recomendaciones, no deseamos entrar en razones, entonces, nos volvemos tercos, obtusos, caprichosos desamorados que se desesperan histéricamente por concretar su voluntad contra todo y todos.

 Eso nos deja privados de Dios, aparte de Él, encerrados-enterrados en nosotros mismos, y consecuentemente, privados de la Verdad, a oscuras, en tinieblas, teniendo lo que deseamos tener, un autoengaño caprichoso, siendo víctimas de lo que deseamos ser-hacer, mentirosos.

 Dios quiere Revelar la Verdad, quiere que lo escuchemos, pero no queremos recibirlo, apagamos la consciencia para volvernos caprichosos y creer que esta bien lo que ambicionamos no viendo que es ahí donde se da un pacto satánico tácito.
………………….

UNA HORRIBLE ESCLAVA DE satanás CONOCE LA VERDAD



UNA HORRIBLE ESCLAVA DE satanás CONOCE LA VERDAD

 Nos hemos vuelto inconscientes porque hemos apagado la Voz del Señor, porque no queremos escucharlo, recibirlo, porque aseemos continuos esferazos por rechazarlo, repudiarlo y prescindir de Él.

 No vemos que tal actividad nos condena a las tinieblas que forjamos, nos encierra en nosotros mismos y nos deja a merced de todos los enemigos espirituales que aprovechan al vernos sin Dios para destrozarnos.

 Dios no va a mentir, es imposible, pero nosotros estamos desesperados por ver-creer la mentira, deseamos que nos mientan, entonces, apagamos o acallamos la Voz de Dios, renegamos de la consciencia.

 De esta manera nos damos a caprichos, ambiciones y nos esforzamos por convencernos de que esta bien, no viendo que es venganza, orgullo, vicio, perversión, etc., es lo que nos esta llevando a la ruina.

 La vedad es que somos caprichosos, que no amamos a Dios ni a nadie, solo amamos nuestra ambición, la adoramos y es por ello que terminamos por ser sus esclavos.

 Esa ambición se alza, nos seduce y satanás desde afuera nos sugiere que es debido satisfacerla, que se puede y nos da la oportunidad, porque así es como nos rebela contra Dios y como adquiere poder sobre nosotros.

 Todos tenemos la oportunidad de elegir a Dios o de elegirnos a nosotros mismos. Elegir a Dios es renuncia a la propia voluntad, aprender a esperar, aprender que hay un tiempo para cada cosa y que siempre es necesario el desprendimiento.

 Si no hay renuncia, desprendimiento, si no esperamos o si no aceptamos a Dios primero, nos alzamos orgullosos, caprichosos y terminamos por convertirnos en ambiciosos que no se satisfacen nunca corriendo de una satisfacción egoísta en otra.

 No vemos que, con cada satisfacción, el adversario esta poniéndonos ganchos, cadenas, esta sujetándonos y adquiriendo poder sobre nosotros, no vemos que a ese cerdo infernal le interesa desenfrenarnos totalmente, descontrolarnos, hacer crecer la ambición, desatar los caprichos.

 No comprendemos que eso es solo un paso, porque una vez que nos hemos vuelto un manojo de gusanos, es decir, un cúmulo de caprichos siempre creciente que demandan satisfacción devorándonos-consumiéndonos por la ansiedad, llega el asalto final.

 El asalto final consiste en que en medio del caos y la confusión, el adversario nos manipula, se constituye en señor y dueño, nos domina, controla y dispone de nosotros haciéndonos hacer o no hace a su gusto y conveniencia, y por supuesto, para nuestra mayor ruina actual y eterna.

 No es difícil de entender lo que hace, primero hace creer al alma que es diosa, reina, que se merece satisfacerse en cuanto capricho desee tener, porque así es como se aparta de Dios y una vez que es consumadamente rebelde, la usa, la pone como esclava a su disposición.

 Es ahí donde el alma puede comenzar a ver-entender que no es dueña de sí como quiere creer, que es esclava de la corrupción que ha generado, de satanás a quién ha aceptado, pero se niega a verlo y continúa depravándose mas.

 Ahí es donde conocerá lo que es su patrón, a quien ha elegido en el lugar de Dios, porque por satanás se verá horriblemente traicionada y destruida.
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NO DARLE EL GUSTO AL ADVERSARIO



NO DARLE EL GUSTO AL ADVERSARIO

 Considerar que, satanás es un odioso resentido, un maldito frustrado que se envenena con el mismo odio que quiso y quiere tener.

