sábado, 31 de mayo de 2014

La verdad sobre satanás y los suyos (VII)



La verdad sobre satanás y los suyos (VII)


La verdad sobre satanás y los suyos (I):

La verdad sobre satanás y los suyos (II):

La verdad sobre satanás y los suyos (III):

La verdad sobre satanás y los suyos (IV):

La verdad sobre satanás y los suyos (V):

La verdad sobre satanás y los suyos (VI):

Capítulo I: INFLUENCIA DE satanás EN LA HISTORIA

 El adversario, satanás, es un cerdito orgulloso que esta celoso de sí, por ello es que se desespera por ser adorado y, habiéndose perdido, no se dedica a otra cosa mas que a eso.

 Con su comportamiento demuestra que es como un nene caprichoso que no ha podido dominar, controlar, someter, doblegar a sus padres, busca venganza, revancha.

 Esta venganza puede consistir en conseguir por sí mismo lo que quiere, en vomitar odio o en hacer que nadie lo ame. Acá es donde busca, persigue y seduce a la humanidad queriéndola sumar a su rebeldía y venganza contra Dios.

 Considerar la importancia de no dejarse seducir, tentar, engañar por el adversario, comprender la necesidad de discernir la Voluntad Divina y de hacer un esfuerzo real por obedecer a Dios.

 Es un maldito tramposo, un embustero y dispone de gran poder sobre la faz de la tierra en estos tiempos en los que se ha abandonado el verdadero culto a Dios, por ello es que o debemos perder el tiempo entregándonos al orgullo, valiéndonos por cuenta propia, dedicándonos a satisfacer la voluntad propia, la ambición, porque ahí somos llevados de las narices por satanás.

 Las almas se exponen a perderse eternamente porque quieren conducirse por sí mismas no considerando que hay una parte de la Creación que no conocen ni comprenden, la espiritual, que encima, es de la que depende todo.

 Es satanás que esta en guerra contra Dios y quiere oponerle a todas las almas busca imponer a las almas que odien a Dios rebelándose contra Él directa o indirectamente.

 Directamente cuando obtiene que lo odien en forma abierta, consciente y decidida, y es indirecta cuando consigue que las almas solo se preocupen por sí mismas, su orgullo y practiquen la egolatría narcisista, miedosa, cobarde.

Capítulo II: ORGULLOSA DE PRESCINDIR DE DIOS

 Somos hijos, somos como niños para Dios, pero también debemos madurar, evolucionar, progresar espiritualmente, porque, de no hacerlo, involucionamos, nos hundimos, abismamos en nosotros mismos ahogándonos en la abominable desolación que provocamos.

 Dios Es Bueno, pero no es tonto, quiere Nuestro Verdadero Bien actual y Eterno, por ello nos conduce al crecimiento, la maduración y el progreso espiritual, para que salvamos del abismo de egoísmo, orgullo, amor propio, miedo y preocupación inútil por nosotros mismos.

 Somos egoístas y deseamos continuar siéndolo, eso es lo mas grave, queremos ser inmaduros, no crecer, no evolucionar, no progresar, y ahí es donde el adversario puede intervenir.

 Puede meterse en esos caprichos, rebeldías, ambiciones, en ese negare a prestar atención  a obedecer. Lógicamente, lo hace incitando a la rebeldía, diciendo a las almas que tienen razón, que no solo pueden, sino que deben continuar con sus caprichos, ambiciones, perversiones, rebeldías.

 Lo que busca es fomentar y fortalecer el orgullo, que las lamas generen amor propio. Quiere endurecerlas en la rebeldía contra Dios.

 Les dice lo que desean escuchar, las aparta totalmente de Dios y de la realidad hundiéndolas en tinieblas mientras les hace creer que son diosas, reinas y que cuanto se les antoja esta bien o debe ser satisfecho.

 Manipulándolas sutilmente las arrastra a construir una vida sin Dios y en contra de Él que acaba por ser en contra de la humanidad misma, sin embargo, esto no lo ven, no lo entienden y no lo creen si se lo dicen.

 Es una civilización orgullosa, o sea, ciega, engañada, que esta satisfecha solo de prescindir de Dios, de renegar de Él, de provocarse tontamente la autodestrucción.

 Dispone de las almas como de títeres o marionetas haciéndoles hacer o no hacer peor que si estuviesen poseídos los cuerpos y las almas oprimidas. Esto sucede porque se han fundido al adversario y las usa como lo que son, cosa de su propiedad.

 Esto lo consiguió porque la humanidad se lo quiso conceder, porque deseó ser rebelde contra Dios, orgullosa, viciosa, corrupta, desamorada, porque no ha combatido ni rechazado al adversario.