 Nos aborrece, desea aniquilarnos, destrozarnos, por ello, no desperdicia la oportunidad para escupir-vomitar su maldito veneno, para atormentarnos todo lo posible mientras nos hallamos de paso por el mundo.

 El objetivo de ese tormento es doble, por un lado hacernos padecer ahora, y por el otro, utilizar ese medio para arrastrarnos a las tinieblas, para que solos busquemos la condena.

 Si nos atormenta atrozmente es porque quiere intimidarnos, desea que le tengamos miedo, porque él mismo nos tiene miedo y trata de convencernos de que los que padecemos el miedo somos nosotros.

 Que quiera lo que se le ocurra, es su problema, siempre fue un maldito histérico capricho, nosotros no tenemos que darle el gusto, no debemos temer, no debemos preocuparnos por nosotros mismos ni olvidarnos de Dios.

 Al contrario, en medio de las dificultades tenemos que perseverar, esforzarnos y buscar a Dios con mas decisión, con mayor confianza, con una real renuncia a nosotros mismos.

 Esa renuncia a sí mismo consiste en querer Que Se Haga La Voluntad de Dios, no la nuestra, cosa que hace reventar a satanás de furia, pero que le moleste, no es nuestro problema, sigue siendo su problema.

 El caprichoso inmundo y depravado es él, si obedecemos a Dios, no estamos en el error, no estamos orando mal, el cerdo desesperado por ser tomado en cuenta es él y el que debe quedarse afuera es él.

 Cuando elegimos la Voluntad de Dios, satanás se queda afuera, no tiene lugar para estar, no hay hendija por la que se pueda colar, simplemente porque su espíritu abominable es la rebeldía, y la rebeldía es la que estamos eliminando al obedecer a Dios.

SIN COMBATE ESPIRITUAL, IRREMEDIABLEMENTE PERDIDOS



SIN COMBATE ESPIRITUAL, IRREMEDIABLEMENTE PERDIDOS

 ‘Si yo me hundo, vos también’, dice el adversario por ello es que ha gestado y ejecutado el pecado original, para sujetarse a nosotros y arrastrarnos al infierno, para privarnos de Dios y hundirnos eternamente en el abismo.

 Puede querer e intentar lo que quiera satanás, pero nosotros podemos buscar a Dios e impedirle que lo consiga. Si nos quiere hundir en el abismo y atormentarnos ahora y para siempre, lo que debemos hacer es buscar a Dios, esforzarnos por perseverar y por continuar en comunión con Él.

 Puede hacernos tropezar, puede intentar lo que sea, pero no lo va a conseguir si hacemos un esfuerzo real para buscar a Dios y perseverar en El Camino, avanzando en la consolidación de la comunión con Él.

 Una cosa que acostumbra hacer es echarse él mismo encima o algún demonio a su servicio. Eso provoca que nos veamos de repente como si tuviésemos un pesado manto de plomo sobre los hombros, o como si un adoquín pendiera de la cabeza.

 La defensa contra el adversario es siempre la misma, buscar a Dios, esforzarse, perseverar en la oración, no dejarse hundir y arrastrar a tinieblas como acostumbra a hacerlo el cerdo infernal.

 Puede ganarnos, y de hecho lo hace, porque no nos esforzamos por defendernos, porque no levantamos la cabeza, porque no nos dirigimos a Dios, porque tenemos la costumbre de hundirnos en nosotros mismo y de dejarnos vencer.

 Somos nosotros los que debemos esforzarnos, nadie va a suplir nuestro esfuerzo o socorrernos en la comodidad, ni Dios puede asistirnos si no queremos ser salvados, de ahí que sea absolutamente necesario orar sin desfallecer como lo dijo El Señor.

 Por supuesto que el adversario, satanás, va a intentar que no oremos, nos va a ofrecer distracciones, imponer obligaciones, provocar problemas, etc.; también puede infundir desgano.

 El desgano o la pesadez que abate al alma, la logra tirándola hacia abajo y haciéndole probar las profundidades de la muerte. Ahí el alma sin fuerzas, no quiere orar, no hace el esfuerzo y si se encuentra orando ya, se distrae, pierde, olvida, confunde o abandona.

 Comprender que sin combate espiritual, es imposible liberarse de los asedios y trampas de satanás, irremediablemente estamos perdidos si no libramos el combate espiritual.