Capítulo III: SE APROPIA DE LA VIDA Y ARRASTRA AL INFIERNO

 Somos egoístas, caprichosos, desamorados, solo pensamos en satisfacernos, conformarnos, saciarnos, por ello es que tratamos de dominar, controlar y someter a Dios, deseamos ponerlo al servicio de nuestras ambiciones, delirios y abismales deseos insaciables.

 Si no podemos controlar, dominar, someter y poner a Dios a disposición nuestra, lo rechazamos, despreciamos y lo reemplazamos, a ese punto hemos llegado, la humanidad es semejante a satanás.

 Lo reemplazamos por un dios que inventamos, al que supuestamente sí sometemos, dominamos y obligamos a conformarnos, saciarnos, satisfacernos, obedecernos.

 Supuestamente lo controlamos porque la realidad es que ahí es donde satanás se transfigura en ángel de luz fingiendo conformar a la humanidad, y es ahí donde la domina, controla y somete.

 Ahí es donde él logra la satisfacción de sus ambiciones, perversiones, caprichos, etc., recordar que es astuto y que su inteligencia la pone al servicio de su maldad convirtiéndose en un vengativo desesperado por arruinar, destruir, corromper, etc.

 No queremos ni siquiera considerar la gravedad de ser rebeldes y caprichosos respecto de Dios, de ser ingratos orgullosos desamorados que solo se preocupan por sí mismos.

 Comprender que al ser rebeldes, caprichosos, inmaduros, egoístas, estamos exponiéndonos al adversario, entregándonos a satanás y corriendo a la perdición eterna de la que no se vuelve, de la que no hay retorno posible si no aceptamos y no recibimos al Salvador.

 Busca el adversario los caprichosa, ambiciones, deseos, rebeldías, y si no las encuentra las inventa, inspira, propicia, porque así nos rebela contra Dios y mientras que creemos que nos dedicamos a nosotros mismos, en realidad estamos admitiendo la rebeldía infernal, el espíritu de satanás con las consecuencias que esto acarrea.

 Acarra que recibimos a satanás mismo y le permitimos que disponga de nosotros, que influencie en nuestra vida al punto de determinarla. Considerar que el cerdo es astuto y sabe con qué tentar, educir y atraer a cada uno.

 Comprender la necesidad de discernir la Voluntad de Dios y de renunciar a la propia que es manipulada por el adversario par arrastrarnos a una real rebeldía contra Dios, en la cual se apropia de nuestra vida y nos arrastra al infierno.


Capítulo IV: DESPUÉS DE FRUSTRACIONES SE ABLANDARÁN

 Ofrece satanás a las almas la excusa perfecta en estos tiempos para prescindir de Dios, les da motivos o excusas para que continúen preocupándose por sí mismas, para que sigan enterrándose en su abismo de orgullo y egolatría narcisista infernal.

 Les provoca miedo, les infunde angustia, las arrastra a la desesperación volviéndolas histéricas, de manera que siempre encuentran una excusa para olvidarse de Dios y obsesionarse consigo mismas.

 Lo que hace es fomentar el crecimiento del orgullo-yo-amor propio, porque así logra incrementar su presencia en el alma y obtiene que retroceda la Presencia del Señor. Es en los corazones que se libra un combate espiritual decisivo, es en la vida personal donde están las batallas por la salvación o perdición y donde se decide la suerte, rumbo y destino de la humanidad.

 Cada persona, cada corazón es un campo de batalla donde Dios y satanás se enfrentan, donde cada alma es responsable por la victoria de uno y la derrota del otro.

 El alma decide quien gana y quien pierde, a quien elige y a quien rechaza, pero que considere que las apariencias engañan, cuando piense ligeramente que elige a uno puede estar eligiendo al otro.

 Esto señala la responsabilidad individual, el deber de toda alma de discernir la Verdad, de buscar la Voluntad Divina y de Obedecer realmente a Dios, tanto por su bien, como por el bien de toda la humanidad.

 Que consideren las almas que la elección actual determina a qué linaje se pertenece y también el destino eterno, no es algo que pueda decidirse a ligera, incluso se debe tener en cuenta que no elegir clara y decididamente a Dios es quedarse con satanás.

 Siempre esta maniobrando, moviéndose, tendiendo trampas, engañando, realizando puestas en escena para arrastrar a las almas a la perdición. Éstas no lo entienden, no lo ven ni lo comprenden, y lo que es peor, tampoco les interesa llegar a entenderlo, se dejan engañar y se oponen al Salvador.