Leer:

EL COMBATE ESPIRITUAL HOY:


ENEMIGOS ESPIRITUALES DE HOY:

LOS ENEMIGOS ESPIRITUALES:

Misterios del combate espiritual:


PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (I):

PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (II):



PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (V):

EL COMBATE ESPIRITUAL, ¿En qué consiste hoy?:

CLASES DE DEMONIOS:

ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL COMBATE ESPIRITUAL (I):

ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL COMBATE ESPIRITUAL (II):

ANIQUILACIÓN SATÁNICA DE LAS RELIGIONES



ANIQUILACIÓN SATÁNICA DE LAS RELIGIONES

 Habiendo sido derrotado por El Señor, el adversario, satanás, se sintió humillado y avergonzado por ello, sumó un nuevo motivo para gestar una venganza.

 Quiso recuperar su poder, imperio, reinado sobre la humanidad, pero también quiso destruir el Reinado de Dios, quiso impedir el reinado del Señor, de ahí que se haya ensañado en destruir su herencia.

 Por ello es que ha atacado a las religiones, especialmente a la religión católica. Por ello es que se ha empeñado en volverlas suyas, conquistarlas y transformarlas en amantes y adoradoras suyas.

 Esto lo ha conseguido corrompiéndolas, volviéndolas viciosas, infiltrándolas con hijos y adoradores suyos, los que, desde adentro, cambiaron leyes, modificaron doctrinas y comenzaron a verter el veneno satánico como si fuese doctrina de Dios.

 Ese veneno satánico consiste en la adoración a sí mismo a la propia imagen, el rendirle culto a la personalidad propia y a la de otros, los líderes religiosos.

 Acá es donde llegamos a lo que en el Apocalipsis es la estatua o imagen de la bestia.

 Ha logrado tal cosa por medio de la masonería, secta satánica histórica donde tiene sus hijos predilectos y mas fieles colaboradores, son los hijos de aquellos que adoraron al becerro de oro en el lugar de adorar a Dios.

 De esta manera es que los herederos de judas lograron infiltrarse, crear poder dentro de las religiones y cambiarlas desde adentro, obtuvieron subvertirlas y rebelarlas contra Dios volviéndolas prostitutas que se revuelcan en el fango con satanás.

 Dios quiso evitar esto enviado profetas, realizando advertencias, dando señales, por ejemplo, las innumerables apariciones Marianas en la iglesia católica dan testimonio del Querer Divino buscando salvar la religión.

 Las religiones no quisieron ser salvadas, al contrario, eligieron renegar de Dios, oponerse a Él, prefirieron la corrupción, los vicios, la relajación, el apego al mundo, el espíritu del mundo y las doctrinas satánicas.

 Es perverso, nefasto y hasta repulsivo de decir-escribir, las religiones debieron combatir a satanás, rechazar su maldito espíritu, impedir la infiltración, pero no lo hicieron, por ello es que tienen lo que eligieron, lo que quisieron, lo que se buscaron.

 Las religiones cayeron víctimas de su falta de amor a Dios, de la falta de fe que quisieron tener.

 Debieron combatir doctrinas nefastas, filosofías perversas y a la vez vicios e inmundicias, pero en vez de condenar y rechazar tales cosas, las probaron, comieron el fruto y actualizaron el pecado original.

 Esto determinó que se haya Decretado en El Cielo, el fin de las religiones. Tal fin de las religiones no significa que dejen de estar ahí, significa que dejan de tener a Dios y que lo que hay ahí, son sinagogas de satanás.

 Son sinagogas de satanás porque las iglesias han sido infiltradas por sectas satánico-masónicas, conocen los misterios, las doctrinas satánicas, desconocen los misterios y la doctrina de Dios.

Leer:


bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA:

LA PROSTITUTA O RAMERA DEL APOCALIPSIS Y bergoglio: http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2014/01/2014-la-prostituta-o-ramera-del.html

VERDADERA Y FALSA RELIGIÓN:

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (I):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA, (II):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA, (III):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (IV):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (11 va parte)



COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (11 va parte)

 ‘Estoy solo, no quiero estar solo’, dice satanás en el fondo de su egoísta y obsesiva, angustiante y desesperante preocupación por él mismo.

 Esa es la razón por la que quiere sujetarse a la humanidad, para imponerle, exigirle, demandarle y obligarla como sea a que le preste atención y haga caso no dejándolo solo en el abismo.