 Dios intenta salvar a las almas, pero no las obligas, Él puede, ellas no quieren, entonces, no las atormenta, no les insiste, no les exige, les da oportunidades, luego deja libre porque si continuara insistiendo, las almas continuarían oponiéndose y con mas capricho, volviéndose mas demoníacas.

 Cuando las almas eligen cerrare, encerrarse, ocultarse, negarse, abismarse, las deja para otra oportunidad luego de que se hallan ablandado a golpes de frustraciones y desencantos.

Capítulo V: CONTEXTO DE LA HISTORIA (VIII): DEFIENDEN AL QUE LOS VA A DEVORAR

 No aceptó a Dios el adversario, no renunció a su ambición, capricho, deseo, no aprendió, no creció, entonces, sigue trabado en su obsesivo tratar de concretar su capricho y saciar su ambición.

 Esto se ve reflejado en que pelea día a día y alma por alma parra arrancársela a Dios e imponerle que lo adore a él, ahí es donde dice chorreando inmundicia de su boca, ‘¡Ésta alma es mía!’, mientra se excita con su victoria burlándose maliciosamente de Dios.

 Comprender la gravedad de nuestros caprichos, las consecuencias de no prestarle atención a Dios, le estamos dando la razón al adversario, le permitimos que se meta en nuestra vida y disponga de ella solo para que se cobre su venganza y para que se burle de Dios.

 Desde el principio quiso ser adorado el adversario, desde que se adoró a él mismo volviéndose vanidoso, se convenció de que le correspondía y como Dios no se lo concedió, se dedicó a conseguirlo convirtiéndose en lo que es, el primer perdido.

 Conseguir arrancarle almas a Dios es para el adversario una victoria excitante, delira de orgullo y se revuelca en su soberbia cuando lo obtiene, luego se la restriega en la cara a Dios mostrándole como la ha convertido en corrupta que chorrea inmundicia, se la presenta como a una postitula ultrajada, drogada y prácticamente reducida a la esclavitud.

 Desgraciadamente esta imagen no solo es de un alma, sino de la humanidad misma de estos tiempos llena de orgullo, amor propio, chorreando inmundicias, sumergida en vicios, convertida en rebelde a la Voluntad de Dios.

 La toma en sus garras mientras la hipnotiza, encanta y seduce, la acaricia como a la víctima que va a devorar arrancándole la cabeza mientras se halla viva y delirando en su lujuriosa soberbia se dispone a destrozarla.

 La humanidad permanece ajena a estas cuestiones, es ignorante de la realidad, completamente ciega de su peligro real, se comporta como en el tiempo de Noé en el que se dedicaban a cultivar vicios y corromperse.

 Considerar siquiera por un instante la necesidad de Dios, de salvación, de prestarle atención y obedecerlo, de abrir los ojos a la realidad y de dejar de ser caprichosos orgullosos que defienden al que los va a devorar.

REALIDADES ESPIRITUALES DE HOY:

BATALLAS ESPIRITUALES EN LA HISTORIA:

CONTEXTO DE LA HISTORIA (I):

CONTEXTO DE LA HISTORIA (II):

CONTEXTO DE LA HISTORIA (III):

CONTEXTO DE LA HISTORIA (IV):

CONTEXTO DE LA HISTORIA (V):

CONTEXTO DE LA HISTORIA (VI):

CONTEXTO DE LA HISTORIA (VII):

Capítulo VI: DIVISIÓN EN LA HUMANIDAD

 Esta desesperado por ganar el adversario, y también hay almas en el mundo que son como él, no comprenden que ganar es perder y perder es ganar.

 Ganar es imponer la propia voluntad caprichosa, ambiciosa, es condenarse a tratar de saciarse-conformarse siempre sin hallar consuelo alguno que baste ni satisfacción posible.

 Esto se debe a que, cuando nos procuramos satisfacción en ambiciones, vicios corrupciones, despreciamos a Dios y buscamos instintivamente reemplazarlo, pero no hay nada ni nadie capaz de eso condenándonos por ello a buscar lo que es imposible de conseguir y vagando en tinieblas por ello.

 Que en el mundo hay almas que entran en esa locura autodestructiva es grave, pero que lo mismo suceda en las religiones es mucho mas grave aun, y esto es lo que ha provocado la abominable desolación, o sea, que satanás se haya instalado en el templo haciéndose adorar, servir, obedecer.

 Las almas consciente o inconscientemente están de común acuerdo con satanás, lo que provoca la ausencia de Dios, el reinado de las tinieblas, un abismo a punto de devorar y consumir a la humanidad enterrándola en tinieblas luego de haberlas corrompido, destrozado y transformado reduciéndolas a excremento de demonios.

 Las almas que deseen ser libres de las tinieblas y de la perdición eterna tienen que hacer un esfuerzo real por buscar a Dios, por salir de sí mismas y obedecer al Señor creyendo verdaderamente Él.

 Quienes no lo hagan, definitivamente se precipitarán en su abismo-sepulcro de orgullo quedando encerradas en sus delirios, presos de sus caprichos y puestos al servicio de satanás.

 Así es como los dos linajes se irán conformando, concretando, consolidando, y en éstos, irá creciendo la presencia de quién han elegido, unos a Dios, y otros a satanás que dice ser dios.

 No se puede salvar a las almas por la fuerza, por ello es que las que desean perderse, quedar postradas en tinieblas y a merced de satanás, pueden hacerlo, lo que no podemos hacer es obligarlas a salir del infierno que desean construir.

 Tampoco podemos impedir que construyan su reino maldito, pero sí podemos y debemos impedir que nos sometan a éste si es que verdaderamente queremos ser hijos de Dios, si realmente deseamos esa libertad propia de los hijos de Dios.

 Esto significa que, el alma que quiera ser libre, será libre buscando a Dios, confiando en El Señor y siguiéndolo en El Camino de la Revelación de Su Voluntad, porque ahí es donde el alma es verdaderamente fiel, donde ama a Dios y donde lo recibe teniéndolo como corresponde.

 Las almas que no amen a Dios en verdad, continuarán encerradas en la mentira de satanás y quedarán hundidas en la creación del adversario, humanista, terrena, satanista, corrupta y condenada a la autodestrucción.

 Así se cumple el Juicio de Dios y así se cumple lo que dio El Señor, que no ha venido a traer la paz sino la Espada (Del Espíritu-Verdad, por supuesto), y que no vino a traer unión sino división (En el sentido de separar a las almas con Dios y sin Dios, derecha e izquierda).


Capítulo VII: LO NATURAL ES OBEDECERLO

 Encerrado en sus delirios y convencido de su grandeza, satanás se olvidó de Dios perdiendo totalmente el rumbo, extraviándose en tinieblas y convirtiéndose en el primer perdido.

 Se convenció también que debía ser adorado, pues lo suponía consecuencia de su supuesto ser admirable, grande y como Dios o aun mas que Él. No advirtió que se convirtió en un delirante de soberbia que perdió el contacto con la realidad.

 Como ambicionó ser adorado, se enfureció cuando Dios le Reveló que no lo sería, ahí se sintió despreciado en su orgullo, no quiso entender que en ese instante podía ser liberado de su delirio, capricho, fantasía, alienación.

 Ahí decidió cobrarse venganza, quiso hacer que la humanidad odiara a Dios, lo aborreciera, despreciara, y consecuencia de esto es la historia que conocemos desde el principio.

 Comprender donde es que entramos cuando no amamos a Dios, somos indiferentes hacia Él, nos preocupamos por nosotros mismos y nos desesperamos por ser adorados en el mundo, es decir, entramos en el reino de las tinieblas, pasamos a estar bajo la influencia del adversario.

 Tenemos que discernir realmente como orientamos nuestra vida, las decisiones que adoptamos, porque si nos dedicamos a hacernos amar, adorar, o a conseguir lo que queremos sea como sea, quedamos bajo la influencia del adversario y nos abismamos en tinieblas condenándonos a la perdición eterna.

 A todos ofrece el adversario la venganza contra Dios, a todos tienta, seduce, encanta y quiere manipular, también a todos engaña, por ello es que necesitamos dirigirnos a Dios y discernir Su Voluntad, para poder ser guiados por Él en medio de las tinieblas y la confusión hacia la Vida Eterna, es mas, para eso Vino El Señor.

 A todos les hace querer una cosa para decepcionarlos y arruinarlos, o para tentarlos y colocarlos bajo su influencia, es decir, para que generen un espíritu ambicioso que es como el suyo donde se funde y donde puede reinar y manipular disponiendo de las almas.

 Mientras las almas continúen siendo rebeldes a la Voluntad Divina, satanás va a continuar estando presente, reinando y desafiando a Dios por medio de las mismas almas que Él quiere Salvar.

 La pelea contra Dios es del adversario, nosotros somos hijos de Dios y lo natural es obedecerlo.

LOS MISTERIOS DE satanás, SIETE REFLEXIONES (IV)



LOS MISTERIOS DE satanás, SIETE REFLEXIONES (IV)



LOS MISTERIOS DE satanás, SIETE REFLEXIONES (II):

LOS MISTERIOS DE satanás, SIETE REFLEXIONES (III):

Capítulo I: ANICRISTOS PERSONALES, NACIONALES Y MUNDIALES

 Debemos considerar al adversario, satanás, por lo que realmente es, un cerdo celoso de sí mismo y desesperado por ser adorado.