 Con miedo, desesperado, dominado por el terror, se sujeta a la humanidad, frenético se aferra con garras y dientes para evitar verse confiando al abismo, para obtener no verse solo en tinieblas.

 Por ello es que obra para permanecer en el mundo, no quiere quedarse afuera, o quiere ocupar su lugar. Es un maldito perro desgraciado que suplica por no ser despreciado como se lo merece.

 La mejor forma de vencerlo no es peleando sin cesar contra él porque ahí también estaría obteniendo lo que quiere (que le prestemos atención), la mejor forma de vencerlo es ignorarlo, prestarle atención a Dios, esforzarse por buscar a Dios y por alcanzar una verdadera y real comunión espiritual con Él.

 El objetivo del adversario es que no confiemos en Dios, que no lo miremos ni le prestemos atención, que no busquemos la unión con Él, entonces, nuestra victoria esta en obrar al revés, consiste en buscar a Dios y en querer una real unión con Él.

 Si en este camino resulta que el adversario, satanás, el maldito cerdo infernal, se vuelve pesado, insidioso, molesto como mosca, sí hay que echarlo, exorcizarlo, expulsarlo, pisotearlo y humillarlo.

 En su desesperación histérica infernal por evitar estar solo esta arrastrando a millones de almas al abismo, ni ha considerado el cerdo que él se ha perjudicado porque quiso, por sus caprichos, que tiene lo que ha querido y lo que merece, no le interesa, solo mira lo que quiere y no le importa los estragos que provoca.

 Esto hace que llegue un punto en el que Dios dice, “¡Basta!”, y se le acabó el tiempo. Tal “¡Basta!” de Dios llega porque las almas se convierten, oran y se vuelven a Él.

 Si no son suficientes las oraciones o las conversiones, es necesario que las pocas almas que lo hacen, se esfuercen, por su bien y por el bien de las otras miserables indolentes que ni siquiera se preocupan por su bien.

 Si ni siquiera aprovechan esas almas indolentes el plazo de gracia que les es concedido, llega el Gran Castigo la abominable y definitiva desolación, Pasa El Señor Haciendo Justicia y las almas rebeldes quedarán irremediablemente postradas en tinieblas.

Leer:

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (1 ra parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (2 da parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (3 ra parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (4 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (5 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (6 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (7 ma parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (8 va parte), almas preservadas:



COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (11 va parte):

LOS LINAJES DE DIOS Y DEL ADVERSARIO (IV)



LOS LINAJES DE DIOS Y DEL ADVERSARIO (IV)

Los linajes de Dios y del adversario:

Los linajes de Dios y del adversario (II):

Los linajes de Dios y del adversario (III):

Los linajes de Dios y del adversario (IV):

Capítulo I
SIN COMBATE ESPIRITUAL, IRREMEDIABLEMENTE PERDIDOS

 ‘Si yo me hundo, vos también’, dice el adversario por ello es que ha gestado y ejecutado el pecado original, para sujetarse a nosotros y arrastrarnos al infierno, para privarnos de Dios y hundirnos eternamente en el abismo.

 Puede querer e intentar lo que quiera satanás, pero nosotros podemos buscar a Dios e impedirle que lo consiga. Si nos quiere hundir en el abismo y atormentarnos ahora y para siempre, lo que debemos hacer es buscar a Dios, esforzarnos por perseverar y por continuar en comunión con Él.

 Puede hacernos tropezar, puede intentar lo que sea, pero no lo va a conseguir si hacemos un esfuerzo real para buscar a Dios y perseverar en El Camino, avanzando en la consolidación de la comunión con Él.

 Una cosa que acostumbra hacer es echarse él mismo encima o algún demonio a su servicio. Eso provoca que nos veamos de repente como si tuviésemos un pesado manto de plomo sobre los hombros, o como si un adoquín pendiera de la cabeza.

 La defensa contra el adversario es siempre la misma, buscar a Dios, esforzarse, perseverar en la oración, no dejarse hundir y arrastrar a tinieblas como acostumbra a hacerlo el cerdo infernal.

 Puede ganarnos, y de hecho lo hace, porque no nos esforzamos por defendernos, porque no levantamos la cabeza, porque no nos dirigimos a Dios, porque tenemos la costumbre de hundirnos en nosotros mismo y de dejarnos vencer.

 Somos nosotros los que debemos esforzarnos, nadie va a suplir nuestro esfuerzo o socorrernos en la comodidad, ni Dios puede asistirnos si no queremos ser salvados, de ahí que sea absolutamente necesario orar sin desfallecer como lo dijo El Señor.