 Esta celoso de sí, de su imagen, de eso que dice ser, lo que quiere creer que es verdad pero que no es mas que un delirio, una fantasía, la expresión clara de su capricho y ambición, rebeldía y demencia.

 Quiso ser como Dios y hasta delira que es mas que Dios, eso pone en evidencia su alienación, primero porque no puede ser como Dios cuando ha rechazado a Dios y segundo, porque no puede ser mas que Dios por el mismo motivo, además de que, para ser mas que Dios, tendría que demostrar que Dios no Es Dios.

 No demostró que Dios no es Dios, demostró que él mismo no es el dios que dice y quiere ser, solo es un cerdo delirante de soberbia, un farsante, un embustero, un chancho desesperado por ser adorado.

 Para ser como Dios el infeliz lo imita, entonces, demuestra la pobreza de su ser inmundo, corrupto y miserable. No solo lo imita, sino que lo copia y lo copia mal haciendo una representación grotesca, caricaturesca, deplorable, fiel expresión de su ser abominable.

 Primero nos atormenta, castiga, hace padecer, busca el punto débil de cada uno y ahí golpea, presiona, oprime, reprime, humilla, luego se ofrece a solucionar, levantar, defender y proteger.

 Así es como se hizo necesario, se presenta como un salvador, pero es un anticristo, un falso salvador. Aniquila, destruye, derrumba una vida, entorpece los caminos, luego hace cesar todo lo que ha iniciado presentándose como el salvador, el que pone paz, etc.

 Como siempre, es una estafa, mentira, engaño, ilusión, recordar que es un farsante que realiza escenificaciones. Esto mismo que hace en la vida de cada uno lo hace en las naciones, a nivel generalizado, y luego, a nivel mundial, y es así como se van presentando los anticristos personales, nacionales e internacionales, que pueden ser personas, organizaciones, instituciones, otras naciones.

Capítulo II: ELIGIERON AL QUE LOS CASTIGA

 Es obligación personal e indelegable de cada alma el rechazar al adversario, satanás, no admitirlo en la propia vida, no admitirle paso ni ingerencia. Tantotas obligados se hallan quienes dicen practicar religión, pero parece que ni a unos ni a otros les interesa esta capital cuestión de la vida sobre la faz de la tierra, ni siquiera consideran ya que haya una vida eterna.

 Han extraviado el rumbo, perdido el contacto con la realidad, no piensan en la Vida Eterna, no consideran que se gana ahora, que incluso se puede llegar a tener ya desde ahora.

 Se han apegado al mundo, se encuentran atornillados al piso, si se levanta o se mueven es para escalar en el mundo, pero espiritualmente se hallan postrados, naufragando en la propia indigencia espiritual por lo miserables que han llegado a ser.

 Son lo que quisieron ser, lo que han elegido, preferido, buscado, sembrado, no pueden cosechar algo diferente, son unos miserables orgullosos desamorados que se han enterrado en sí mismos al practicar la egolatría narcisista infernal.

 Ahogados en sí, sienten asco, repulsión, no hay saciedad alguna, y es que están empachados de tanto saciarse, conformase, satisfacerse, de no negarse nada, de buscar la satisfacción perversa y desesperada en vicios y depravaciones orgullosas.

 Se encerraron en sí, se retuercen de dolor y no hallan consuelo ni satisfacción, solo tormentos, padecen el vacío abominable de su ser inmundo y desamorado. Están totalmente a merced del cerdo que han elegido por rey que los atormenta.

 No teniendo a otras almas a tiro, al alcance de sus garras, el cerdo atormenta a aquellas que le pertenece, a su propio séquito de colaboradores, porque esta desesperado e insatisfecho.

 Esta insatisfecho porque quiere siempre mas, tanto mas aun cuando se sacia porque queda doblemente vacío, y esta desesperado porque ve que aun haciendo cuanto quiere no obtiene lo que desea.

 Enloquece, se descontrola y desconcertado maltrata a los suyos, entonces, esos tontos orgullosos y ambiciosos conocen la amargura de los ídolos, comprenden que han elegido al que los castiga, satanás, vendiendo al Señor por moneditas.

Capítulo III: PARA SACIAR SU SED DEMENCIAL DE VENGANZA

 Es un demente de orgullo sumamente caprichoso y absolutamente insoportable que no acepta un límite, que no quiere conocer una corrección.