 Por supuesto que el adversario, satanás, va a intentar que no oremos, nos va a ofrecer distracciones, imponer obligaciones, provocar problemas, etc.; también puede infundir desgano.

 El desgano o la pesadez que abate al alma, la logra tirándola hacia abajo y haciéndole probar las profundidades de la muerte. Ahí el alma sin fuerzas, no quiere orar, no hace el esfuerzo y si se encuentra orando ya, se distrae, pierde, olvida, confunde o abandona.

 Comprender que sin combate espiritual, es imposible liberarse de los asedios y trampas de satanás, irremediablemente estamos perdidos si no libramos el combate espiritual.

Leer:

EL COMBATE ESPIRITUAL HOY:


ENEMIGOS ESPIRITUALES DE HOY:

LOS ENEMIGOS ESPIRITUALES:

Misterios del combate espiritual:


PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (I):

PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (II):



PENTAGRAMA DE COMBATE ESPIRITUAL (V):

EL COMBATE ESPIRITUAL, ¿En qué consiste hoy?:

CLASES DE DEMONIOS:

ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL COMBATE ESPIRITUAL (I):

ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL COMBATE ESPIRITUAL (II):


Capítulo II
NO DARLE EL GUSTO AL ADVERSARIO

 Considerar que, satanás es un odioso resentido, un maldito frustrado que se envenena con el mismo odio que quiso y quiere tener.

 Nos aborrece, desea aniquilarnos, destrozarnos, por ello, no desperdicia la oportunidad para escupir-vomitar su maldito veneno, para atormentarnos todo lo posible mientras nos hallamos de paso por el mundo.

 El objetivo de ese tormento es doble, por un lado hacernos padecer ahora, y por el otro, utilizar ese medio para arrastrarnos a las tinieblas, para que solos busquemos la condena.

 Si nos atormenta atrozmente es porque quiere intimidarnos, desea que le tengamos miedo, porque él mismo nos tiene miedo y trata de convencernos de que los que padecemos el miedo somos nosotros.

 Que quiera lo que se le ocurra, es su problema, siempre fue un maldito histérico capricho, nosotros no tenemos que darle el gusto, no debemos temer, no debemos preocuparnos por nosotros mismos ni olvidarnos de Dios.

 Al contrario, en medio de las dificultades tenemos que perseverar, esforzarnos y buscar a Dios con mas decisión, con mayor confianza, con una real renuncia a nosotros mismos.

 Esa renuncia a sí mismo consiste en querer Que Se Haga La Voluntad de Dios, no la nuestra, cosa que hace reventar a satanás de furia, pero que le moleste, no es nuestro problema, sigue siendo su problema.

 El caprichoso inmundo y depravado es él, si obedecemos a Dios, no estamos en el error, no estamos orando mal, el cerdo desesperado por ser tomado en cuenta es él y el que debe quedarse afuera es él.

 Cuando elegimos la Voluntad de Dios, satanás se queda afuera, no tiene lugar para estar, no hay hendija por la que se pueda colar, simplemente porque su espíritu abominable es la rebeldía, y la rebeldía es la que estamos eliminando al obedecer a Dios.

Capítulo III
LAS DOS VENGANZAS DE satanás

 La venganza que ejerce satanás es en contra de Dios, y es porque el cerdito infernal quiso algo que Dios no se lo concedió, entonces, como orgulloso y caprichoso inútil que es, se enojó e histérico comenzó a querer venganza.

 El cerdito infernal, satanás, quiso ser adorado, deseaba que la Unión Hipostática fuese con él, ni se le ocurrió que sería con la humanidad.

 La unión total de Dios con la criatura, quiso que fuese en y por él, quiso que Dios se le diese por completo, y deseó tal cosa porque él quería ser adorado en el lugar de Dios.

 Como Dios le Reveló, igual que a todos los Ángeles, que la Unión sería con la humanidad ardió de rabia en su orgullo, se creyó despreciado, además e que se vio decepcionado y se sintió por ello frustrado.

 En vez de reconocer su error, eligió odiar a Dios, aborrecerlo, despreciarlo y comenzar una rebelión.

 No miró el cerdo en su ambición que Dios lo había constituido en el primer ángel, no se conformó con su lugar, deseó mas, y no conociendo que estaba equivocado, se convenció a sí mismo de haber sido traicionado por Dios.

 Se dio un motivo inventó una excusa para odiar a Dios, para iniciar su rebeldía externa y para comenzar una rebelión en su contra sublevando a otros ángeles orgullosos como él.

 A la cabeza de esos ángeles rebeldes, viciosos, orgullosos, quiso imponerse a Dios, como dar un golpe de estado en cielo, demostrando de esta manera una demencia total.

 Fue vencido por San Miguel Arcángel y los Ángeles Buenos, leales a Dios pero no desistió de sus ambiciones, caprichos y deseos de venganza, por ello después realizó la tentación a Adán y Eva para provocar el pecado original.

 Con esto logró vengarse contra Dios en el sentido de que le arrancó la humanidad, es como si le hubiese dicho: ‘a esa humanidad que amas tanto, yo la secuestré, la hundí en el abismo, se revuelca conmigo y me prefiere, no vas a poder obrar tu pretendida unión con esa inmundicia’.

 Por supuesto que mas allá de los caprichos infernales Dios continúa sus planes, por ello es que llegó el momento y en Jesús se consumó la Unión Hipostática, Él Es Dios y Hombre.

 Ahí satanás fue derrotado, pero ahí comenzó una segunda venganza, la que consistió en destruir su obra, impedir su Vida-Presencia-Reinado.

Capítulo IV
ANIQUILACIÓN SATÁNICA DE LAS RELIGIONES

 Habiendo sido derrotado por El Señor, el adversario, satanás, se sintió humillado y avergonzado por ello, sumó un nuevo motivo para gestar una venganza.

 Quiso recuperar su poder, imperio, reinado sobre la humanidad, pero también quiso destruir el Reinado de Dios, quiso impedir el reinado del Señor, de ahí que se haya ensañado en destruir su herencia.

 Por ello es que ha atacado a las religiones, especialmente a la religión católica. Por ello es que se ha empeñado en volverlas suyas, conquistarlas y transformarlas en amantes y adoradoras suyas.

 Esto lo ha conseguido corrompiéndolas, volviéndolas viciosas, infiltrándolas con hijos y adoradores suyos, los que, desde adentro, cambiaron leyes, modificaron doctrinas y comenzaron a verter el veneno satánico como si fuese doctrina de Dios.

 Ese veneno satánico consiste en la adoración a sí mismo a la propia imagen, el rendirle culto a la personalidad propia y a la de otros, los líderes religiosos.

 Acá es donde llegamos a lo que en el Apocalipsis es la estatua o imagen de la bestia.

 Ha logrado tal cosa por medio de la masonería, secta satánica histórica donde tiene sus hijos predilectos y mas fieles colaboradores, son los hijos de aquellos que adoraron al becerro de oro en el lugar de adorar a Dios.

 De esta manera es que los herederos de judas lograron infiltrarse, crear poder dentro de las religiones y cambiarlas desde adentro, obtuvieron subvertirlas y rebelarlas contra Dios volviéndolas prostitutas que se revuelcan en el fango con satanás.

 Dios quiso evitar esto enviado profetas, realizando advertencias, dando señales, por ejemplo, las innumerables apariciones Marianas en la iglesia católica dan testimonio del Querer Divino buscando salvar la religión.

 Las religiones no quisieron ser salvadas, al contrario, eligieron renegar de Dios, oponerse a Él, prefirieron la corrupción, los vicios, la relajación, el apego al mundo, el espíritu del mundo y las doctrinas satánicas.

 Es perverso, nefasto y hasta repulsivo de decir-escribir, las religiones debieron combatir a satanás, rechazar su maldito espíritu, impedir la infiltración, pero no lo hicieron, por ello es que tienen lo que eligieron, lo que quisieron, lo que se buscaron.

 Las religiones cayeron víctimas de su falta de amor a Dios, de la falta de fe que quisieron tener.

 Debieron combatir doctrinas nefastas, filosofías perversas y a la vez vicios e inmundicias, pero en vez de condenar y rechazar tales cosas, las probaron, comieron el fruto y actualizaron el pecado original.

 Esto determinó que se haya Decretado en El Cielo, el fin de las religiones. Tal fin de las religiones no significa que dejen de estar ahí, significa que dejan de tener a Dios y que lo que hay ahí, son sinagogas de satanás.

 Son sinagogas de satanás porque las iglesias han sido infiltradas por sectas satánico-masónicas, conocen los misterios, las doctrinas satánicas, desconocen los misterios y la doctrina de Dios.