 Ya estando en el cielo antes de su caída no lo aceptó, mucho menos después e condenado cuando se desespera por meterse en el mundo y en la vida personal de cada uno.

 Es mas, toda la tragedia humana es producto de un capricho de satanás, el cerdo infernal no aceptó una limitación libertadora a su orgullo, entonces, se dedicó a la venganza, a defender su orgullo y a tratar de arruinar los planes de Dios.

 Dios le puso un límite libertador a su orgullo, lo corrigió, y el cerdo infernal se sintió ofendido, ahí se desesperó por cobrar venganza, o sea, fue vencido pero no se rindió, quiso pelea, venganza.

 Por ello es que desde entonces grita, vocifera, histeriquea, hace escándalo, se queja, quiere dar lástima a veces, porque esta criticando a Dios, cuestionando su acción, acusándolo de la ruina que en realidad se causó él mismo.

 Dios le puso límites a su orgullo, quiso liberarlo del autoengaño, de caer en el abismo del amor propio, Dios quiso salvarlo, no humillarlo, no vencerlo, avergonzarlo o derrotarlo.

 El cerdo infernal, apegado a sus delirios no lo quiso entender, histérico orgulloso se sintió ofendido, odió a Dios, lo aborreció y quiso venganza, se rebeló, hizo apropósito lo que sabía que era malo y solo para hacer padecer a Dios.

 Esa es la razón por la que atacó a la humanidad, la sedujo, la indujo a caer en rebeldía, a realizar la desobediencia orgullosa, a desconfiar de Dios. La ruina humana es producto de un capricho satánico.

 Eso fue en el principio, pecado original, pero eso es en la vida diaria y personal de cada uno como de las naciones todas, porque a diario estamos renegando de Dios, prescindiendo de Él, desconfiando, eligiendo la mentira, sometiéndonos a satanás, exponiéndonos a su veneno: el orgullo-amor propio-miedo-preocupación por sí.

 Por un camino o por otro siempre quiere meterse en nuestra vida, y no es para hacernos un favor como dice, sino para apartaros de Dios, arrancarnos de Él, para saciar su sed demencial de venganza contra Dios.

Capítulo IV: ESA ALMA ES UNA MALDICIÓN (48): SUFRE EL INFIERNO EN VIDA

 El imbécil del adversario, satanás, no vivió su vida, por ello se desespera por meterse en la nuestra, por decirnos lo que debemos hacer y lo que no, demostrando de esta manera que carece de vida, que existe pero no vive.

 Eligió no vivir, quiso ser por él mismo, sin Dios Que Es la Vida. Tan inteligente que dice ser y cometió una estupidez y no cesa de demostrar que es un tonto. Así es como pone en evidencia que los infelices orgullosos que se jactan, vanaglorían, pasean arrogantes, etc., son unos embusteros mentirosos desesperados por ser creídos en sus demenciales ideas de sí.

 Se mienten a sí mismos como satanás, necesitan engañarse, no creen las mentiras que dicen en principio, por ello obran movidos por desesperación para convencerse de lo que desean que sea realidad.

 Acallan la voz de la consciencia, matan la Revelación de la Verdad, se auto-imponen la mentira como salvación de su orgullo, como remedio. No comprenden que no solo se están arruinando ahora, sino que lo están haciendo para siempre.

 Obran caprichosa, obtusa y despiadadamente, se estropean, se condenan, porque son y quieren ser mentirosos como su jefe, dios, señor, el demente de satanás. No quieren límites, humillaciones, y solos se provocan la humillación eterna, se causan la condenación irremediable.

 Quieren convencerse de las mentiras que desean creer, que quieren hacer a otros creer. Quieren que su fantasía sea realidad, y es de esta manera como se pierden en ella, pierden el contacto con la realidad quedando encerrados en una burbuja.

 Desgraciadamente, las burbujas explotan, se desvanecen y es así como caen a tierra, se desploman y ahí es donde ven que están desnudos, o sea, desprovistos de Dios, ese es el momento donde comienza la desesperación.

 Ahí deberían convertirse, admitir su indigencia espiritual, reconocer la carencia de Dios y la necesidad de Él, pero no lo hicieron ni lo quieren hacer, entonces, se esfuerzan por seguir mintiéndose, engañándose y cuidando las apariencias.

 Así es como confirman su deseo de perderse, de pertenecer a las tinieblas, de ser esclavos de satanás. Así es como llegan a existir, pero no a ser, pues es tal el resultado de su intento de ser sin Dios, sin El Que Es.

 Al final quedan reducidos a lo que son sin Dios, o sea, demonios. Existen, pero no son, tienen una miserable existencia infernal y abominable, viciosa, corrupta y autodestructiva, sufren el infierno en vida.