Leer:


bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA:

LA PROSTITUTA O RAMERA DEL APOCALIPSIS Y bergoglio: http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2014/01/2014-la-prostituta-o-ramera-del.html

VERDADERA Y FALSA RELIGIÓN:

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (I):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA, (II):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA, (III):

LA CAÍDA DE LA IGLESIA (IV):

Capítulo V
ES NECESARIO QUE YO DISMINUYA PARA QUE ÉL CREZCA

 No vamos a salir de las tinieblas mientras no remediemos lo que las provoca, mientras continuemos generándolas, es decir mientras provoquemos la ausencia de Dios.

 Provocamos la ausencia de Dios porque renegamos de Su Voluntad, porque prescindimos de Él y porque encima, nos sentimos orgullosamente satisfechos de renegar de Nuestro Creador.

 No comprendemos ni lo más básico: Dios nos Ha Creado por Amor y para Amarnos, pero tal cosa la confundimos con un deber suyo de adoración demostrando de esta manera un infantilismo espiritual que nos mantiene estancados en tinieblas.

 Hemos querido provocar una inmadurez espiritual, no hemos querido amar a Dios, no queremos obedecer, no queremos renunciar a nosotros mismos, entonces, somos nenes caprichosos que solo y siempre piensan vanidosamente en sí buscando egoístamente la propia satisfacción.

 Deseamos permanecer en tinieblas, no queremos crecer, evolucionar, madurar, no queremos amar, al contrario, buscamos lo mismo que el adversario, ser adorados en el lugar de Dios.

 Esto provoca que ignoremos a Dios, que nos hundamos en nosotros mismos que nos abismemos en el propio sepulcro desesperándonos porque es oscuro y no queriendo comprender que es del sepulcro que debemos salir si deseamos ver La Luz Que Es Dios.

 Nunca, ni por casualidad vamos a ver la luz en nosotros, simplemente porque Dios Es La Luz, El Señor, Su Hijo y Enviado, El Mesías, Es La Luz, no y nunca nosotros.

 Se engañan los que dicen y creen que son luz, o los que dicen y creen que otros son luz, solo Dios Es La Luz.

 Sí puede haber luz en nosotros como la hay en la lámpara de luz cuando esta unida al tendido eléctrico, pero la lámpara no es la luz, la lámpara deja ver la luz que pasa por ella.

 No debemos engañarnos, es doctrina de la new age, o sea, del satanismo generalizado, que cada uno es la luz, eso es para no confiar en Dios, para exigir ser amado, adorado y aceptado como lo pretenden satanás y los suyos, sus seguidores, adoradores y cómplices-esclavos.

 Recordar lo que dijo San Juan Bautista, “Es necesario que yo disminuya para que Él crezca”, refiriéndose a que es necesario que el ‘yo’ disminuya para que el “Él” crezca.

 En nuestro interior debemos ir renunciando a nosotros para ir muriendo crucificados, ofreciendo un real sacrificio de nosotros mismos para dejar que El Señor Viva y Reine, para que permitirle a Él crecer, estar, permanecer en nosotros.

Capítulo VI
UNA MANIPULACIÓN INDIRECTA DE satanás

 Quiere engañar a las almas satanás, por ello sugiere apreciación o juicios sobre la realidad. También hace decir a los suyos, a sus hijos-siervos-colaboradores, lo que se debe pensar, imponiendo de esta manera su pensamiento.

 Impone su pensamiento para determinar la voluntad, para provocarla, hacer que se mueva en determinado sentido, manipulándola, y disponiendo por ello de las personas.

 Puede aprovechar los hechos o provocar nuevos para generar una idea de abandono o de desprecio por parte de Dios, moviendo por ello a que las almas se valgan por cuenta propia y acaben en rebeldía contra Dios.

 Esto puede suceder aun sin que las almas se den cuenta que son rebeldes, porque realmente las está manipulando, y es así como las almas ciegas, terminan convirtiéndose en hipócritas que creen obedecer a Dios cuando en realidad están prescindiendo de Él y renegando de Su Voluntad.

 Infunde o provoca miedo para que las almas obren instintivamente, para que se imponga el instinto de conservación o autodefensa, y otra vez, para que las almas ni siquiera noten que se encuentran en rebeldía contra Dios.

 Otra cosa que acostumbra realizar es presionar donde las almas están apegadas, donde se apoyan o donde se valen por cuenta propia, porque ahí logra que generen mas miedo y preocupación por sí y de esta manera, que se valgan por cuenta propia en otro punto o aspecto de su vida donde deberían confiar en Dios y renunciar a sí.

 Por ejemplo, si un alma esta apegada a una persona, pude el adversario atacar, hacer tropezar o maltratar a esa persona, entonces, el alma a la que en realidad persigue, se preocupa, tiene miedo y hasta se contagia de las tinieblas en las que cae aquella que ha sido objeto del ataque del adversario.

 El ataque del adversario fue en realidad para hundir a esa alma que le estaba mas al alcance y lograr que arrastrara a la otra.

 Como reacción, esa alma arrastrada o atacada indirectamente, obra llena miedo y preocupación por sí en otro aspecto de su vida, se vale por sí misma incurriendo en rebeldía y en falta de fe, pero ni siquiera lo nota, no advierte que se opone a Dios.

 Dominada por el miedo y la preocupación, se tiene lástima o se la tiene a otros y termina queriendo o haciendo lo que no debería querer ni hacer. De esta manera es que el adversario la hizo caer en una trampa e indirectamente la ha manipulado.

 Dicho de otra manera: quiere el adversario perjudicar al alma ‘c’, entonces, ataca al alma ‘b’. Ese ataque consiste en presionarla en algún punto en su relación con el alma ‘a’, de manea que le entre miedo y preocupación.

 Una vez que el alma ‘b’, esta inundada con el espíritu de satanás que es miedo y preocupación por la cuestión del o con el alma ‘a’, logra que obre conforme a sus planes en contra de ‘c’, incluso no notando que la perjudica, hasta creyendo que la salva, defiende o asiste.

Capítulo VII
COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (11 va parte)

 ‘Estoy solo, no quiero estar solo’, dice satanás en el fondo de su egoísta y obsesiva, angustiante y desesperante preocupación por él mismo.

 Esa es la razón por la que quiere sujetarse a la humanidad, para imponerle, exigirle, demandarle y obligarla como sea a que le preste atención y haga caso no dejándolo solo en el abismo.

 Con miedo, desesperado, dominado por el terror, se sujeta a la humanidad, frenético se aferra con garras y dientes para evitar verse confiando al abismo, para obtener no verse solo en tinieblas.

 Por ello es que obra para permanecer en el mundo, no quiere quedarse afuera, o quiere ocupar su lugar. Es un maldito perro desgraciado que suplica por no ser despreciado como se lo merece.

 La mejor forma de vencerlo no es peleando sin cesar contra él porque ahí también estaría obteniendo lo que quiere (que le prestemos atención), la mejor forma de vencerlo es ignorarlo, prestarle atención a Dios, esforzarse por buscar a Dios y por alcanzar una verdadera y real comunión espiritual con Él.

 El objetivo del adversario es que no confiemos en Dios, que no lo miremos ni le prestemos atención, que no busquemos la unión con Él, entonces, nuestra victoria esta en obrar al revés, consiste en buscar a Dios y en querer una real unión con Él.

 Si en este camino resulta que el adversario, satanás, el maldito cerdo infernal, se vuelve pesado, insidioso, molesto como mosca, sí hay que echarlo, exorcizarlo, expulsarlo, pisotearlo y humillarlo.

 En su desesperación histérica infernal por evitar estar solo esta arrastrando a millones de almas al abismo, ni ha considerado el cerdo que él se ha perjudicado porque quiso, por sus caprichos, que tiene lo que ha querido y lo que merece, no le interesa, solo mira lo que quiere y no le importa los estragos que provoca.

 Esto hace que llegue un punto en el que Dios dice, “¡Basta!”, y se le acabó el tiempo. Tal “¡Basta!” de Dios llega porque las almas se convierten, oran y se vuelven a Él.

 Si no son suficientes las oraciones o las conversiones, es necesario que las pocas almas que lo hacen, se esfuercen, por su bien y por el bien de las otras miserables indolentes que ni siquiera se preocupan por su bien.

 Si ni siquiera aprovechan esas almas indolentes el plazo de gracia que les es concedido, llega el Gran Castigo la abominable y definitiva desolación, Pasa El Señor Haciendo Justicia y las almas rebeldes quedarán irremediablemente postradas en tinieblas.

Leer:

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (1 ra parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (2 da parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (3 ra parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (4 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (5 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (6 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (7 ma parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (8 va parte), almas preservadas:



COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (11 va parte):