DIRECCIÓN DE TODAS LAS ENTRADAS CON EL TÍTULO: “ESA ALMA ES UNA MALDICIÓN”:

Un abismo caminante:

Almas que apestan a demonios:

Una lamentable narcisista:

Una inútil violenta:

ENCERRADA EN UN SUBMUNDO:

MUCHO MAS ABAJO QUE CUALQUIER OTRA CRIATURA:

Almas de estos tiempos:

Capítulo V: LA VICTORIA SOBRE EL ADVERSARIO

 Desesperadamente quiere el adversario convertir nuestra existencia en un infierno, lo quiere por maldad, venganza, capricho, pero también para poder presentarse después como salvador, liberador, protector, defensor, etc., fingiéndose necesario.

 Con tormentos en un instante derrumba nuestra vida, destruye el orden, nos aniquila, demuele, reduce a cenizas, pero hay que mirar mas atrás para comprender lo que sucede.

 Comprender que hemos construido una vida orgullosa, sin Dios, supuestamente autosuficiente, aparentemente perfecta, no vemos que eso es un sepulcro, cárcel, es un monumento a la ausencia de Dios.

 Eso es lo que el adversario demuele, destruye, derrumba, lo que hemos construido con él y sin Dios, en contra suya y al final, en contra nuestra porque nos priva de Su Presencia.

 Siendo la realidad de esta manera, no debemos lamentarnos si tropezamos, caemos y nuestra vida aparente, temporal, superficial, se ve trastocada, reducida a polvo, desordenada.

 No estamos perdiendo nada importante, y es una oportunidad única para convertirnos. Es justamente ahí donde el adversario pretende ser elegido como salvador done podemos darle una patada y elegir a Dios buscando al Verdadero Salvador.

 Esto requiere un esfuerzo y un sacrificio, esfuerzo de renunciar a sí buscando a Dios y sacrificio de la propia voluntad para obedecerlo, seguirlo, confiar en Él y colaborar en Que Se Haga-Reine-Triunfe Su Voluntad en nuestra vida.

 No tenemos que apegarnos a lo que se cae, es una cáscara, estructura vacía, algo que pudo ser importante o necesario en un momento, pero que ha pasado a ser sepulcro, limitación ahora.

 Tenemos que aprender a vencer al adversario, satanás, siendo verdaderamente superiores a Él, no hay que perderse en enfrentamientos inútiles, simplemente ignorarlo y buscar a Dios para que, obedeciéndolo, satanás quede afuera de nuestra vida y del mundo.

 Para engañar a satanás es bueno dejar que se engañe, que consiga lo que quiere, como sucedió en La Pasión, el cerdo se desesperó por echar al Señor del mundo, pero ahí fue juzgado y vencido, derrotado y desterrado por El Señor mismo.

 La Victoria del Señor consistió en obedecer al Padre sin rebelarse en nombre de todas las almas y por demás aun, venciendo de esta manera a todos los enemigos espirituales, abriendo un camino de Salvación y de victoria, de verdadera liberación.

 Sobre el Misterio de la Santa Cruz, leer autores recomendables como Sor María de Jesús de Ágreda, María Valtora, Santa Ana Catalina de Emmerich y Luisa Picarreta.

Capítulo VI: EN LA QUE SOLO PUEDE ESTAR Y REINAR EL ADVERSARIO

 La desesperación del adversario, satanás, es que no logremos un crecimiento espiritual real, que no lleguemos a estar por encima de Él, por ello es que corrompe a las almas, incluso mas que él, porque así es como logra estar por encima.

 Si las almas crecen, evolucionan, madura, progresan espiritualmente, satanás queda aplastado, rendido, humillado, derrotado. Esto no lo saben las almas, pero satanás sí, por ello es que, con desesperación enfermiza y angustiante, histérica e insoportable, persigue a todas las almas queriéndolas distraer.

 Ofrece miles de alternativas, opciones, falsos caminos, apegos al mundo, a sí, etc., engañando, seduciendo, desviando, enterrando, paralizando, etc., a las almas. Lo mismo hace con las naciones que son grupos o conjuntos de almas, y luego con el mundo.

 Comprender acá la situación real del momento histórico en el que nos hallamos, el adversario esta ofreciéndose por todos los caminos, tanto en el mundo como en las religiones, demostrando su desesperación por ser elegido, aceptado, tomado en cuenta.

 Esta desesperación lo lleva a tornarse insoportable, y es ahí donde muchas almas pueden darse cuenta de lo que es y hace rechazándolo por buscar su propio y Verdadero y Eterno Bien.

 Recurre a las maniobras mas bajas, a toda clase de engaños, así como de trampas, maltratos, castigos, etc., no quiere perder, no quiere quedarse afuera, esta excitado por la idea de lograr ser adorado.

 No tiene nada que perder y todo por ganar, lo que consiga en el mundo siempre Eva a ser para él y sus inmundos demonios mejor que el infierno abominable en el que se encuentra.

 Comprender que obran con desesperación por su alivio, consuelo, satisfacción, movidos por siglos de desesperación y sufrimientos, mientras que nosotros dormimos, nos entregamos a vicios, pensamos en comodidades o cultivamos el orgullo.

 La humanidad esta paralizada espiritualmente hace mucho, ya se ha estancado y se encuentra en avanzado estado de descomposición, se cae a pedazos, se desmembra, como un cadáver podrido.

 Rondan los buitres, imperan los demonios, los gusanos carcomen las almas, los vicios las corroen, la humanidad perece irremediablemente, no ha combatido a su peor enemigo, el mismo que no ha descansado con tal de cobrarse venganza contra Dios y su Cristo.

 Así es como tenemos a satanás y al anticristo paseándose sobre la faz de la tierra, así es como todo es falso, hipócrita, engaño, todo conduce al infierno, a la perdición.

 Tanto en el mundo como en las religiones se enseña e impone el narcisismo infernal, la adoración a sí, a la imagen, la vanidad del culto a la personalidad, la práctica habitual de la rebeldía contra Dios, una vida sin vida o infernal ya sobre la faz de la tierra en la que solo puede estar y reinar satanás.

Capítulo VII: COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (41): SALE PERCUTADO

 En su desesperación por ganarnos, humillarnos, derrotarnos, dominarnos, controlarnos, hacernos odiar por todos, no ha comprendido algo satanás, por ello se lo vamos a explicar.

 Cuanto mas quiera derrotarnos, vencernos y humillarnos, mas derrotado, vencido y humillado va a resultar, simplemente porque se cosecha la siembra.

 También es hora de que entienda que le ha tocado el momento de perder, que si bien hizo siempre lo que quiso, llegó la hora esperada por Dios y temida por él, en la que la humanidad lo derrota.

 Desde ahora, cualquier mortal va a poder aplastarle la cabeza, escupirle la cara y burlarse de él sin miedo, simplemente porque Dios esta de nuestro lado.

 Cuando queramos burlarnos del cerdo infernal solo por diversión, lo vamos a hacer, porque sabemos que es un pobre idiota, que no es mas que humo, un histérico prostestón, quejumbroso, un demente lamentable que no sabe mas que dar lástima y suplicar adoración.

 Que haga lo que haga, que diga lo que diga, que piense lo que piense, y que intente lo que intente, como hasta ahora con nosotros, siempre perdió y siempre va a seguir perdiendo, simplemente porque una vez le toca perder y esa vez es acá, es ahora, en este momento y en este lugar.

 Cuanto mas nos persiga y trate de vencernos, por Dios mismo mas lo vamos a rechazar y vencer, porque sabemos como derrotarlo, siempre lo hicimos y siempre lo vamos a hacer, es mas, nos gusta hacerlo, disfrutamos combatiéndolo y humillándolo, venciéndolo y derrotándolo.

 La verdad es que, gracia a su ineptitud, nos hemos acostumbrado a ganarle, no nos vamos a atribuir méritos que no tenemos, no queremos ser orgullosos, el inútil sigue siendo él.

 Por reconocerle algo, aprendimos de él lo que no tenemos que hacer ni ser, querer o desear, aprendimos también como derrotarlo, humillarlo y vencerlo, aprendimos a dejarlo ganar para que se perjudique solo y estando en su delirio, nos corremos para que se caiga, se abisme y pelee consigo mismo.

 Después de eso solo hace falta una patadita para echarlo, simplemente porque es tan inútil que no puede irse solo, tiene que ser expulsado, por ello es que decimos siempre, “¡Alejate de aquí satanás!, en El Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén”, y cuando se pone pesado o se resiste, simplemente decimos, “Que Se Haga Tu Voluntad Señor” adorando a Dios, ahí huye el cerdo espantado, sale percutado.

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (1 ra parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (2 da parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (3 ra parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (4 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (5 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (6 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (7 ma parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (8 va parte), almas preservadas:



COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (11 va parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (12 va parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (13 ra parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (14 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (15 ta parte): ÉL MISMO LO ELIGIÓ:

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (16 ta parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (17 ma parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (18 va parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (19 na parte):

COSAS QUE NO ENTIENDE satanás (20 ma parte):

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